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La paradoja de que el ser humano pierda su salud por ganar dinero y pierda su dinero recuperando su salud

Salud

Por: Pijamasurf - 10/08/2016

Sorprende que "el ser humano sacrifica su salud para poder ganar dinero. Y luego sacrifica su dinero para poder recuperar su salud"

Una de las cita más circuladas en Internet atribuidas al Dalái Lama es la siguiente, en la que supuestamente respondía qué es lo que más le sorprendía del hombre occidental:

Lo que me sorprende más es el mismo ser humano. Porque sacrifica su salud para poder ganar dinero. Y luego sacrifica su dinero para poder recuperar su salud. Y luego está tan ansioso sobre su futuro que no disfruta del presente; el resultado es que no vive en el presente ni en el futuro; vive como si nunca fuera a morir y muere como si nunca hubiera vivido. 

Esta es la cita y ha sido "memetizada" abundantemente en la Red. Todo indica que no es auténtica, en ningún lado hay una fuente, sólo se habla de una entrevista. Al parecer, existe una serie de individuos en la Red que crea citas apócrifas o atribuyen palabras de autores menos conocidos a otros que tienen más autoridad, mostrando el espejismo de la identidad o de cómo las mismas palabras tienen otro significado si las dice esta o aquella persona. En este caso parece que el autor es un tal Jim Brown (aquí puede leerse el texto del cual se extrajo la cita en inglés). 

Dicho lo anterior, la cita no pierde su verdad y merece reflexionar sobre ella. Lo más relevante tiene que ver con la supremacía de la economía por sobre todas las cosas en nuestra existencia. Por supuesto, todos necesitamos satisfacer las necesidades básicas y para ello hay que trabajar y participar en la economía global con sus conocidas reglas capitalistas. Sin embargo, la mayoría de las personas no trabaja solamente para satisfacer sus necesidades, sino que dirige su vida a la meta de ser rico, de apilar ganancias y comprar muchas cosas para crear, con las cosas que compra, una identidad que aparentemente le producirá la felicidad o le permitirá encontrar cosas no materiales (lo material es visto como algo que podemos canjear por la admiración, el amor, el éxito, etcétera). En esta carrera del éxito económico muchas personas pierden su salud, pues trabajan muchas horas, duermen poco, pierden contacto con sus amigos y ordenan su vida en función al trabajo (un trabajo que muchas veces ni siquiera les gusta y no les permite expresar su creatividad) y no en función a una calidad de vida que sea el soporte de la salud. Esto es una forma relativamente encubierta de esclavitud. 

Y luego, ya que vivimos en una sociedad completamente capitalista, muchos tienen que gastar todos sus ahorros para pagar los caros servicios médicos que necesitan cubrir para intentar sanarse de los achaques del trabajo y del consumo de fármacos que es tan común en nuestra sociedad como forma de mantener un cierto performance. Así, vuelven absurda la inversión de energía y tiempo que hicieron para conseguir ese dinero. Pero incluso si no tienen que hacer grandes gastos médicos, de todas maneras es un tanto absurdo dedicar la vida a ganar dinero cuando al morir no se podrán llevar ninguna posesión material. Siguiendo con el juego de citar al Dalái Lama, un maestro budista como él nos diría que lo único que permanece más allá de la muerte es nuestra conciencia, por lo cual antes que pensar en cómo ganar más dinero, deberíamos de cultivar nuestra mente, lo cual produce salud y sabiduría.

Esto es lo que sucede cuando una escuela cambia castigos por sesiones de meditación

Salud

Por: Pijamasurf - 10/08/2016

Escuela obtiene excelentes resultados cambiando tiempo de detención por clases de meditación

La lógica del castigo es ciertamente cuestionable, especialmente cuando se pueden realizar actividades formativas mucho más positivas que sirven para mejorar holísticamente la conducta. Desde hace dos años la escuela Robert W. Coleman implementó un programa de meditación en colaboración con la Holistic Life Foundation, el cual está pensado para reemplazar el tiempo que pasaban los alumnos en detención. Esta práctica típica de las escuelas estadounidenses hace que los alumnos pasen tiempo después de clases o en los recreos haciendo tarea o alguna otra actividad poco popular entre los chicos como castigo por mala conducta. 

La escuela y la fundación implementaron lo que llaman "Mindful Moment Room" (la habitación de la atención plena). En este lugar, forrado de almohadas moradas y lámparas, con un aire de confort oriental, los estudiantes meditan y luego platican con sus instructores sobre su conducta. Los estudiantes aprenden técnicas de respiración y de observación de su mente, las cuales pueden usar también durante clases o antes de sus exámenes. 

Según la escuela Robert W. Coleman, en dos años con el programa se han evitado cualquier tipo de suspensión, mejorando claramente la disciplina en la escuela. Y, según lo que comentan los alumnos, también fuera de ella. Un estudiante dice: "Esta mañana cuando me enojé con mi papá, me acordé de respirar y no le grité". Otro explica: "Cuando todos alrededor de ti están haciendo mucho ruido, sólo trata de dejar de escucharlos... sé tu mismo y haz tu respiración". 

Los beneficios de la meditación y de la corriente secular que se ha llamado "mindfulness" han sido demostrados ampliamente por diversos científicos. Sin embargo, ha sido difícil enseñar a los niños a meditar en parte porque la meditación es percibida como una actividad aburrida, especialmente en comparación con el entretenimiento de fácil y ubicuo acceso que permiten los gadgets. Sin embargo, educadores que han experimentado con la meditación mantienen que esta resistencia sólo es superficial y una vez que se logra captar la atención de los niños, la meditación suele ser recibida positivamente. Se trata, en buena medida, de saber presentar estas prácticas de manera divertida o convincente (no se debe olvidar que los niños son inteligentes). Es por ello que esta iniciativa es interesante, ya que además de estar diseñada para ser atractiva para los niños tiene la ventaja de que la meditación es recibida de manera positiva, pues se cambia por un periodo de castigo, entonces esto genera cierto entusiasmo. Así no sólo se logra educar el pensamiento discursivo de los niños con información, también se crea un fundamento para la educación de la mente en sus aspectos emocionales y de control de la atención.