*

X

3 pasos cruciales para liberarse de un apego emocional

Salud

Por: pijamasurf - 10/12/2016

Estos sencillos consejos te ayudarán a transformar cualquier experiencia en algo positivo sin importar lo dura que sea

Ciertas experiencias pueden dejar una profunda huella en nosotros. La manera en que vemos al mundo está moldeada por estos episodios que, cuando resultan negativos, nos limitan hasta conducirnos por rincones oscuros una y otra vez. Nuestro corazón se llena de tristeza, inseguridad y frustración.

El desapego es fundamental para transformar estas experiencias y evolucionar hacia una nueva percepción de la vida que nos permita tomar el camino correcto para sentirnos plenos e iluminar nuestra conciencia.

Aquí tres pasos cruciales para abandonar estos hábitos.

 

1. Aléjate de las distracciones

Son adicciones emocionales que mantienen a tu mente apaciguada dentro de tu cuerpo, se encuentran dentro de la televisión, la radio, las revistas y las redes sociales.

Estos pequeños escapes provocan cierto tipo de pensamiento que deriva en una forma de estar y sentir que los hace más necesarios mientras prolongan un ciclo de pensamiento negativo.

Piensa en tu programa o canción favoritos. ¿Cómo te hacen sentir? Disparan emociones asociadas a esos recuerdos, éstos producen pensamientos que alimentan tus sentimientos negativos. Estos distractores te alejan de la noción de que eres tú quien crea estas emociones.

Mientras más te adentres en este ciclo, más difícil será sobreponerte a la adicción emocional y separarte del dolor y el sufrimiento que experimentas. 

 

2. Da tu atención a lo que se la merece

En situaciones difíciles, es muy común intentar escapar del dolor o reprimir los recuerdos. Esto sólo provoca que éstos se manifiesten negativamente generando caos en otros aspectos de nuestra vida. Esta es la razón principal por la que comenzar un proceso de sanación adecuado resulta fundamental.

Al aceptar nuestro dolor y concientizar nuestros sentimientos nos acercamos a la solución. Cuando nos enfrentamos a nuestro dolor, podemos empoderarnos a través de él para crecer. Se aprende más de las experiencias negativas y es esencial aceptar, de la mejor manera, el dolor derivado de ellas.

No cargues máscaras. Reconoce tu dolor, platica contigo, confróntalo e intenta entender por qué te sientes de esa manera hasta lograr comprenderte más.

 

3.  Sé más consciente

Una vez que has asumido tu dolor, es tiempo de liberarte de los patrones y ciclos de pensamientos negativos.

Eso sólo puede lograrse si comprendes esto: cada vez que tenemos un pensamiento generamos sustancias en nuestro cerebro que provocan reacciones químicas. Al igual que en las adicciones físicas, podemos volvernos dependientes a esas sustancias y reacciones. Prolongamos los pensamientos negativos para garantizar que esas sustancias seguirán produciéndose en nuestro cuerpo.

 

Por eso librarse de estos hábitos de negatividad puede resultar tan difícil como dejar una adicción. Cuando estás al tanto de esta función puedes determinar tus acciones y acabar con el sufrimiento. Al cambiar nuestra forma de pensar, podemos cambiar nuestra forma de sentir y generar reacciones químicas más positivas.  

Te podría interesar:

Esto es lo que sucede cuando una escuela cambia castigos por sesiones de meditación

Salud

Por: Pijamasurf - 10/12/2016

Escuela obtiene excelentes resultados cambiando tiempo de detención por clases de meditación

La lógica del castigo es ciertamente cuestionable, especialmente cuando se pueden realizar actividades formativas mucho más positivas que sirven para mejorar holísticamente la conducta. Desde hace dos años la escuela Robert W. Coleman implementó un programa de meditación en colaboración con la Holistic Life Foundation, el cual está pensado para reemplazar el tiempo que pasaban los alumnos en detención. Esta práctica típica de las escuelas estadounidenses hace que los alumnos pasen tiempo después de clases o en los recreos haciendo tarea o alguna otra actividad poco popular entre los chicos como castigo por mala conducta. 

La escuela y la fundación implementaron lo que llaman "Mindful Moment Room" (la habitación de la atención plena). En este lugar, forrado de almohadas moradas y lámparas, con un aire de confort oriental, los estudiantes meditan y luego platican con sus instructores sobre su conducta. Los estudiantes aprenden técnicas de respiración y de observación de su mente, las cuales pueden usar también durante clases o antes de sus exámenes. 

Según la escuela Robert W. Coleman, en dos años con el programa se han evitado cualquier tipo de suspensión, mejorando claramente la disciplina en la escuela. Y, según lo que comentan los alumnos, también fuera de ella. Un estudiante dice: "Esta mañana cuando me enojé con mi papá, me acordé de respirar y no le grité". Otro explica: "Cuando todos alrededor de ti están haciendo mucho ruido, sólo trata de dejar de escucharlos... sé tu mismo y haz tu respiración". 

Los beneficios de la meditación y de la corriente secular que se ha llamado "mindfulness" han sido demostrados ampliamente por diversos científicos. Sin embargo, ha sido difícil enseñar a los niños a meditar en parte porque la meditación es percibida como una actividad aburrida, especialmente en comparación con el entretenimiento de fácil y ubicuo acceso que permiten los gadgets. Sin embargo, educadores que han experimentado con la meditación mantienen que esta resistencia sólo es superficial y una vez que se logra captar la atención de los niños, la meditación suele ser recibida positivamente. Se trata, en buena medida, de saber presentar estas prácticas de manera divertida o convincente (no se debe olvidar que los niños son inteligentes). Es por ello que esta iniciativa es interesante, ya que además de estar diseñada para ser atractiva para los niños tiene la ventaja de que la meditación es recibida de manera positiva, pues se cambia por un periodo de castigo, entonces esto genera cierto entusiasmo. Así no sólo se logra educar el pensamiento discursivo de los niños con información, también se crea un fundamento para la educación de la mente en sus aspectos emocionales y de control de la atención.