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El código de honor de la pirata china que comandó mil barcos de guerra

AlterCultura

Por: pijamasurf - 09/29/2016

Su existencia está probada, aunque sus hazañas a veces lindan en lo legendario

Tal vez recuerdes una escena de la franquicia Piratas del Caribe donde un consejo de piratas se reúne para deliberar. Mistress Ching (en la imagen) es un personaje basado vagamente en una auténtica comandante pirata china: Ching Shih. En su figura, que asoló los mares de Asia al mando de la flota de la Bandera Roja. se basó también un personaje homónimo de la saga de videojuegos Assassin's Creed IV: Black Flag.

Una de las fuentes históricas de esta leyenda es un empleado de la East India Company de nombre Richard Glasspoole, que fue prisionero de Ching Shih de septiembre a diciembre de 1809. En su relato, Glasspoole afirma que Shih estaba al mando de unos 80,000 piratas, divididos en diferentes estructuras y zonas, y distribuidos en unos 1000 barcos y 800 barcazas. 

El famoso pirata Barbanegra, en comparación, estaba a cargo de cuatro naves y 300 hombres, según la comparación establecida por Dian H. Murray en su libro Pirates of the South China Coast, 1790-1810.

La historia de Ching Shih comienza en el momento en que se casa con Cheng I, pues antes de eso sólo se sabe que trabajaba en un burdel flotante. Cheng I era el comandante de la flota de la Bandera Negra, y se casó con ella a los 26 años, sólo para dejarla viuda seis años después. Algunos dicen que murió en un tsunami, o que pudo haber sido asesinado. Durante ese tiempo, Ching aprendió el arte de la piratería y llegó a formar parte importante de la organización. A la muerte de Cheng I, Ching Shih (que se traduce como “viuda de Cheng”), disputó y ganó el poder sobre una formidable flota de barcos y hombres.

A diferencia de Occidente, donde se dice que las mujeres en los barcos son de mala suerte y hay toda clase de supersticiones al respecto, los piratas de Oriente a menudo embarcaban con sus esposas o mujeres que participaban de todas las actividades de altamar.
Ching Shih logró unificar la enorme flota de piratas con un estricto código de leyes:

  • cualquier pirata que desobedeciera las órdenes de un superior debía ser decapitado en el acto
  • si un pirata violaba a una prisionera mujer, el pirata debía morir
  • si el pirata tenía sexo consensuado con una prisionera mujer, ambos debían morir
  • si un pirata tomaba una prisionera como esposa, debía serle fiel

Luego de tres años de saqueos y pillajes, de ser perseguida por los mares del sur por oficiales de la dinastía Qing, por la marina portuguesa y la East India Company, Ching Shih aceptó una amnistía del gobierno chino, lo que la alejó de un conflicto potencialmente mortal entre las flotas Negra y Roja, terminando sus días en 1844 a los 69 años.

Con información de Atlas Obscura

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Los malviajes con psicodélicos pueden ser bastante benéficos (aquí te decimos por qué)

AlterCultura

Por: pijamasurf - 09/29/2016

El consumo de una sustancia psicodélica es la puerta a una radiante ramificación de caminos y posibilidades (tanto mentales como espirituales). Y dentro de estas potenciales vivencias, muchas de las cuales quedarán marcadas de manera indeleble en tu memoria y en tu conciencia, algunas de éstas, hay que decirlo, pueden ser particularmente aterradoras, experiencias que coloquialmente responden a los famosos "malviajes".

Si bien en principio experimentar un malviaje no es especialmente deseable, este tipo de vivencias pueden ser, al final del infernal túnel, algo bastante reconfortable. Y no nos referimos sólo a las mieles catárticas que, por ejemplo, un oscuro viaje en hongos te pueda detonar, también, al menos de acuerdo con un reciente estudio de la prestigiada John Hopkins University, a una sensación de radiante bienestar.

Según la investigación, publicada en el Journal of Psychopharmacology, 76% de los 1993 participantes advirtieron que sus "malas" experiencias "terminaron incrementando una sensación duradera de bienestar y satisfacción frente a la vida", mientras que 84% afirmó que los retos implícitos en sobrellevar un malviaje derivaron en algo benéfico. Incluso la mitad declaró estar dispuesta a volver a vivir esos momentos. Las respuestas anteriores toman aún más relevancia si consideramos que 62% de los participantes consideró esa experiencia como "entre las diez situaciones más psicológicamente difíciles y retadoras de sus vidas".

Los datos anteriores, obviamente, no debieran ser un aliciente para dejar lo que estás haciendo en estos instantes y lanzarte a buscar un malviaje psicodélico. Sobra decir que son experiencias límite y que también pueden traer consecuencias difíciles de borrar, para mal. Por ejemplo, 2.6% de los participantes afirmó haberse involucrado en conductas violentas y agresivas, otro tanto buscó en ese momento ayuda médica, más de 7% tuvo que recibir tratamiento para afrontar "duraderos síntomas psicológicos" hasta un año después de la vivencia. 

De cualquier manera, parece que el popular adagio que reza: "lo que no mata, nutre" bien podría aplicarse en el caso de los malviajes con psicodélicos.