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El cerebro tiene un botón de delete (aprende a usarlo)

Ciencia

Por: Pijamasurf - 09/12/2016

El cerebro humano tiene un sistema natural de jardinería y limpieza que es vital para que podamos seguir aprendiendo

En los últimos años de investigación, neurocientíficos han empezado a entender que la complejidad con la que trabaja el cerebro para aprender nuevas cosas depende también  de un proceso de eliminación de conexiones poco útiles. La metáfora que han empleado es la de una forma de jardinería neural, donde existen ciertas células que hacen un trabajo de cortar, por así decirlo, las hierbas malas, parásitos o excrecencias inservibles. Este sistema de depuración que mayormente ocurre cuando se duerme o se descansa profundamente –como puede ser durante la meditación– ha sido comparado con un botón de delete o borrar que el cerebro emplea para crear espacio como si fuera una computadora que necesita memoria.

Se suele decir que las neuronas que se encienden juntas se conectan entre sí, esto explica cómo se refuerzan y robustecen los circuitos de aprendizaje en el cerebro y, en términos más coloquiales, por qué "la práctica hace al maestro". Sin embargo, para verdaderamente catalizar la capacidad de aprendizaje es necesario también desaprender y eso significa de alguna manera desconectar ciertos circuitos, como si tuviéramos que desenredar cables para que fluya la energía o, para seguir con la metáfora del jardín, quitar enredaderas que plagan a las plantas. Las células que se encargan de esta actividad son llamas "microgliales" y se ha descubierto que trabajan destruyendo las conexiones sinápticas que no se usan mucho y que son marcadas con una proteína (C1q).

Esta actividad de depuración de conexiones sinápticas que obstruyen el aprendizaje ocurre al dormir, donde se ha observado que las células del cerebro llegan a encogerse hasta el 60% para que entren en acción las células gliales, que realizan este proceso de "podar el césped" o "desbrozar" para que tengamos espacio para pensamientos más frescos y luminosos y conectemos la información que es útil en ese momento. 

Aunque esta limpieza ocurre de manera mayormente automática en el sueño, podemos influir en este proceso de borrar material inútil de varias formas. Una de ellas es evidentemente durmiendo bien, tomando siestas o meditando (llegando a estados de profunda relajación). Pero otra forma quizás más interesante es influyendo en qué conexiones son las que se ven etiquetadas en nuestro cerebro para que pase el jardinero y las corte. Como dice Juddah Pollack en Fast Company:

Si estás peleándote con alguien en el trabajo y le dedicas mucho tiempo a pensar en eso incluso cuando no estás con esa persona, y en cambio no piensas en ese otro gran proyecto, te convertirás en un superestrella sináptico de generar planes de venganza, pero en un pobre innovador. Para tomar ventaja del sistema de jardinería natural del cerebro, simplemente piensa en las cosas que son importantes para ti.

Lo que recuerda la frase de Borges: "la única venganza es el olvido". Dejar de pensar en algo consistentemente es el equivalente de utilizar el botón de borrar. Así que reflexionemos en cómo cada pensamiento va moldeando nuestro cerebro y su capacidad de aprendizaje, de encontrar el espacio y el balance adecuado, como si estuviéramos criando un precioso bonzai.

 

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Científicos creen que Venus pudo estar habitado mientras evolucionaba la vida en la Tierra

Ciencia

Por: pijamasurf - 09/12/2016

Quizás hubo venusinos: las condiciones orgánicas para la vida estuvieron puestas en Venus hace unos 2 mil millones de años

Venus hoy en día es lo más parecido en el Sistema Solar a la imagen que tenemos del infierno: una atmósfera de nubes tóxicas incandescentes, temperaturas sumamente elevadas y un yermo en la superficie. Pero, según nuevas simulaciones computarizadas, hace 1 o 2 mil millones de años Venus podría haber sido muy parecido a como es la Tierra actualmente.

Los científicos intentan averiguar cómo es que Venus se volvió tan diferente a la Tierra, cuando estos dos planetas hermanos empezaron de manera tan similar. 

Venus y la Tierra tienen casi el mismo tamaño y densidad y el hecho de que hayan surgido muy cerca en el tiempo sugiere que estaban formados por la misma materia prima. Los científicos consideran que en sus primeros años Venus albergaba una gran cantidad de agua; esto debido a su alta proporción de átomos de deuterio en relación a átomos de hidrógeno. 

Los investigadores del Planetary Science Institute en Arizona realizaron una simulación estableciendo las condiciones ambientales base de Venus y crearon cuatro modelos con las diferentes variables para entender cómo pudo haber evolucionado. Los resultados muestran que es altamente probable que en la historia de Venus hubo períodos habitables según lo que conocemos de la biogénesis, con océanos de agua líquida en contacto con rocas, e incluso desarrollo de nubes y hasta caída de nieve, algo que actualmente parece radicalmente lejano.

Es posible que la vida haya evolucionado en Venus --pero quizás nunca lo sabremos de cierto. Y es que hace 715 millones de años los océanos de este planeta hirvieron y se evaporaron y una serie de masas volcánicas transformó radicalmente el paisaje venusino.

Venus, que simboliza a Lucifer, el ángel caído, la estrella del amanecer, tal vez también fue "la más bella", como la diosa Afrodita, un temprano paraíso en la evolución de nuestro sistema solar.