*

X

¿Son estos los 13 mejores discos goth en la historia del género?

Arte

Por: pijamasurf - 08/18/2016

El goth es un género singular en donde se decantan muchas contradicciones del momento histórico en que surgió

El rock gótico (o simplemente goth) es quizá uno de los géneros en donde resulta más palpable su relación con las circunstancias de donde surgió. En sus ritmos, sus letras, la estética de los músicos que lo representan… todo parece hablar de ese peculiar momento que vivió Londres y las ciudades de su periferia (Manchester, destacadamente) hacia finales de los años 70 y principios de los 80, lleno de contradicciones sociales y económicas que derivaron en la marginación de algunos grupos que, pese a todo, necesitaban expresarse. 

A continuación, para dar cuenta de la historia de este singular género compartimos 13 álbumes que, de acuerdo con la crítica especializada, bien podrían conformar un arco amplio que cubre las mejores producciones de la historia.

Si crees que alguno debería estar y no está (o al contrario), no dejes de darnos tu opinión en la sección de comentarios de esta nota o en nuestra página de Facebook.

 

Joy Division – Closer (1980)

 

Bauhaus – In the Flat Field (1980)

 

Siouxsie and the Banshees – Juju (1981)

 

The Cure – Pornography (1982)

 

This Mortal Coil – It’ll End in Tears (1984)

 

Clan of Xymox – Clan of Xymox (1985)

 

The Sisters of Mercy – First and Last and Always (1985)

 

The Sisters of Mercy – Floodland (1987)

 

Nick Cave & the Bad Seeds – Tender Prey (1988)

 

The Cure – Disintegration (1989)

 

Lycia – The Burning Circle and Then Dust (1995)

 

Black Tape for a Blue Girl – Remnants of a Deeper Purity (1996)

 

Scott Walker – The Drift (2006)

 

También en Pijama Surf: 37 años del "Unknown Pleasures", la joya sombría y dispersa de Joy Division

Te podría interesar:

Werner Herzog opina sobre "Pokémon Go" y la realidad aumentada

Arte

Por: pijamasurf - 08/18/2016

Todos tienen una opinión sobre "Pokémon Go", el juego de moda, y el reconocido cineasta Werner Herzog no es la excepción

En la víspera del estreno de su nuevo documental, Lo and Behold, el legendario documentalista Werner Herzog habló en entrevista con The Verge acerca de sus cursos de cine online y del mundo electrónico. Herzog, siempre defensor de la educación autodidacta, ha comenzado a dar clases personalizadas en línea a cineastas de todo el mundo, en las cuales comparte su pasión por hacer cine y sus soluciones para luchar contra el mundo corporativo.

Pero para alguien que ni siquiera tiene teléfono celular, el mundo digital en el que vivimos es una réplica pálida del mundo real y el Internet “una vida paralela sustituta”, la cual “no tiene nada que ver con el mundo real o con el examen del mundo real, si delegas demasiado en tu teléfono celular y aplicaciones”.

A pesar de esto, Lo and Behold es una exploración del mundo electrónico a través de protagonistas poco visibilizados, como una familia que sufrió acoso online luego de la muerte de su hija, una institución especializada en tratar a adictos a Internet, y el sótano de la Universidad de California en Los Ángeles desde donde fue enviado el primer correo electrónico de la historia. Pueden leer más de la entrevista de Herzog y conocer sobre sus clases online aquí. Pero el fenómeno de Pokémon Go, donde lo real y lo virtual se intersectan a través de la realidad aumentada, es un eje provocador para el cineasta cuando el entrevistador realiza la pregunta:

Entrevistador: ¿Conoce Pokémon Go?

Werner Herzog: No.

Es este...

No sé nada qué es Pokémon Go y todas estas cosas que...

Es un...

Estás hablando con alguien que hizo su primera llamada telefónica a los 17 años. Estás hablando con alguien que no tiene teléfono celular, por ejemplo, por razones culturales.

Claro.

Cuéntame sobre Pokémon Go. ¿Qué está pasando con Pokémon Go?

Básicamente es el primer programa a gran escala de realidad aumentada. Es un juego donde el mundo entero está en un mapa y puedes ir por ahí explorando con el GPS de tu teléfono. Caminas en el mundo real y vas capturando a estos pequeños monstruos y coleccionándolos. Y todos lo están jugando.

¿Te dice que estás aquí en San Vicente, cerca de Sunset Boulevard?

Sí, básicamente es como un Google Map.

¿Pero qué hace el pokémon aquí en esta esquina?

pokemon-go

Podrías capturar algunos. Todo es completamente virtual. Es muy sencillo, pero también es una yuxtaposición entre información basada en lo tangible que ahora existe sobre el mundo real.

Cuando dos personas en la búsqueda de un pokémon se enfrentan en la esquina de Sunset y San Vicente, ¿hay violencia? ¿Hay asesinato?

Sí pelean, virtualmente.

Físicamente, ¿se pelean?

No.

¿Se muerden las manos uno al otro? ¿Se golpean mutuamente?

¿La gente o los...?

Sí, debe haber personas reales si se trata de un encuentro real con alguien más.

Bueno, es interesante porque existe todo tipo de anécdotas sobre personas que están jugando el juego y que, por ejemplo, nunca habían conocido a sus vecinos. Y cuando salen a buscar a Pokémon se dan cuenta de que están jugando el mismo juego y comienzan a hablar entre ellos.

Tendrías que darme un teléfono celular, que no voy a usar de cualquier forma, y no tengo idea de lo que ocurre ahí, pero no necesito jugar el juego.

No, creo que hay suficiente para leer al respecto... al final parece evidencia de qué tan fácil es para la gente aceptar la realidad aumentada en sus vidas, a diferencia de la realidad virtual.

Sí, pero estas cosas son muy efímeras, van y vienen.

Leí una entrevista que diste tal vez hace 1 o 2 años sobre el potencial de la realidad virtual para la cinematografía y me preguntaba si has visto algo al respecto que te haya hecho cambiar de opinión.

No, nada me ha convencido de que exista claramente un tipo de contenido en el que debamos enfocarnos. Sin embargo, me incomoda. Tienes estos... ¿cómo se llaman? Estas máscaras puestas, por más de 5 minutos. Me siento incómodo, y no hay contenido que me haya quitado esta incomodad de encima.

Existe esta idea frecuente de que la realidad virtual tiene la capacidad de ser una “máquina de empatía”. De que simplemente al sentar a alguien virtualmente en otro espacio puedes recrear la experiencia o darle a alguien una suerte de epifanía cultural.

Probablemente lo entiendas mejor al leer un libro acerca de alguno de los fenómenos del mundo. O al viajar a pie.