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Científicos analizan 10 patrones alimenticios para encontrar el más sustentable globalmente

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/20/2016

La humanidad debe alimentarse con recursos limitados, ¿cómo aprovecharlos de la manera más inteligente?

Imagen: Alton Barnes

En la intersección de agricultura y filosofía, nuestras elecciones alimenticias están muchas veces determinadas por presupuestos ideológicos o éticos acerca de la procedencia de la comida.

Las dietas que privilegian únicamente los productos de origen vegetal, las variantes ovolactovegetarianas, las que prefieren ingredientes crudos o de procedencia orgánica, y muchos otros patrones alimenticios, dan cuenta de nuestras elecciones sociales e individuales, pero no necesariamente son las mejores opciones bajo los mismos criterios.

Un estudio analizó simulaciones biofísicas para comparar 10 patrones de alimentación, demostrando que disminuir la dieta basada en carne de animales podría incrementar el número de personas que se pueden alimentar de las tierras de cultivo existentes. Sin embargo, también descubrieron que a largo plazo, eliminar completamente los productos de origen animal no maximizaría el uso sustentable de la tierra.

Los investigadores pusieron a prueba la dieta vegana, dos variantes vegetarianas (lactovegetariana y ovolactovegetariana), además de cuatro omnívoras, una baja en azúcares y grasas, y otra similar a la dieta de un estadunidense promedio (comida procesada, productos animales y vegetales de producción industrial, etcétera).

La persona promedio necesita 2.5 acres de tierra cultivable cada año para cumplir sus necesidades alimenticias. Si se elige la opción vegetariana esa cantidad de tierra disminuye drásticamente, necesitando sólo 1/2 acre; este modelo permitiría alimentar a más personas únicamente a base de vegetales, pero cuando se aplica el modelo a escala global, la opción vegana desaprovecha muchos materiales que también produce la tierra y que han servido históricamente para alimentar ganado.

Si toda la tierra cultivable del mundo fuera de cultivos perennes, probablemente nuestras necesidades alimenticias a nivel global se verían satisfechas sin dificultad; no obstante, no todas las tierras producen la misma cantidad de alimento durante todo el año, y las áreas destinadas a pastoreo de ganado pueden aprovecharse también para cultivar otros alimentos.

¿En resumen? La mejor opción alimenticia en términos de sustentabilidad parece ser una dieta mayormente vegetariana pero que incluya productos de origen animal en pequeñas porciones.

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5 cosas que todas las mujeres embarazadas deben saber sobre su microbiota

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/20/2016

La microbiota que coloniza a un bebé es determinante para la salud de toda su vida.

Dar a luz es el momento de máxima conexión con la vida que experimenta una mujer (al menos porque no recordamos el nacimiento y de la muerte no podemos decir nada o casi nada). En la conmoción inicial del alumbramiento, puede pasar desapercibido que uno de los aspectos esenciales del nacimiento de un bebé es llenarse de bacterias. Dentro del vientre materno el feto no tiene un sistema inmune propio ni un ecosistema de microorganismos (la microbiota). Pero al nacer, el nuevo ser ya no podrá depender de su madre en este sentido y necesita de un sistema de defensa ante agentes patógenos, por lo cual recolecta miles de millones de microorganismos en apenas minutos de vida.

 

Entendiendo que nacer es llenarse de microbiota, llenarse de pequeñas unidades de vida que nos acompañarán hasta la muerte, recopilamos aquí 5 importantes puntos que merecen tomarse en cuenta antes y después del parto.

 

1. Las cesáreas pueden tener importantes efectos en la salud de una persona

 

El procedimiento quirúrgico de la cesárea ha salvado numerosas vidas y es indudablemente un estupendo recurso para partos complicados. Sin embargo, este procedimiento por razones económicas, de comodidad o de ignorancia, está siendo utilizado en demasía. La OMS considera que sólo el 15% de los partos a nivel mundial requieren cesárea, pese a eso en países como México, Brasil y Argentina, las cifras se acercan al 40% de todos los partos.

 

Los bebés que nacen por cesárea, a diferencia de por vía vaginal, tienen un primer contacto con bacterias y otros microorganismos muy distinto. Estos bebés son colonizados mayormente por las bacterias de la piel y aquellas que yacen en la superficie de los aparatos y muebles de un hospital. Esto hace que al analizar su microbiota se tengan resultados radicalmente distintos, con una menor concentración de bacterias benéficas como los lactobacilos y las bifidobacterias, las cuales realizan importantes funciones orgánicas. La microbiota a la cual se exponen los bebés a través del canal vaginal y el amamantamiento ha coevolucionado por miles de de años para proveer los cimientos de la salud humana.

 

Según documenta el Dr. Justin Sonnenburg en su libro "The Good Gut", estudios indican que los bebés que nacen por cesárea tienen mayor tendencia a la obesidad, el asma, el autismo y otras enfermedades. 

 

2. Tomar antibióticos cuando no son estrictamente necesarios puede afectar la salud de un niño a largo plazo

 

En las sociedades occidentales modernas, los niños suelen recibir varias dosis de antibióticos antes de cumplir los tres años. Las madres, igualmente, suelen tomar antibióticos durante el embarazo o antes del parto. Como ocurre con la cesárea, esto puede ser algo que salve la vida de una persona, pero en muchos casos, los antibióticos son recetados cuando no son estrictamente necesarios.

 

Un antibiótico de amplio espectro es una especie de bomba atómica dirigida indistintamente a las diversas poblaciones del ecosistema intestinal. Cursos repetidos de antibióticos suelen producir una disbiosis o desbalance en la población de especies claves de la microbiota y pueden llevar a enfermedades graves como el Clostridium difficileEstudios muestran que tomar antibióticos antes de los 2 años de edad incrementa el riesgo de padecer enfermedades como asma, el autismo y algunas otras. 

 

3. La leche materna es un poderoso cóctel probiótico y prebiótico

 

La leche materna también es el resultado de la coevolución entre el ser humano y su microbiota y está afinada para proveer nutrimentos no sólo para el recién nacido sino también para su recién adquirido ecosistema microbial. Además de contener diversas bacterias benéficas, la leche materna contiene una alta concentración de oligosacáridos, moléculas de azúcar que no son descompuestas por el sistema digestivo humano pero que alimentan a ciertas cepas de bacterias benéficas, que luego forman ácidos grasos de cadena corta. 

 

 

4. Las bacterias conforman el sistema inmune de los niños

 

El sistema inmune es un complejo sistema que no restringe su ubicación a una parte del organismo, sino que funciona de manera holística interactuando con diversos órganos. Uno de los componentes esenciales de este sistema de células --a veces imaginadas como un ejército con distintos tipos de soldados-- las cuales están encargadas de defender al organismo de invasores, es la microbiota. A partir de la colonización de la microbiota en el recién nacido se activa una expresión de genes que forma una capa mucosa que recubre la pared intestinal y la cual será la barrera o bisagra que definirá qué entra al organismo y qué es repelido. Las bacterias de nuestra microbiota son de hecho parte de nuestro sistema defensa para evitar que entren o crezcan en demasía las poblaciones de otras bacterias patógenas. Asimismo, la microbiota, en conjunto con las células de la pared intestinal, se encarga de modular la respuesta a potenciales agentes infecciosos. Es por ello que personas que reciben fuertes dosis de antibióticos --los cuales erradican importantes especies de la microbiota-- suelen desarrollar más fácilmente alergias, las cuales son respuestas desproporcionadas a agentes externos que el cuerpo percibe como agresores, o tienden también exhibir más fácilmente respuestas inflamatorias. 

 

5. Puedes repoblar la microbiota de tu bebé

 

Si bien los efectos de un nacimiento por cesárea, el uso excesivo de antibióticos o no alimentar a un bebé con leche materna pueden hacerse sentir para toda la vida, también es cierto que existen cada vez más mecanismos y alternativas para paliar e incluso corregir estos efectos. Entre ellos están lo que en inglés se conoce como "swabs" vaginales,  telas adheribles que son llenadas con la microbiota de la madre y con las que se recubre al bebé en el momento en el que es extraído a través de una cesárea.  

 

Otra forma de contrarrestar estos efectos es incluir probióticos en la dieta, como pueden encontrarse en alimentos como el yoghurt o las verduras fermentadas. Asimismo, existen diversos suplementos que pueden ser administrados con la dirección de un médico y se recomienda también una dieta diversa con un alto contenido de alimentos prebióticos. 

 

Si te interesa saber más de este tema, te recomendamos el documental Microbirth: