*

X

8 hábitos para mejorar tu concentración

Salud

Por: pijamasurf - 08/15/2016

Te damos algunos consejos para vivir un regreso a clases lo más concentrado y comunicado posible

Imagen: Deep Friar

Según William James la atención es la raíz del juicio, el carácter y la voluntad, y una educación que lograra controlar la atención dispersa sería nada menos que la "educación por excelencia". ¿Cómo podemos educar nuestra atención consciente para lograr estados de concentración, ya sea para meditar, trabajar o incluso para descansar? Estas son algunos caminos a seguir para mejorar tu concentración:

1. Haz una cosa a la vez

Si partimos de que nuestra capacidad de atención es limitada, es necesario no sobrecargar su capacidad de respuesta. Es posible que tengas muchos pendientes y cosas que hacer, pero observar tu agenda como un objeto abstracto solamente logrará estresarte, lo que a su vez producirá nuevos pensamientos distractores. Cuando tengas mucho que hacer trata de ordenar tus tareas por intereses o jerarquías, y procura atenderlas una por una (o lo que es lo mismo, terminar una tarea para poder comenzar otra).

2. El tiempo es un recurso limitado

A escala universal el tiempo es un devenir infinito, pero en la vida cotidiana y concreta nuestras sociedades están divididas en unidades de tiempo como años, meses, días, minutos, etc. Lo que puede parecer limitante en realidad es una forma de aprovechar esa partición arbitraria en la que dividimos nuestras vidas, pues de antemano podemos asignar X unidades de tiempo a determinado tipo de tareas, y ser conscientes de que en ocasiones mordemos más de lo que podemos digerir.

3. Utiliza el método "pomodoro"

Si tu smartphone está distrayéndote, ocúpalo en tu beneficio y busca alguna app del método pomodoro, el cual consiste en una sencilla alarma que divide el tiempo en espacios de 25 minutos y períodos de descanso de 5 minutos, con 10 minutos de descanso cada hora. Parece complejo, pero en realidad es muy sencillo: la app puede darte la opción de bloquear algunas otras apps (como redes sociales) durante 25 minutos para permitirte concentrarte en otras cosas, y luego te deja 5 minutos de descanso para que te despejes un poco.

4. No olvides el descanso

Partiendo del punto anterior, hay que decir que la atención y concentración necesitan períodos de reposo y descanso. Trabajar 20 horas al día ininterrumpidamente sólo te dejará con una gran sensación de paranoia y cansancio, así que si tu trabajo u obligaciones te obligan a llevar un estilo de vida sedentario, procura darte tiempo para levantarte, hacer algunos estiramientos, caminar un poco, pasear, contemplar, entretenerte en algo. Los humanos no somos (todavía) máquinas.

5. Aprende a meditar

Cuando dedicas tiempo a meditar, sientes que tu día tiene más horas y tu vida más días. Existen numerosos métodos y acercamientos a la meditación (aquí algunos ejemplos), que nos enseñará a ver los pensamientos e ideas que pasan por la mente con cierta distancia, pues nos hará regresar a los principios básicos de la respiración, los cuales, además de promover una mejor oxigenación cerebral, pondrán nuestras prioridades en armonía. Meditar es lo contrario del esfuerzo, y es recomendable dedicar al menos 20 minutos a esta actividad.

6. Escucha música con ondas alfa 

De acuerdo con algunos estudios las ondas alfa se producen cuando nuestras neuronas están relajadas, y todos estamos familiarizados con ellas, pues es la sensación de distensión y paz que tenemos cuando nos quedamos dormidos poco a poco. Escuchar entre 15 y 20 minutos de música u ondas alfa puede mejorar la concentración a corto plazo hasta en un 20%.

7. Limita tu acceso a redes sociales

Lo sabemos: probablemente las redes sociales son una fuente de diversión y entretenimiento, pero también llegan a ser muy demandantes, y a la larga promueven interacciones superficiales entre contactos. Las redes sociales pueden servir para organizar asuntos de trabajo o escuela, pero pueden drenar tu atención al ofrecerte más estímulos de los que puedes procesar. Trata de revisar Twitter, Facebook, Snapchat e Instagram durante tus períodos de descanso, así podrás disfrutarlas más y no van a interferir en aquello para lo que quieres concentrarte.

8. Haz ejercicio

20 minutos de actividad física promueven la producción de ondas alfa en el cerebro, así que si tienes alguna ocupación urgente por delante tal vez quieras hacer tiempo para dar un corto paseo antes de concentrarte por completo. Una rutina de ejercicio mejorará tu ánimo general, promoverá la buena oxigenación del cuerpo y también te ayudará a dormir mejor, lo cual es fundamental si quieres concentrarte al día siguiente.

¿Qué te parecen estas ideas para la concentración? ¿Probaste una o varias de ellas? ¿Conoces alguna otra forma de concentrarte? Déjanos conocer tu opinión en los comentarios.

Por último, si los gastos del regreso a clases están distrayendo tu concentración, Unefon tiene una opción para ayudarte a recuperarla.

Te podría interesar:

Estudio revela que ser flojo es señal de alta inteligencia

Salud

Por: pijamasurf - 08/15/2016

Según este estudio, es muy probable que las personas que actúan poco y piensan mucho sean más inteligentes que las más enérgicas

La holgazanería es un arte practicado por millones de personas alrededor del mundo. Además de ser un estado en sí, generalmente se acompaña de otras muchas cualidades, por ejemplo la displicencia, la habilidad de simular –llegando hasta el cinismo– o la capacidad de contemplación (en particular si el escenario incluye una televisión).

Pero si bien esta conducta --o mejor dicho, esta filosofía de vida-- no es muy bien vista al interior de casi cualquier grupo social, un estudio reciente de la Florida Gulf Coast University reveló que los individuos flojos muchas veces poseen altos niveles de inteligencia. Esto se explica porque a mayor inteligencia menos necesidad de estímulos activos, es decir, una persona notablemente inteligente puede pasar mucho tiempo simplemente contemplando, reflexionando o planeando y, en contraste, actuar poco. De hecho, mientras aquellos menos favorecidos en cuanto a intelecto se refiere necesitan de actividades físicas que estimulen sus mentes --o, de lo contrario, padecen fácilmente el aburrimiento-- los seres más inteligentes, según la misma investigación, tienden a ser más pasivos. 

Obviamente es muy discutible el criterio que se utiliza para determinar quién es inteligente. Y no sólo nos referimos a que la inteligencia práctica, tan valorada en la cultura actual, puede ser bastante limitada desde otra perspectiva –por ejemplo, puede distar mucho de lo que conocemos como sabiduría, sino a que también cuesta trabajo estar de acuerdo en que una persona que piensa mucho y actúa poco debiera de premiarse con el reconocimiento de ser "más inteligente". 

En todo caso, muchos tendrán una razón para regocijarse en su placidez pasiva al enterarse de este estudio (si es que logran conjurar la energía necesaria para leer esta nota).