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19 películas de ciencia ficción para darte cuenta de que la realidad no es real

Por: pijamasurf - 07/30/2016

¿Estás listo para empezar a dudar de tu realidad?

Si algo podemos hacer con la realidad es cuestionarla. Reconocer que no es una suma de condiciones dadas, sino que todo se encuentra siempre inmerso en un flujo de cambio y transformación.

Uno de los ámbitos creativos en que mejor se ha explorado esto es la ciencia ficción, un género que aunque nació en la literatura (hay quien encuentra en la Historia verdadera de Luciano de Samosata, del siglo II, uno de los primeros ejemplos), fue en el cine donde encontró uno de sus medios más propicios.

A continuación compartimos un listado de 19 películas que, de la época del cine mudo a la de los más modernos efectos especiales, han tenido como propósito claro ayudarnos a entender que la realidad también es según la imaginamos.

 

1. Metrópolis, Fritz Lang (1927)

El clásico indiscutible de la ciencia ficción en que la desigualdad económica se explica con una historia que involucra inteligencia artificial en una ensoñación utópica.

 

2. Island of Lost Souls, Erle C. Kenton (1932)

La primera adaptación al cine de The Island of Dr. Moreau, de H. G. Wells, en la que un científico modifica animales genéticamente para convertirlos en sus esclavos.

 

3. The Day the Earth Stood Still, Robert Wise (1951)

Un alien llega a la Tierra con un importante mensaje para la humanidad y el delicado equilibrio geopolítico al que se ha encaminado. ¿Pero será escuchado?

 

4. Alphaville, Jean-Luc Godard (1965)

Sin duda una de las obras maestras del género, dirigida por el gran Jean-Luc Godard, en la que se explora la posibilidad de la poesía y la libertad en una sociedad distópica.

 

5. 2001: A Space Odyssey, Stanley Kubrick (1968)

Otra pieza imprescindible en la historia del cine. En compañía del también genial Arthur C. Clarke, Kubrick escribió el guion de una fantasía que une con refinada lucidez prácticamente todos los temas sci-fi: la inteligencia artificial, la vida extraterrestre, los viajes espaciales, el lugar de la humanidad en ese contexto, y otros.

 

6. Stalker, Andrei Tarkovsky (1979)

También a partir de una obra literaria (traducida como Picnic extraterrestre, de los hermanos Arkadi y Borís Strugatski), Tarkovsky elabora un film en el que la ciencia ficción sirve de vehículo para preguntas fundamentales sobre la existencia humana. En el mundo hispánico la película se conoce como La zona por causa de su premisa: por influencia extraterrestre, existe en nuestro planeta una zona de excepción en donde se puede cumplir cualquier cosa que deseemos.

 

7. Born in Flames, Lizzie Borden (1983)

De esta lista, quizá la película más excéntrica. Una curiosa mezcla de falso documental y feminismo en clave distópica.

 

8. Blade Runner, Ridley Scott (1982)

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Con esta pregunta, Philip K. Dick propuso toda una veta de curiosidad respecto de los alcances de la inteligencia artificial en sus relaciones con el ser humano. ¿Podrían los robots ser tan perfectos que no los distinguiríamos de una persona real? ¿Y eso que implicaciones tiene? ¿Podríamos amar a un robot?

 

9. The Brother from Another Planet, John Sayles (1984)

Un alienígena escapa de su planeta, en donde vivía como esclavo, y encuentra en Harlem el afecto que desconocía.

 

10. Brazil, Terry Gilliam (1985)

Con cierta inspiración de 1984, la novela de George Orwell, Gilliam monta la sátira de un mundo controlado por burócratas y terroristas, ambos hermanados en el autoritarismo con que buscan sojuzgar a la sociedad entera.

 

11. The Fly, David Cronenberg (1986)

Un científico es víctima de su propia invención cuando por un azar terrible una máquina de teletransportación que construyó provoca que intercambie características corporales con una mosca. Si te gustó, no dudes en buscar otras películas de Cronenberg.

 

12. Ghost in the Shell, Mamoru Oshii (1995)

Una de las cintas de anime más celebradas e influyentes del cine reciente, por su estética y también por la premisa de su historia: ¿y qué si las máquinas comenzaran a tener algo muy parecido a eso que en el ser humano llamamos alma o espíritu?

 

13. The Matrix, Larry y Andy Wachowski (1999)

En su época, The Matrix fue un hito, pues de algún modo dio expresión a una pregunta que ha recorrido la mente humana desde tiempos remotos y que, en la época de la digitalización creciente y el desarrollo de la tecnología de lo virtual, se hizo más urgente aún: ¿vivimos en la realidad o en una simulación hecha por computadora?

 

14. Adaptation, Spike Jonze (2002)

De la mente metarreal de Charlie Kaufman (el mismo guionista de Being John Malkovich y Eternal Sunshine of the Spotless Mind) resultó este filme dirigido por Spike Jonze. Quizá no estrictamente con los elementos de la ciencia ficción canónica, salvo el ya clásico de esta época: “te volará la cabeza”. Y no exageramos.

 

15. Teknolust, Lynn Hershman-Leeson (2002)

Una científica inyecta su propio ADN en tres autómatas en quienes nace el “deseo” de reproducirse, efecto imprevisto que amenaza a la especie humana por entero.

 

16. A Scanner Darkly, Richard Linklater (2006)

Philip K. Dick repite en esta lista, esta vez en una adaptación que Richard Linklater hizo a la novela A Scanner Darkly. Una droga conocida únicamente como Sustancia D tiene la paradójica condición de ser la más perseguida por las autoridades pero, al mismo tiempo, la más consumida en una sociedad, un vínculo que mientras más se agudiza más revela los mecanismos del poder y el control auténticos.

 

17. Moon, Duncan Jones (2009)

¿Qué pensar en la soledad del espacio exterior?

 

18. District 9, Neill Blomkamp (2009)

La segregación y discriminación vistas en clave sci-fi.

 

19. Looper, Rian Johnson (2012)

Uno de los mejores ejemplos recientes de filmes con el tema del viaje en el tiempo. La premisa: existe una organización que por cierta suma de dinero envía asesinos al pasado para eliminar a determinadas personas.

 

También en Pijama Surf: Estas 21 películas sacudirán tu conciencia y te llevarán a preguntas que quizá no te has hecho

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Las 5 montañas sagradas de China: vehículos de trascendencia espiritual

Por: pijamasurf - 07/30/2016

5 grandes picos espirituales del taoísmo

China tiene una especial relación con las montañas, estando cerca de algunos de los picos más majestuosos del mundo y atravesado por abundantes cordilleras. Las religiones indígenas chinas concibieron a las montañas como formaciones sagradas y a partir de ellas construyeron una filosofía de la naturaleza en la que la tierra y el cuerpo humano son microcosmos del cielo y de lo divino. 

Son muchas las montañas consideradas sagradas en China, particulares a cada una de las tres grandes tradiciones religiosas (taoísmo, confucianismo y budismo), pero existen cinco que son en cierta forma comunes a todas, si bien están especialmente identificadas con el taoísmo. Estas cinco montañas, conocidas como wuyue, están distribuidas conforme a las cinco direcciones y cinco movimientos (o elementos, wu xing) y corresponden también a las cinco virtudes del confucianismo. 

Tradicionalmente las cinco montañas componen el cuerpo del ser primordial Pangu y trazan las coordenadas del "imperio del medio", como se conoce a la antigua China bajo la noción de que era el centro del mundo (y en esta cadena de correspondencias microcósmicas, el cuerpo del emperador era a su vez un microcosmos del imperio). Estas montañas actualmente constituyen un importante circuito de turismo religioso y cuentan con diferentes templos; se recomienda además visitar cada una en diferente temporada, pues de esta forma comprenden todo un ciclo cósmico de completud. La filosofía china basada en la observación de la naturaleza considera que estas excursiones son importantes puesto que promueven la topofilia o la geopiedad, el sentimiento de unidad entre el hombre y la naturaleza, y la virtud, la cual obtiene inspiración de las montañas y el curso inviolado de las leyes naturales.

 

Tai Shan

Al este se encuentra el monte Tai, "Monte de la Suprema Paz", que se asocia con la salida del Sol, lo que significa renacimiento y renovación; esta es  la cabeza de Pangu. Aquí numerosos emperadores han realizado sacrificios al cielo. Es la más importante de estas cinco montañas. 

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Heng Shan

El monte Heng en Hunan, el "Monte del Equilibrio", corresponde al brazo derecho y al sur.

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Hua Shan

Al oeste el monte Hua Shan, el "Monte del Esplendor", corresponde a los pies.

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Heng Shan

Al norte el monte Heng en Shanxi, el "Monte de la Constancia", corresponde al brazo izquierdo.

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Song Shan

El monte Song en Henan, el "Monte de la Nobleza", corresponde al centro y al ombligo. SONG-3167369_144328602137_2

Debe mencionarse que existen otras diversas montañas importantes en China, sedes también de peregrinaciones, como Wudang, la montaña del tai-chi o la cordillera de montañas Kunlun, las cuales con consideradas a veces como la región geográfica correspondiente a la montaña sagrada mitológica del mismo nombre en la que residen el Emperador de Jade, la divinidad máxima del taoísmo, y la Reina Madre del Oeste. El monte Kunlun corresponde también al monte Sumeru, el axis mundi del hinduismo y el paraíso y es también en la anatomía microcósmica un acupunto en el tobillo, el cual está ligado a la cabeza y es utilizado para tratar las jaquecas. 

Según Joan Qionglin Tan: "En China, las montañas están dotadas de un sentido de lo sagrado debido a su asociación con el cuerpo del creador, su proximidad con la región celestial y la larga tradición que tienen como lugares de culto y ritual... es por ello que la montaña es un vehículo adecuado para la trascendencia espiritual en las 'tres enseñanzas chinas' (confucianismo, taoísmo y budismo)". El ascenso de una montaña también simboliza el camino espiritual de un practicante, empezando desde su primera instrucción religiosa hasta la iluminación. En el caso del taoísmo esto es conseguir el estado de inmortal, mayormente practicando alquimia interna (neidan) para revertir la energía creativa, regresando la esencia vital hacia el espíritu y el espíritu hacia el vacío. Los antiguos maestros taoístas enseñaron que las montañas y en general la vida retirada de la sociedad permitía el sosiego necesario para consagrarse a prácticas espirituales. Es por esta visión que a lo largo de las montañas en China existen muchos de los monasterios más importantes y eremitas, habiendo florecido una notable tradición de ermitaños que renuncian al mundo terrenal y se resguardan en las montañas, mas cerca de la pureza del cielo.

Chuang Tse describe a la "persona verdadera" como aquella "cuyo espíritu asciende a las más altas montañas sin detenerse, atraviesa una fuente profunda sin mojarse, y vive en cuevas sin enfermarse. Su espíritu llena todo el universo. Ayuda a las demás personas y así tiene más abundancia". 

Paralelo a las montañas sagradas también existen diversos cielos-grutas. Se considera que el yang de la montaña con el yin del agua forman un estado de perfecta armonía, por ello la refinada pintura de los maestros budistas y taoístas representaba comúnmente a una montaña junto con un cuerpo de agua.