*

X

El australiano Craig Wright se destapa como el creador de Bitcoin

Por: pijamasurf - 05/02/2016

El misterio de Bitcoin parece haber sido resuelto

La criptomoneda que ha generado tanto interés en los últimos años planteando un sistema alternativo de concebir el dinero --algo que es eminentemente programable-- ya tiene una cara visible. El australiano Craig Wright ha dado a conocer pruebas que aparentemente revelan que él es el creador de Bitcoin, luego de que fuertes especulaciones sobre la identidad del creador lo obligaran a hacerlo, según explicó.

Wright produjo formas digitales usando las claves criptográficas creadas en los primeros días del desarrollo de Bitcoin, las cuales están ligadas a las monedas minadas originalmente por Satoshi Nakamoto, el seudónimo con el cual se implementó originalmente la moneda. 

Algunas personas han señalado que es necesario que Wright presente más pruebas, pero en general la comunidad internacional ha coincidido en la veracidad de su identidad. De acuerdo con Wright su interés es seguir trabajando desde la privacidad, no busca ningún tipo de reconocimiento o fama.

Bitcoin funciona como una serie de unidades virtuales cuyo valor es determinado por la cantidad de dinero que las personas están dispuestas a intercambiar por ellas. Para hacer el intercambio se debe llevar a cabo un procedimiento llamado "minado" que involucra la solución de un problema matemático con una cifra de 64 dígitos, el cual es efectuado por una computadora. Por cada problema resuelto, se produce una cadena de bitcoin y la persona que hace la minería obtiene nuevas bitcoins.

Actualmente existen 14.5 millones de bitcoins, con un valor de 449 dólares cada una.

 

(Con información de la BBC)

Los católicos tienen mejor sexo que los ateos (Fuente: un católico)

Por: pijamasurf - 05/02/2016

Los católicos probablemente crean que tienen buen sexo porque las relaciones monógamas y de larga duración son su único parámetro de comparación

(Imagen: netivist.org)

En un desesperado intento por atraer feligreses a las filas cada vez más exiguas del catolicismo, así como conservar a los restantes, Patrick Fagan, miembro del Consejo de Investigación de la Familia y antiguo oficial de la administración del presidente Bush padre, dijo durante una conferencia que "aquellos que adoran a Dios semanalmente tienen mejor sexo". El grupo conservador extrajo esta revelación a partir de una lectura sesgada de estudios publicados en la National Health and Social Life Survey de 1992.

En realidad, esta carnada publicitaria no es nueva: el sociólogo católico y sacerdote Andrew Greeley lo intentó en el '94 con la publicación de Sex: The Catholic Experience, y Gregory K. Popcak, consejero familiar católico, con el libro Holy Sex!: A Catholic Guide to Tow-Curling, Mind Blowing, Infallible Loving, de 2008.

Los católicos no suelen hacer gala de su congruencia en general (es por eso que nunca veremos una Cruzada ateísta), pero en este caso un par de preguntas importantes se ponen en la mesa: ¿una vida sexual satisfactoria puede alcanzarse en una relación monógama o la diversidad sexual es necesaria para ampliar nuestras oportunidades de placer? ¿De qué forma la culpa judeocristiana impregna todas nuestras ideas de relación de pareja, de placer sexual o incluso de individualidad?

Existen otros estudios que afirman que los ateos tienen mejor sexo que los católicos o miembros de alguna religión por el simple hecho de que su relación con la culpa es más sana: no existe una autoridad invisible que esté pendiente de lo que los ateos hacen con sus genitales, y si de cualquier forma estuviera mirando, probablemente no les importaría. Este punto de vista --del sexo sin culpa-- es visto como "sexo pagano" por los creyentes como Fagan, quien completa así el diagnóstico de nuestra época: "Homosexualidad, infidelidad, eutanasia, infanticidio: estas eran prácticas sexuales comunes en la Roma pagana. Los cristianos llegaron para ser muy distintos, para ser monógamos, fieles".

Pero lo cierto es que los ateos tratando de convencer a los creyentes de que sus prácticas sexuales son mejores se ven igual de ridículos, y sus encuestas tampoco gozan precisamente de mucho rigor científico por el hecho de que la religión y el sexo son partes integrales de la vida de las personas, sean creyentes o no, puesto que vivimos en un mundo donde ambas fuerzas sirven al mercado y acaparan fuertes intereses económicos. Si tu definición de "buen sexo" tiene que ver con tener un número variable de parejas sexuales, entonces el "buen sexo" de los monógamos, religiosos o no, te parecerá aburrido y predecible, y si te identificas con la segunda tendencia, probablemente el circo de las citas y las expectativas de la vida de soltero te parecerán engorrosas o inmaduras.

No importa en qué bases tu identidad, pues como dice el dicho, "todo en la vida se trata de sexo menos el sexo, que se trata de poder".