*

X

TOP: Los 10 libros más leídos en las universidades de habla inglesa

Libros

Por: pijamasurf - 04/18/2016

Los libros son dispositivos que configuran la manera en que nos acercamos a la realidad, la entendemos y la transformamos: de ahí la importancia de saber elegir cuáles leemos

La formación de una cultura ocurre sobre todo en sus hábitos, al hilo del tiempo, a fuerza de constancia. La idea de lo “nacional” es un buen ejemplo de ello: aunque puede mirarse desde varias aristas, en general un carácter nacional es aquel que se compone de prácticas compartidas que además de tener un origen histórico han sobrevivido vigentes y vivas desde éste y hasta el momento presente. La cocina, los giros del lenguaje y aun la manera en que se expresan las emociones son algunas de esas pequeñas cosas de las que quizá no estamos tan al tanto porque justamente ocurren cotidiana y mínimamente pero que, acumuladas, vienen a conformar eso que con grandilocuencia y pomposidad llamamos Historia, nacionalidad, etcétera.

Algo parecido sucede con los libros. Aunque al elegir un libro, y después otro y otro más, en un primer momento podemos pensar que no estamos haciendo otra cosa más que entreteniéndonos, pasando el tiempo, llenando nuestro ocio, lo cierto es que ninguna acción es tan inocente o vacía, y la lectura menos que todas. Si este es uno de nuestros hábitos más o menos recurrentes no podemos dejar de lado el hecho de que un libro es, desde cierta perspectiva, un mindset, una especie de software que al leer “descargamos” en nuestro sistema y, por lo mismo, afecta su configuración. 

Porque eso hacen los libros: son capaces de configurar la manera en que entendemos la realidad, la forma en que vivimos la vida, las muchas vías que tenemos y ponemos en práctica para ser y estar en el mundo, en que lo habitamos y lo transformamos. Hace poco publicamos en Pijama Surf una notable reflexión del premio Nobel Orhan Pamuk a propósito de su encuentro como lector con la obra del ruso Fiódor Dostoievski, algo que describe como “la pérdida de la inocencia con respecto a la vida”.

Esta introducción nos sirve ahora para presentar los 10 libros más leídos en las universidades más importantes de habla inglesa. Con las premisas propuestas en los párrafos anteriores compartimos esta lista pero no pasivamente, sino con el propósito de preguntarnos qué tanto estos libros han configurado la manera en que el estudiante universitario se aproxima a su mundo. Esta curiosidad puede no ser tan inocente si tenemos en cuenta que instituciones como Harvard, Stanford o Yale son también los centros donde se forman las personas que, con el tiempo, toman decisiones que afectan a miles y aun millones de personas. ¿Cambia en algo que dichas personas hayan leído a Karl Marx en vez de a Francis Fukuyama? Posiblemente.

La información de este top se obtuvo gracias al Open Syllabus Project, una iniciativa que en los últimos 15 años reunió su análisis de los planes de estudio de universidades angloparlantes.

A continuación compartimos el top general y los tops de las universidades en el Reino Unido y en Estados Unidos. Si quieres conocer la información con más detalle, puedes acudir al sitio web del proyecto en este enlace; para los curiosos vale la pena hacer una comparación entre instituciones y ver las distintas inclinaciones ideológicas de cada una, lo cual su vez es una parte de la explicación del perfil de sus egresados.

classical library

Los 10 libros más leídos en universidades angloparlantes:

1. The Elements of Style, William Strunk
2. La República, Platón
3. Manifiesto del Partido Comunista, Karl Marx y Friedrich Engels
4. Biology, Neil A. Campbell
5. Frankenstein, Mary W. Shelley
6. Ética, Aristóteles
7. Leviatán, Thomas Hobbes
8. El príncipe, Maquiavelo
9. Edipo, Sófocles
10. Hamlet, William Shakespeare

 

Los 10 libros más leídos en universidades del Reino Unido:

1. Doing Your Research Project: A Guide for First-Time Researchers in Education and Social Science, Judith Bell
2. Social Research Methods, Alan Byrman
3. Management and Organisational Behaviour, Laurie J. Mullins
4. Critical Thinking Skills: Developing Effective Analysis and Argument, Stella Cottrell
5. How to Research, Loraine Blaxter
6. The Good Research Guide: For Small-Scale Social Research Projects, Martyn Denscombe
7. Case Study Research: Design and Methods, Robert K. Yin
8. Research Methods in Education, Louis Cohen
9. Orientalism, Edward W. Said
10. Essential Reading, Carl Anthony

 

Los 10 libros más leídos en universidades de Estados Unidos:

1. La República, Platón
2. Leviatán, Thomas Hobbes
3. El príncipe, Maquiavelo
4. El choque de civilizaciones, Samuel Huntington
5. The Elements of Style, William Strunk
6. Ética, Aristóteles
7. La estructura de las revoluciones científicas, Thomas Khun
8. La democracia en América, Alexis de Tocqueville
9. Manifiesto del Partido Comunista, Karl Marx y Friedrich Engels
10. La política, Aristóteles

 

También en Pijama Surf:

¿Te cuesta mucho leer clásicos de la literatura? Con esta guía definitiva ya ninguno se te resistirá

Con este método leerás 1 libro en 1 día, todas las semanas del año

Te podría interesar:

El contundente argumento de Franz Kafka para reconocer los libros que vale la pena leer

Libros

Por: pijamasurf - 04/18/2016

Son tantos los libros y tan poca la vida que podemos destinar a leerlos; ¿por qué no discriminar entonces? ¿Pero cómo hacerlo? Un joven Franz Kafka nos legó este rasgo distintivo de los libros que se vuelven fundamentales para nuestra existencia

Comencemos con una verdad que no por obvia es menos frustrante: hay más libros que vida. Por más que nos dedicáramos enteramente a leer –y de verdad no hiciéramos más que eso– quedarían en el estante cientos y aun miles de libros pendientes, intactos, alejados ya por siempre de nuestras manos y nuestro entendimiento. Y aun en una vida normal, una vida común y corriente en la que además de leer trabajamos, vamos al cine o vemos la televisión, escuchamos música, pasamos tiempo con amigos y familiares, dormimos, jugamos con nuestra mascota, comemos, nos duchamos y un apretado etcétera que involucra otra decena de nimias actividades cotidianas en las que se incluye la lectura, ¿cuántos títulos hay en nuestra lista de los que quisiéramos leer pero no les hemos encontrado tiempo aún? ¿Cuántos y cuáles se quedarán en esa compilación de postergados?

Muchos, seguramente. pero eso no tendría por qué hacernos sentir mal, al menos por una razón poderosa: la lectura no es acumulación. A contracorriente del modelo económico en el que vivimos, la lectura no adquiere valor por un número o estadística que pueda cuantificarse sino más bien por las cualidades subjetivas que quedan depositadas ahí por el autor y que, en el momento de la experiencia literaria, en ese instante de comunión entre lector y escritor, vuelven a latir como algo vivo, capaz de tender un puente que enlaza al lector con su propia subjetividad y también con la subjetividad de su época. En una entrada reciente compartimos el testimonio del premio Nobel Orhan Pamuk al leer por vez primera a Dostoievski, justo en este sentido: “Era como si Dostoievski me susurrara al oído cosas privadas sobre la humanidad y la vida que nadie más sabía”.

En esta ocasión recuperamos un breve párrafo de Franz Kafka que bien podrá servirnos como brújula en ese mar de libros que llamamos cultura, un discriminador para saber elegir los libros que vale la pena leer –por más que esto suene ligeramente despectivo. ¿Pero podría ser de otro modo? Por un lado, leer es emplear tiempo en ello, ¿y no se dice que el tiempo perdido no puede recuperarse? ¿No tendríamos que saber cómo dar el mejor uso posible a ese recurso no renovable que llamamos tiempo de vida?

Kafka, con la lucidez que tuvo para la literatura, escribió a los 23 años una carta a su amigo Oskar Pollak en la que incluyó un argumento irrebatible para reconocer, en el acto mismo de la lectura, los libros que de verdad es necesario leer por el simple hecho de que se convertirán en momentos decisivos de nuestra propia biografía, tocarán nuestro ánimo y acaso los cimientos mismos de nuestra subjetividad hasta perturbarlos y conmoverlos. Los libros que debemos leer, nos dice Kafka, son aquellos capaces de transformar nuestra visión del mundo. Y quizá, si todos leyéramos un par de esos a lo largo de nuestra vida, sería más que suficiente.

A continuación el párrafo de Kafka.

Si el libro que leemos no nos despierta como un puño que nos golpeara en el cráneo, ¿para qué lo leemos? ¿Para que nos haga felices? Dios mío, también seríamos felices si no tuviéramos libros, y podríamos, si fuera necesario, escribir nosotros mismos los libros que nos hagan felices. Pero lo que debemos temer son esos libros que se precipitan sobre nosotros como la mala suerte y que nos perturban profundamente, como la muerte de alguien a quien amamos más que a nosotros mismos, como el suicidio. Un libro debe ser como un pico de hielo que rompa el mar congelado que tenemos dentro.

Franz Kafka a Oskar Pollak, 1904

También en Pijama Surf:

¿Te cuesta mucho leer clásicos de la literatura? Con esta guía definitiva ya ninguno se te resistirá

"Los libros rompen las ataduras del tiempo": el elogio de Carl Sagan a la cultura escrita que no pierde vigencia