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¿Qué dice tu nombre de usuario acerca de tu personalidad?

Por: pijamasurf - 04/01/2016

El nombre que eliges para tus interacciones en línea (al menos en los videojuegos) aporta aspectos sobre tu edad, desarrollo de habilidades sociales e incluso tolerancia a la frustración

Desde que sacaste tu primer correo electrónico hasta que decidiste el nombre de usuario de tus redes sociales, los nicknames o apodos son partes de la identidad virtual de tu persona online, y como tal dicen (y ocultan) algo sobre ti. A diferencia del nombre propio, el alias o nickname te vuelve anónimo; un amplio estudio de jugadores de videojuegos masivos en línea reveló que existen rasgos de carácter que permanecen en el nombre de usuario.

La investigación se llevó a cabo en usuarios del juego League of Legends (LoL), un juego de estrategia colectiva basado en planeación y tácticas en equipo, con diferentes roles y narrativas llevándose a cabo al mismo tiempo en distintos frentes. Los jugadores se diferencian unos de otros por sus elecciones, sus roles dentro de un equipo y las armas que utilizan, así como por su estilo de juego, ya sea reservado o agresivo, lo que le da versatilidad y diversidad a la población, que se cuenta en unos 27 millones de usuarios.

Investigadores del departamento de Psicología de la Universidad de York se aliaron con los productores de LoL, Riot Games, para echar un vistazo a la forma en que los jugadores crean sus nicknames. Así, descubrieron un patrón "antisocial" en la elección de palabras de algunos apodos que se correlacionaba con tendencias de este tipo en la vida real; además, resulta que existe una correlación entre los dos o cuatro números que acompañan a los nicknames, que suelen corresponder a la edad o el año de nacimiento del jugador.

Utilizando el sistema de calificación del propio juego, los científicos verificaron que los nicknames antisociales tenían calificaciones negativas por parte de otros usuarios (los usuarios pueden calificarse entre sí según herramientas del propio juego). Estas tendencias antisociales se manifiestan dentro del juego en el hecho de abandonar partidas empezadas o insultar a otros usuarios, mientras que las tendencias sociales (y puntuadas positivamente en el juego) se otorgan a jugadores colaborativos que privilegian al equipo.

En términos generales, los jugadores jóvenes tienden a tener un menor control de los impulsos, menores habilidades sociales y a ofenderse más fácil que jugadores veteranos. Los jugadores más jóvenes con nombres de usuario antisociales también tienden a tener con más frecuencia calificaciones negativas dentro de LoL. Este estudio puede servir para monitorear en el futuro enfermedades neurológicas como la demencia, a través de las interacciones en línea. 

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¿Mejor solo que mal acompañado? Las virtudes (y desventajas) de la soltería y la vida en pareja (VIDEO)

Por: pijamasurf - 04/01/2016

Esta animación explora los pros y contras de la vida en pareja vs la soltería, las dificultades de cada una y cómo el amor es sobre todo un proceso de madurez

El amor es complicado, de eso no hay duda, quizá, sobre todo, porque a la propia complejidad del sujeto se añade la complejidad de la relación con otro, esto es, con alguien más que posee su propia historia de vida. Desde cierto punto de vista puede decirse que conjugar ambas subjetividades en un vinculo es el gran desafío del amor –difícil, sin duda, pero no imposible.

Esto, además, tiene como horizonte de posibilidad una cultura que a su vez contiene innumerables ideas, conceptos y narrativas completas en torno al amor, los significados de qué es ser hombre y qué es ser mujer cuando se ama, la influencia de instituciones sociales como la religión o la familia, etc. En Occidente, por ejemplo, dos de las influencias mayores y más persistentes son los conceptos de “amor cortés” y “amor romántico”, que lo mismo se han expresado en poemas, obras de teatro, novelas y pinturas que en chick flicks hollywoodenses. Entre Tristán e Isolda y 500 Days of Summer, pasando en el ínterin por Romeo y Julieta, el mito de Don Juan o el Werther de Goethe (por mencionar sólo algunos ejemplos emblemáticos), hay casi 20 siglos de historia cultural alrededor del amor que, de una u otra manera, nos cruzan, nos definen (hasta cierto punto), nos limitan pero también, en el mejor de los casos, nos hacen ir por más, nos hacen perdernos para, eventualmente, encontrar y construir por cuenta propia nuestra forma de amar.

El video que presentamos en esta ocasión es una producción The School of Life, un proyecto animado por el filósofo pop Alain de Botton y del cual hemos reseñado antes otros materiales. Grosso modo, se trata de una exploración sobre la oposición aparente entre la soltería y la vida en pareja.

Tener una pareja es un estatus que además de otras cualidades también tiene un valor social, a veces incluso hasta el grado de la imposición. Paradójicamente, quizá como nunca, en nuestra época existe un miedo terrible a la soledad, al llamado “quedarse solo” (lo que sea que eso signifique), pero al mismo tiempo parece haber una dificultad sintomática para establecer un vínculo amoroso auténtico con alguien más. En La agonía del Eros, el filósofo coreano Byung-Chul Han señala un narcisismo persistente en esta sociedad nuestra que se caracteriza por tender hacia el “infierno de lo igual”, hacia la supresión de la diferencia y la negatividad propia de la existencia. Tal parece que somos incapaces de amar porque somos incapaces de salir del yo, incapaces de aceptar y aun ni siquiera esperar que algo o alguien sea distinto a lo que somos. Y con todo, una parte de nosotros desea amar.

El problema, como lo plantea este video, es que a veces, cuando intentamos llevar a la realidad ese deseo, coercionados en parte por el miedo antes dicho, caemos no en formas del amor sino en formas de la vida en pareja que a la postre resultan catastróficas, frustrantes y, en general, muy lejanas del verdadero placer.

Sin embargo, el objetivo del video tampoco es elogiar la soltería. No tener una relación de pareja puede vivirse igualmente como una catástrofe o una frustración continua y dolorosa, así que al menos esas emociones también se encuentran de ese otro lado.

¿Entonces? ¿Qué es lo recomendable? Bueno, parece ser que la conclusión tentativa es la misma que la de ese refrán conocido en ciertos países hispanohablantes: mejor solo que mal acompañado. El amor, según lo plantea The School of Life, es un camino que no está exento de dificultad (de hecho podría decirse que la dificultad es una de sus principales características) pero que quizá, por encima de todo, consiste en un compromiso: de entrada con uno mismo –con el deseo que cada quien desea, fidelidad a ese deseo– y, después, con ese deseo pero en relación con el otro.

 

*Puedes activar la traducción de subtítulos del video haciendo clic en el icono de Configuración (figura del engrane) y seleccionando Español en la opción Traducir subtítulos.