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Carta abierta a todos los ciudadanos de Oaxaca que tienen la intención de VOTAR en los próximos comicios electorales

La intención de estas palabras es para reflexionar juntos ante el proceso electoral que inició formalmente este fin de semana y del que recibiremos miles de mensajes por medio de la radio, los espectaculares, la televisión, los volantes y muchas formas más. Justo por eso estoy escribiendo esta carta ahora que inicia esta invasión publicitaria que romperá con nuestra normalidad como ciudadanos.

Hoy que circulaba por las calles de Oaxaca veía los espectaculares de todos los partidos con sus frases y caras “bonitas” de los que aspiran a ser gobernadores, al verlos las primeras palabras que se me venían a la mente eran poder, corrupción, ambición, indiferencia, abuso, dinero; qué contradicción esta, “a lo mejor no es lo que los candidatos ni sus publicistas querían que yo pensara”, ni tampoco lo que encarnaría un verdadero servidor público que debería reflejar servicio, conocimiento, humildad, capacidad, honestidad, transparencia; pero bueno, a lo mejor eso representaría estar soñando en un país como México, que tiene una profunda crisis de su sistema político.

Si tuviera a todos estos candidatos frente a mí quisiera hacerles las siguientes preguntas:


Pepe-Toño-Garfias

Pepe Toño Estefan Garfias (PAN-PRD), que su lema de campaña es “Firme hacia el futuro”: ¿Cuando mencionas futuro te refieres al tuyo o al del estado de Oaxaca? ¿Tienes alguna ideología o simplemente se mueve hacia el partido que te abre las puertas y va de acuerdo con tu ambición? Has tenido la oportunidad de vivir del erario público muchas décadas, ¿consideras que tu aportación a Oaxaca pasará a ser parte de la historia del estado o más bien de tu historia personal?

 

Alejandro-Murat

Alejandro Murat Hinojosa (PRI-PVEM), que su lema de campaña es “Es tiempo de crecer juntos”: ¿Cuando mencionas que es tiempo de crecer juntos es porque gran parte de tu vida has crecido fuera de la realidad que vive el pueblo oaxaqueño? ¿Consideras que tomarte fotos con los diferentes pueblos indígenas del estado te hace conocedor de la cultura? ¿Qué tanto estará metido tu padre, quien tienen una historia aquí en Oaxaca, en tu forma de gobernar?

 

Benjamin-Robles

Benjamín Robles Montoya (PT), que su lema es de campaña es “Ya basta de hambre”: ¿Cuándo has impulsando una iniciativa sustentable que combata el hambre en el estado de Oaxaca y no sólo por medio de programas asistencialistas? ¿Consideras que tienes la suficiente humildad para tratar a las personas sencillas y humildes de Oaxaca sin prepotencia? ¿Por qué se te vincula tanto con Ulises Ruiz, exgobernador de Oaxaca, cuál es tu relación actual con él?

 

Salomon-Jara

Salomón Jara Cruz (MORENA), que su lema de campaña es “Salvemos a Oaxaca”: ¿Realmente consideras que puedes salvar a Oaxaca cuando en el gobierno de Gabino Cué fuiste Secretario de Agricultura y no fuiste capaz de generar cambios profundos ni superficiales en el tema agrícola? ¿Cómo fue el proceso de selección para que te escogieran como candidato de MORENA, realmente AMLO sabe la reputación que tienes en el estado? ¿Consideras que has sido una persona que ha tomado decisiones democráticas a lo largo de su carrera política?

Estoy consciente de que sería muy complicado tenerlos frente a mí para hacerles estas preguntas, pero si existiera una remota posibilidad sinceramente no confiaría en sus respuestas, más bien confiaría en los cientos y probablemente miles de opiniones que las personas de Oaxaca tienen de cada uno de ellos.

Con esto no quiero que se desmotiven para VOTAR, más bien quiero generar esta reflexión ya que cada uno de ellos durante el tiempo de campaña buscarán convencerlos, pero la realidad es que no pueden borrar lo que ha sido su historia. Por tal razón quisiera que reflexionáramos en la decisión de cambiar las cosas desde nuestras acciones cotidianas. Si pensamos que cualquiera de los cuatro lo va a hacer, temo decirles que están equivocados, su perfil no da el ancho y el sistema político al que pertenecen necesitaría arrancar cosas de raíz, así que los invito a VOTAR diariamente por lo siguiente:

VOTAR por el respeto a la diferencia en un estado multicultural como Oaxaca.

VOTAR por nuestra capacidad para generar cambios desde la sociedad y ser congruentes con nuestro pensar como ciudadanos.

VOTAR para exigir que nuestras autoridades sean verdaderos servidores públicos y unirnos como sociedad para señalar los actos de corrupción.

VOTAR para fortalecer nuestra soberanía alimentaria produciendo y comprando productos locales que sean benéficos para nuestra salud y para impulsar la economía local.

VOTAR por la educación de nuestros hijos que les permitan enfrentar este mundo que cada vez representa nuevos retos, y no sólo por medio de la educación en la escuela sino en nuestras casas.

VOTAR por una mejor calidad de vida, que va más allá de la riqueza.

VOTAR para defender nuestros recursos naturales.

VOTAR por la cultura de Oaxaca que en muchos casos ha sido secuestrada por las promociones turísticas y gubernamentales, pero que se mantiene viva en la cotidianidad del tequio y la gueza.

VOTAR por las acciones ciudadanas que se realicen en otros estados de la República y que fortalezcan a México como país.

En fin… muchas veces he escuchado decir a las personas que las “acciones cotidianas ciudadanas” no tienen impacto en un país, creo que es un gran error y muchos políticos quieren que pensemos de esa forma, créanme que las “acciones cotidianas ciudadanas” SÍ tienen un impacto profundo, justo porque son cotidianas, no sólo tienen que ver con la fecha de la votación sino con las acciones diarias que se repiten y se repiten hasta que se crean hábitos que impactan primero en nuestra familia, luego en nuestra colonia, después en nuestro municipio, pasando por nuestro estado, fortaleciendo nuestro país y construyendo un mundo más justo.

Si el día de hoy me preguntaran por quién voy a VOTAR en OAXACA, mi respuesta es que no voy a esperar a la elección, que más bien decidí VOTAR por mis acciones cotidianas para dejar un mejor futuro a mis hijos y a los hijos del mundo!!!!

POR EL CARIÑO A ESTE GRAN ESTADO QUE ES OAXACA

 

* Imagen principal: Semanario La región

Esta es la verdadera razón por la cual las niñas deberían aprender a escribir código

Por: Edmée García - 04/12/2016

Estas son algunas de las causas que mantienen a las mujeres y a las niñas al margen de realizar una contribución y aprovechar los 1.4 millones de empleos que habrá en la industria de la tecnología para 2020

El alba de la era de la información ha traído consigo una  preocupación creciente por el hecho de que las mujeres escasean en el campo de la tecnología. La cantidad de mujeres laborando en alguna rama de las ciencias computacionales ha ido declinando desde la década de los años 80. La cuestión es que la infrarrepresentación de las mujeres en estos equipos de trabajo no sólo es un problema social, también es un problema económico, ya que básicamente hay un número creciente de plazas laborales que necesitan ser llenadas y en ese sentido, dejar al margen a la mitad de la población es una pésima idea. Además, debido al crecimiento de esta industria se estima que para el año 2020 habrá 1.4 millones de trabajos disponibles. 

La realidad es que no sólo las mujeres están perdiendo oportunidades, pues la industria también sufre debido a esta disparidad. Investigadores de la Universidad de Castilla han publicado evidencia de cómo tener equipos diversos que incluyan mujeres genera mejores decisiones y mayor creatividad. Por otro lado, de acuerdo a la revista Forbes las compañías con mayor número de directoras en su consejo logran mejores desempeños. Sin embargo compañías como Twitter, Facebook, YouTube y Apple sólo tienen alrededor de un 30% de mujeres entre sus rangos.

Entonces, ¿qué es lo que está manteniendo a las mujeres al margen? El documental The Code aborda cómo los prejuicios culturales, los estereotipos de género, los sistemas educativos y el sexismo en general colaboran para que esto suceda. Hay ideas y actitudes muy arraigadas en la cultura actual que mantienen a las niñas alejadas de los campos tecnológicos, como la concepción de que ellas son seres más emocionales que racionales y por lo mismo menos aptas para desarrollar habilidades lógico-matemáticas, por lo cual reciben menor apoyo, impulso o atención de sus maestros. Al ser menor el número de mujeres que deciden profesionalizarse dentro de las ciencias computacionales, el grupo de potenciales trabajadores del que los reclutadores tienen que elegir se encuentra sesgado a priori. 

Además, una vez en el campo de trabajo ellas deben enfrentarse a una cultura que en lugar de integrarlas las relega. Algunas mujeres han puesto de manifiesto públicamente la soledad que experimentan en el trabajo, una de ellas es Ciara Byrne:  

Una vez me ofrecieron un trabajo en un equipo desarrollador de 50 personas en el que yo sería la única mujer. La mayoría del tiempo aún soy la única mujer, pero escojo equipos más pequeños y menos intimidantes. Siempre soy la única mujer en la junta, con frecuencia he sido la primera ingeniera de R&D, la primera jefa de proyecto, la primera jefa del equipo de software en las compañías para las que he trabajado. Lo que los blogs de dirección que dan lecciones de liderazgo no te dicen es que ser la primera es una carga. Tú cargas la responsabilidad de representarte no sólo a ti misma sino a la experiencia total de trabajar con una criatura semimítica: la techie femenina.

Estas condiciones aunadas a la falta de mentores que las respalden y les permitan un crecimiento laboral significativo son algunas de las razones por las cuales de acuerdo a una encuesta realizada por The Guardian, las mujeres tienen un 45% más de probabilidades de dejar el empleo en el lapso de 1 año que los hombres. 

La cuestión es que si dejamos los prejuicios de lado, las mujeres en realidad pueden ser muy buenas programadoras. Los resultados arrojados por una investigación de conducta realizada con desarrolladores de software de GitHub, una de las comunidades más grandes del mundo de código abierto, dejaron en evidencia cómo el código producido por programadoras tenía un mayor porcentaje de aprobación de parte de los clientes que el de los hombres; siempre y cuando éstos ignoraran que había sido producido por mujeres. 

Como respuesta a esta situación han surgido varias iniciativas, una de ellas es la ONG Girls Who Code, fundada por Reshma Saujani, que inicia a las niñas en el mundo de la tecnología. Su misión es lograr que 1 millón de mujeres se integren al campo de las ciencias computacionales. En sus palabras una de las cosas que con frecuencia coarta el desarrollo de las niñas y las mujeres es que ellas son criadas para ser perfectas, lo cual hace que no tomen los riesgos necesarios para su crecimiento. En sus palabras: 

La mayoría de las niñas son enseñadas a evitar el riesgo y el fracaso. Ellas son enseñadas a sonreír bonito, jugar seguro, conseguir las más altas calificaciones. Por otro lado, los niños son enseñados a jugar agresivamente, columpiarse alto, arrastrarse hasta la cima de los juegos y luego saltar. Y para cuando son adultos no importa si están pidiendo un aumento o pidiéndole a alguien una cita, están habituados a tomar riesgo tras riesgo y son recompensados por ello. 

En otras palabras, estamos criando a nuestras niñas para ser perfectas y estamos criando a nuestros niños para ser valientes. Nuestra economía y nuestra sociedad está perdiendo porque no estamos criando a nuestras niñas para ser valientes. 

Saujani considera que enseñarle a escribir código a las niñas también les enseña perseverancia, paciencia y a ir más allá del miedo a la imperfección y arriesgarse. Esto cobra aún más importancia si consideramos que al abrirle oportunidades a las niñas y a las mujeres de aprender a escribir código e integrarse a los campos tecnológicos estamos abriendo una puerta a mayores posibilidades de crecimiento colectivo. 

  

 Twitter de la autora: @diosaloca