*

X

Millennials admiten ser narcisistas --pero se enojan si se los recuerdan

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/18/2016

El narcisismo --la tendencia a centrarse casi patológicamente en uno mismo-- suele asociarse a los jóvenes millennials, ¿pero la etiqueta es apropiada y aplica en general o es más bien un constructo mediático y comercial?

Todavía nos es difícil ponernos de acuerdo de cuándo a cuándo abarca la generación Y o "millennial", pero la categoría es ya sujeto de estudio social y psicológico, en parte debido al discurso mediático que los construye como individualistas y narcisistas. Los millennials son, grosso modo, hombres y mujeres nacidos entre los años 1980 y 1994 del siglo XX, aunque según dónde investigues los años pueden cambiar, así como los argumentos. El contraste notorio se da en relación a las generaciones de sus padres y abuelos, de quienes se diferencian a través del acceso a la tecnología y al rol que ésta juega en sus vidas, así como a la problemática relación con la propia persona.

Joshua Grubbs es un candidato doctoral de psicología clínica en la Case Western Reserve University, y además de ser millennial él mismo, se ha dedicado a estudiar la percepción del narcisismo tanto dentro como fuera de los miembros de la generación: "Los millennials y las generaciones anteriores están de acuerdo en que los millennials son los más narcisistas. Sólo no se ponen de acuerdo en la medida del narcisismo".

Y es que como categoría social o de consumo, el millennial es representado como un individuo altamente centrado en sí mismo, en sus gustos, necesidades y aficiones, lo que ha llevado a una narrativa un tanto caricaturesca respecto a la infancia perenne en la que viven. Las investigaciones de Grubbs buscan, primero, saber si el constante bombardeo de etiquetas como "narcisista" o "vanidoso" tendrán implicaciones en la madurez, y por otra parte, determinar hasta qué punto el narcisismo es también un efecto de percepción intergeneracional.

En sus investigaciones, Grubbs ha comprobado que a los millennials no suele molestarles el calificativo de "narcisista", al cual asocian con el individualismo, un valor altamente apreciado por los jóvenes en cuanto diferenciador. Sin embargo, sí experimentan más enojo y frustración que otras generaciones, incluso tristeza, a causa del calificativo narcisista: "A pesar de que estén de acuerdo con él en alguna medida", dice Grubbs, "aún les molesta".

¿Por qué los millennials son más "narcisistas" que sus padres o abuelos? Pensemos en términos de representación y construcción de imagen personal: mientras nuestros abuelos probablemente se hicieron un par de decenas de fotos a lo largo de su vida, los nietos se hacen decenas de fotos cada día, además de fotografiar y compartir comida, cosas que ven, compran o desean. Se comunican mediante imágenes en aplicaciones a través de Internet, como Snapchat o Telegram, que no dejan rastro alguno; en lugar de querer "hacer historia" como las generaciones anteriores, parecen querer borrarse de ella y consumir lo más posible durante su tiempo.

Los millennials entrevistados por Grubbs debían calificarse a sí mismos en una escala de narcisismo de 0 a 100, así como a miembros de generaciones anteriores, como padres y abuelos. En general se veían a sí mismos como menos narcisistas que generaciones previas: millennials de 18 a 25 se ubicaban a sí mismos en promedio en 61.4, y calificaban a los adultos de 60+ años en 38 en la misma escala. En contraste, los adultos de dicha edad calificaron a los millennials en 65.3 en la mencionada escala, y a sí mismos en 26.5, una diferencia de casi 40 puntos. Una conclusión provisional es que cada generación se califica a sí misma como menos narcisista que las demás; una segunda conclusión, tal vez más interesante, es que la etiqueta de "narcisista" sólo le molestaba a los millennials que de hecho no tienen rasgos narcisistas

En otra investigación, Grubbs les hizo a una serie de millennials falsas pruebas de personalidad donde siempre iban a ser calificados como narcisistas. A los únicos que no les molestó fueron a los que de hecho sí tenían rasgos narcisistas, que además son una minoría. Otros estudios han demostrado que los narcisistas están conscientes de estar demasiado absortos en sí mismos pero creen tener derecho a ello, por lo que no lo viven como un problema. El mercado y la publicidad dirigida a los jóvenes están montados en el discurso del empoderamiento a través del consumo, de no pedir perdón por ser como eres ni por consumir lo que consumes, lo que finalmente beneficia al mercado y aliena más a la gente, sin importar su edad.

En última instancia, la investigación de Grubbs busca documentar el impacto de la etiqueta "narcisista" en cómo se sienten los millennials, así como la "salud mental y sus actitudes hacia sí mismos" a través del tiempo.

Te podría interesar:

Cómo cambió la vida de Prince luego de convertirse en testigo de Jehová

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/18/2016

La vida de Prince, el gran emblema de la música sexy, se alteró radicalmente luego de convertirse en testigo de Jehová

La reciente muerte de Prince hace que este 2016 sea un año especialmente trágico para la música pop, con varias estrellas falleciendo en pocos meses. La causa de muerte del artista parece estar relacionada a una enfermedad, aunque la familia ha mantenido privacidad y sus restos han sido cremados. Entre los tabloides se especula que pudo tener que ver con drogas, a lo que su abogado ha contestado que todas las personas que conocían a Prince saben que no utilizaba drogas recreacionales. De hecho, era una persona muy religiosa. 

Prince siempre tuvo una inclinación a la fe religiosa y sostuvo que de niño un ángel lo había curado de la epilepsia. Pero esto se intensificó cuando en 2001 se convirtió a la religión de los testigos de Jehová, algo que parece sumamente contrastante con su música altamente sensual, ya que los testigos de Jehová son ciertamente recatados y tienen una serie de dogmas que van en contra de las drogas, el sexo y la vida asociada con el rock y la fama.

Según explica The Daily Beast, desde su conversión Prince dejó su vida como consumado casanova y se volvió mucho más discreto. Su música, conocida como una de las más seductoras, con temas de magnética sensualidad en diferentes géneros desde el pop y el R&B hasta la psicodelia, también se volvió menos explícita, aunque no dejó de tener una vibra sexual, la cual era seguramente irreprimible --y de hecho existen numeroso artistas cristianos que hacen música cargada de sensualidad.

Prince incluso fue parte del estereotipo que se tiene de esta secta religiosa. Una pareja reporta que en alguna ocasión contestó a la puerta para encontrarse con el músico, quien tenía una Biblia en las manos y estaba listo para darles un sermón. Sin embargo su conversión religiosa, a la cual describió como una revelación espiritual, hizo que dejara las drogas y se volviera vegano.

Los testigos de Jehová tienen como norma no participar en los actos políticos y hacer juramentos públicos y Prince fue fiel a esto, dejando de votar y de pronunciarse en cuanto a polémicas propuestas legales, como la de matrimonios del mismo sexo. Otro tema controversial es que los testigos de Jehová prohíben las transfusiones de sangre debido a que consideran que el espíritu está en la sangre, por lo que en algún momento se rumoró que Prince tenía problemas de salud acrecentados por esta negativa. 

En su escatología milenarista, esta secta cristiana considera que sólo 144 mil personas serán resucitadas en espíritu para acceder al reino de Dios; es por ello que llevan una estricta vida religiosa, para intentar ser uno de los elegidos. Prince es sin duda uno de los miembros más famosos de la historia, pero es poco probable que esto pueda ayudarle a la hora del Juicio. Sin embargo, le está dado otro tipo de supervivencia: la memoria de las personas que escuchan su música.