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Estudio demuestra que videojuegos inducen estados de conciencia alterada

AlterCultura

Por: pijamasurf - 04/07/2016

Investigación reciente advierte que jugar habitualmente videojuegos induce con frecuencia estados alterados de conciencia y percepción

Si bien sumergirte en un videojuego no necesariamente se traduce en una visita al país de las maravillas de Alicia, cualquiera que haya encarnado un personaje  dentro de unos de estos entornos o que haya psicoprotagonizado una de sus historias sabrá que algo muy peculiar ocurre. Similar al estado de trance o a una especie de hipnosis proactiva y voluntaria, el jugador realmente se transporta a otro mundo. 

Pero para confirmar lo que muchos ya hemos experimentado, un estudio reciente afirmó que hay una alteración de la conciencia en el gamer. Desde hace tiempo existía la noción de un fenómeno llamado “game transfer phenomena” o GTP (fenómeno de transferencia en el juego), que se refiere a la alteración perceptiva (visual, sonora y corporal). Sin embargo, hasta ahora se consideraba un efecto relativamente aislado y se desconocía con qué frecuencia ocurría dicha alteración.   

La investigación, encabezada por la doctora Angelica Ortiz de Gortari, de la Universidad de Nottingham Trent, determino que prácticamente todos los gamers apasionados --96.6% de ellos- aseguran haber experimentado episodios de conciencia alterada, en particular GTP, en algún punto de sus inmersiones. Al parecer se trata de una frecuencia perceptiva similar a la hipnagogia, en la que sueño y realidad se funden de manera sutil pero activa, algo así como estar despierto pero experimentando pequeños glitches de fantasía o pinceladas de ficción. 

Al respecto, la doctora Ortiz señaló en una entrevista:

Lo más interesante ocurre cuando los gamers ven imágenes con los ojos abiertos, como cajas de texto encima de la cabeza de una persona. También hay percepciones alteradas en las que objetos de la vida real se distorsionan en forma o color.   

En el estudio “Prevalence and characteristics of GTP”, que será publicado próximamente, la misma Ortiz, junto con el doctor Mark D. Griffiths (coautor del análisis), describe variantes de este fenómeno:

Otras percepciones alteradas incluyen la sensación de cuerpo entumecido, sentir que el tiempo corre más despacio, experimentar pérdida de la coordinación en la movilidad corporal y/o movimiento corporal en automático, tal como ocurre dentro de un videojuego. 

 

(Imagen: timewheel.net)

Todo indica que estamos en una coyuntura histórica que requiere de un salto de conciencia para responder a los requisitos evolutivos que tenemos por delante

Todo es mente, pues todo es información. Todo lo que percibimos a nuestro alrededor, ya sea con ojos abiertos o cerrados, está compuesto de energía. De luz, sonido, frecuencia o vibración expresándose en diferentes visiones o formas. Algunas formas son orgánicas. O sea, su manifestación se da a partir de un programa codificado en ADN. Y otras no orgánicas, pero todas compuestas por átomos 99.999999% vacíos. Todo es mente, pues todo lo que conocemos por "realidad" se conforma por información codificada, la cual estamos proyectando a nivel individual y colectivo a la misma vez.

La "Mente Ordinaria" proyecta esta realidad a través de un sistema de creencias impuesto y jamás concientizado. Una serie de filtros perversamente diseñados para desfasar al Ser a un tiempo hiperlineal (pasado a futuro), lleno de reglas, y con decretos y ritos ideados para limitar la experiencia humana. Se cree en lo que se cree, sin jamás haberse detenido a darse cuenta por qué y para qué es que se cree en lo que se cree. En la "Mente Ordinaria" no hay pregunta que anteceda la elección de una creencia. Simplemente se vive el efecto. Se cree y se crea a partir de una obediencia heredada. Se cree y se crea a través de un acondicionamiento envuelto en un sueño denso, del que jamás se ha despertado para abrir los ojos a otras posibilidades de proyección. A otros encajes de información. Es desde esta plataforma que se engendra a la auténtica víctima. Esa que desconociendo su poder, lo entrega inconscientemente a un creador instituido. De esta forma intenta promover la misma programación de supervivencia en otros a través de la búsqueda de culpables por sus desgracias, y de expectativas ilusorias a que una fuerza externa le resolverá la vida. Como grandes guardianes del sistema de creencias, sus mecanismos de defensa son altamente sofisticados. En un desconocimiento absoluto de su naturaleza cuántica, la identidad o ego les posee y hace creer separados, lo cual a su vez desarrolla toda una serie de justificaciones para continuar forjando a la "Mente Obsoleta" o cerrada, muy difícil de hackear, pues estos programas se vuelven la principal dirección en la red neuronal. 

La "Mente Superconsciente" es la mente abierta. La que reconoce a la vida y honra la diversidad. La que ha descubierto los ojos por dentro, eliminando a la víctima y haciéndose responsable de toda su creación. Una "Mente Superconsciente" es la que comprende su trascendencia en el juego colectivo. Se sabe la individualidad conectada a la unidad, donde cada pensamiento es autoobservado antes de proveerle de mayor atención. De enfocarlo o no a su posible manifestación. "Mente Superconsciente" es todo aquel que ha encontrado la voluntad de romper el paradigma heredado. Es aquella, también, que comprende que el camino es en presente. Que aquí y ahora se reconoce a la existencia, al misterio que nos envuelve, y al Universo que nos permite la experiencia única de ser el que somos. De compartirnos integrando a la diferencia y haciendo de lo opuesto el complemento armonioso. El verdadero cambio en el mundo sólo tiene un principio y un final. La transformación de nuestra humanidad comienza y acaba en el mismo lugar. En el encuentro con uno mismo.

Gracias al Universo.