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Esta mujer decidió exponer los cientos de penes no solicitados que recibió (NSFW)

Por: pijamasurf - 04/18/2016

Las mujeres se enfrentan al constante acoso de genitales masculinos en sus redes sociales. Exposiciones como las de Whitney Bell tratan de decir algo que debería ser obvio: una foto de tu pene en la bandeja de entrada de una mujer no es sexy, es acoso (y en algunas jurisdicciones es ilegal).

Imágenes via Vice

Virtualmente cualquier mujer que tenga presencia en redes sociales se ha topado (o se topará, por desgracia) con fotos no solicitadas de penes. Esto está comprobado en estadísticas, pero podrías preguntarle a cualquier amiga tuya y te dirá lo mismo. Poco a poco la gente va entendiendo que el envío de este tipo de imágenes no solicitadas no sólo no son sensuales, sino que son una forma de acoso.

Esta aparente condición sine qua non de la vida online de las mujeres puede modificarse con pequeñas acciones terroristas, como ventilar a los perpetradores en sus propias redes sociales; o hacer una exposición de arte, como Whitney Bell y “I Didn’t Ask For This: A Lifetime of Dick Pics”.

La exposición es una recreación de la casa de Bell, con unas 200 fotos no solicitadas de penes, lo que da una idea de cuán invasivas pueden ser este tipo de imágenes. En entrevista con Vice, Bell afirmó que personalmente no le molesta recibir fotos de penes de vez en cuando —especialmente si son de un hombre que le gusta—, pero que el problema es la parte de no solicitada.

Sólo para dejarlo claro: fotos de penes, codos, bocas, hombros, y especialmente penes que no te solicitaron, es acoso. Como dice Bell, el envío de este tipo de fotos "no se trata de sexo. Se trata de poder. Se trata de que estos tipos quieran ejercer ese control. A estos tipos que les pone saber que forzaron a alguna chica a vérselas. Ellos saben que la chica no va a voltear y decirles 'vamos a salir'. (...) No es una forma de ligar. Es como gritarle a una mujer desde tu coche. Sólo lo haces porque puedes, y porque el mundo te ha enseñado que está bien."

Pero el punto de esta clase de exposiciones es precisamente --¿pueden creer que sea necesario llegar a eso?-- enseñarle a los hombres que NO está bien enviar fotos de sus penes a las mujeres. Y sí, eso es algo que el feminismo está cambiando: "Pienso que mucha gente ve al feminismo como esta cosa agresiva cuando en realidad se trata de equidad. De que las mujeres son iguales a los hombres, y de la misma forma, los hombres son iguales a las mujeres. Este patriarcado que dice que los hombres no se pueden controlar a sí mismos y que sólo pueden hacer estas provocaciones groseras, que no pueden evitar acosar a las mujeres, está equivocado. El feminismo sostiene que los hombres son más que eso. Que son mejores que eso. Eso es lo que quiero mostrar."

Via Vice

La solución al cambio climático está en tu plato

Por: pijamasurf - 04/18/2016

Si todos entendiéramos esto e hiciéramos cambios en nuestra alimentación a escala global los efectos del cambio climático podrían disminuir en un 50% para el año 2050

Puede que sea incómodo admitirlo y muchos desearían que fuera falso, pero aunque no parezca ser un tema adecuado para una cena familiar, la realidad es que la industria creada para satisfacer nuestro apetito por la carne tiene devastadoras consecuencias para el ambiente. Durante los últimos 10 años poco a poco han salido a la luz datos de cómo nuestros hábitos carnívoros tienen un efecto muy significativo en el cambio climático. Un estudio reciente descubrió que si hiciéramos una transición global hacia dietas con bajos consumos de carne, para el año 2050 podría mitigarse el cambio climático hasta en un 50%. Además esta información ha sido llevada al público a través de documentales como Cowspiracy y Meat the truth que exhiben cómo la industria ganadera está relacionada con el efecto invernadero. Entonces, ¿por qué no está habiendo un cambio global en este sentido?

La cuestión es que a pesar de la abundante evidencia sobre el tema, la idea de consumir menos carne (o dejarla por completo) enfrenta mucha resistencia entre las personas. Una encuesta probó que las personas preferían instalar paneles solares, ahorrar energía y utilizar menos el auto que realizar cambios alimenticios como comer orgánico, comer local o comer menos carne. Quizá se trate de un problema de percepción, ya que sacrificar algo que se considera como un placer resulta definitivamente menos deseable que comprar tecnologías alternativas de energía. Pero, por otro lado, darnos cuenta de que consumir menos productos carnívoros podría tener un gran impacto positivo en el ambiente puede ser una fuente de empoderamiento, pues nos lleva de ser víctimas de un fenómeno global aparentemente más allá de nuestras manos a convertirnos en personas capaces de hacer algo por el planeta al cambiar lo que ponemos en nuestros platos y bocas.  

Finalmente, crear iniciativas que apoyen este tipo de cambios en nuestro estilo de vida es una manera de crear un impacto positivo en dos de los grandes problemas que enfrentamos actualmente como humanidad: el cambio climático y los problemas de salud derivados de la obesidad. De acuerdo con el reporte "Cambiando el clima, cambiando dietas”, realizado por la Chatman House, “las personas en los países industrializados consumen en promedio el doble de carne considerado sano”. Puede ser que al principio resulte desconcertante intentar armar un menú sin utilizar carne, pero esto puede llevarnos a explorar un crisol de posibilidades culinarias. Los expertos auguran el posible surgimiento de una tendencia alimenticia “flexitariana” que permita ir y venir entre el vegetarianismo y un consumo ocasional de carne, lo cual sería una forma más equilibrada de relacionarnos tanto con la comida como con el planeta.