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Cómo una dieta vegetariana cambia los genes de los seres humanos

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 04/23/2016

A lo largo de generaciones, los vegetarianos han desarrollado genes mutantes que les permiten absorber ácidos grasos de las frutas y verduras

Nuevas investigaciones muestran que una dieta vegetariana produce a lo largo del tiempo mutaciones genéticas. Personas que tienen un linaje de ancestros vegetarianos o mayormente vegetarianos pueden producir ácidos grasos como el omega 3 y el omega 6 sin la necesidad de consumir alimentos de origen animal. Estos ácidos grasos de cadena corta son sumamente importantes para la función cerebral.

Los vegetarianos han desarrollado enzimas de rápida acción a través de la mutación, que les permiten obtener dichos ácidos grasos de las frutas y verduras. Ahora bien, esto no significa que dejar de comer carne producirá una reacción mutante para que tu cuerpo genere tales ácidos esenciales. Los científicos explican que sólo aquellos que provienen de un linaje vegetariano tienen las enzimas, por lo cual ello podría ser un factor a considerar para una persona que está pensando en volverse vegetariana.

Más allá de esto existen otras razones por las cuales hacerse vegetariano, incluyendo la conciencia ecológica. Según Madeleine Somerville en The Guardian los daños al planeta generados por el uso de tierra para criar animales para consumo de carne, la energía y el transporte que requieren es uno de los principales contribuyentes al cambio climático. Una hamburguesa, señala, tiene un efecto similar a conducir 600km. El ganado necesita más de 100 veces la tierra que requiere el cultivo de otros alimentos. En esto coincide el documental Cowspiracy en el que se sugiere que la industria que produce carne en Estados Unidos está protegida por diferentes organizaciones, incluyendo Greenpeace. A eso se añade la compasión que uno puede sentir por los animales que son criados para convertirse en hamburguesas u otros platillos.

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Este escenario apocalíptico espera a la Ciudad de México en la fase 2 de contingencia ambiental

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 04/23/2016

Si las condiciones de la calidad del aire no mejoran en el valle de México, estas serán las medidas estrictas que podrían implementarse

Quien esté familiarizado con la literatura o la cinematografía distópica sabrá que en este género de ficción el futuro tiene un tinte más bien siniestro, como si en última instancia todos los progresos previos de la humanidad no pudieran desembocar más que en caos, sufrimiento generalizado, destrucción y más. Los ensueños renacentistas de un porvenir luminoso, sabio y placentero para todos viraron radicalmente sobre todo a partir de los acontecimientos vividos en el siglo XX, en el que las catástrofes de las dos guerras mundiales, la explosión de un par de bombas atómicas, la hambruna de todo un continente y otros sucesos afines fueron evidencia suficiente de las promesas rotas de la modernidad.

Actualmente la Ciudad de México vive una de sus peores crisis ambientales en varios años. Desde hace algunos meses sus habitantes respiran el aire más tóxico del que se tiene memoria, consecuencia sí de las condiciones atmosféricas de esta época del año, de la situación geográfica de la urbe, pero también de otra coincidencia de factores en los que tienen responsabilidad lo mismo autoridades gubernamentales que los propios habitantes de la ciudad.

Ante esta situación y pese a la implementación durante 3 días consecutivos de la fase 1 de Contingencia Ambiental (la cual incluye medidas restrictivas a la circulación de automóviles, por ejemplo), la calidad del aire no ha mejorado, por lo que parece posible y acaso incluso inminente que la ciudad viva un episodio inédito en su historia: la fase 2 de dicho programa.

¿En qué consiste ésta? Según la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME), estas serían las medidas:

·Se suspende 50% del parque vehicular. Un día no transitarán los autos con terminación par y al siguiente descansarán las terminaciones nones. Las autoridades decidirán con cuál se inicia.

·No circula el transporte público federal terminación par o non.

·Se evaluará si será necesario suspender actividades en oficinas públicas, instalaciones culturales y recreativas.

·Se contemplaría la suspensión de clases si lo deciden las autoridades.

·Todas las industrias de competencia federal reducirán emisiones hasta en 60%.

·Las estaciones de gasolina dejarán de dar servicio según su terminación en pares o nones.

·Se suspenderán actividades a cielo abierto.

·Se suspenderán actividades en establecimientos que utilicen combustible leña o carbón.

·Tendrán que parar labores las industrias relativas a la fabricación artesanal de tabiques.

·Se disminuirá en 60% la operación de equipos de combustión indirecta.

·Se emplearán sensores para detectar y retirar de circulación a vehículos contaminantes.

·Se aplicaría en la Zona Metropolitana (16 delegaciones y 18 municipios del Estado de México).

Un tanto apocalíptico, ¿no?

Lo interesante del género distópico, sin embargo, es que muchos de sus autores no resistieron la tentación de concluir con un final si no optimista, al menos esperanzador. Aun las narraciones más oscuras quieren creer que al final de ese callejón sin salida de la civilización se enciende una luz que redima a la humanidad de todo el mal causado lo mismo a sus semejantes que al entorno.

Quizá, de implementarse, estas medidas nos sacudan y nos despierten del sueño de egoísmo, indiferencia y destrucción en que estamos inmersos.