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7 insultos salidos de la pluma de Shakespeare para darle clase a tu ofensiva verbal

Por: pijamasurf - 04/27/2016

El ingenio del Bardo se muestra también en los duelos verbales de sus personajes

El aniversario luctuoso número 400 del Bardo se ha cumplido justo en este mes, pero William Shakespeare está más vivo que nunca. No sólo fue un tremendo dramaturgo y poeta, autor de algunas de las comedias y tragedias mejor conocidas y representadas sino que, según el crítico Harold Bloom, nuestra idea de ser humano se puede rastrear indefectiblemente hacia los personajes delineados en sus obras.

El ingenio se muestra también en los duelos verbales de sus personajes, en donde los insultos y la humillación verbal hacen contrapunto a otro tipo de combates, como los de espadas o los que tienen lugar en los pozos interiores del alma. Aquí rescatamos siete de los más venenosos:

 

1.

¡Perro del infierno, has echado a perder a nuestra madre! ¡Maldito sea su fruto, maldita su lujuria sin freno y maldito el engendro del diablo!

Titus Andronicus, Acto IV, Escena Segunda

2.

¡Que si tuviese un hijo, sea abortivo, monstruoso y dado a luz antes de tiempo, cuyo aspecto contranatural y horrible espante las esperanzas de su madre, y sea ésa la herencia de su poder malhechor!

Ricardo III, Acto I, Escena Tercera

3.

Fuera de aquí, hambriento, piel de duende, lengua seca de buey, bacalao... ¡Oh, si tuviese aliento para decirte a todo lo que te pareces! ¡Vara de sastre, vaina, mascarón de proa, vil espadín!...

Enrique IV (Primera parte), Acto II, Escena Cuarta

4.

¡No estás lo bastante limpio para que te escupa!

Timón de Atenas, Acto IV, Escena Tercera

5.

...jamás nariz humana fue ofendida por semejante compuesto de pestilentes olores.

Las alegres comadres de Windsor, Acto III, Escena Quinta

6.

Señor de ingenio evaporado. Menos sesos tienes en el cráneo que yo en los codos.

Troilo y Crésida, Acto II, Escena Primera

7.

¡Te pegaría si no me infectara las manos!

Timón de Atenas, Acto IV, Escena Tercera

La solución al cambio climático está en tu plato

Por: pijamasurf - 04/27/2016

Si todos entendiéramos esto e hiciéramos cambios en nuestra alimentación a escala global los efectos del cambio climático podrían disminuir en un 50% para el año 2050

Puede que sea incómodo admitirlo y muchos desearían que fuera falso, pero aunque no parezca ser un tema adecuado para una cena familiar, la realidad es que la industria creada para satisfacer nuestro apetito por la carne tiene devastadoras consecuencias para el ambiente. Durante los últimos 10 años poco a poco han salido a la luz datos de cómo nuestros hábitos carnívoros tienen un efecto muy significativo en el cambio climático. Un estudio reciente descubrió que si hiciéramos una transición global hacia dietas con bajos consumos de carne, para el año 2050 podría mitigarse el cambio climático hasta en un 50%. Además esta información ha sido llevada al público a través de documentales como Cowspiracy y Meat the truth que exhiben cómo la industria ganadera está relacionada con el efecto invernadero. Entonces, ¿por qué no está habiendo un cambio global en este sentido?

La cuestión es que a pesar de la abundante evidencia sobre el tema, la idea de consumir menos carne (o dejarla por completo) enfrenta mucha resistencia entre las personas. Una encuesta probó que las personas preferían instalar paneles solares, ahorrar energía y utilizar menos el auto que realizar cambios alimenticios como comer orgánico, comer local o comer menos carne. Quizá se trate de un problema de percepción, ya que sacrificar algo que se considera como un placer resulta definitivamente menos deseable que comprar tecnologías alternativas de energía. Pero, por otro lado, darnos cuenta de que consumir menos productos carnívoros podría tener un gran impacto positivo en el ambiente puede ser una fuente de empoderamiento, pues nos lleva de ser víctimas de un fenómeno global aparentemente más allá de nuestras manos a convertirnos en personas capaces de hacer algo por el planeta al cambiar lo que ponemos en nuestros platos y bocas.  

Finalmente, crear iniciativas que apoyen este tipo de cambios en nuestro estilo de vida es una manera de crear un impacto positivo en dos de los grandes problemas que enfrentamos actualmente como humanidad: el cambio climático y los problemas de salud derivados de la obesidad. De acuerdo con el reporte "Cambiando el clima, cambiando dietas”, realizado por la Chatman House, “las personas en los países industrializados consumen en promedio el doble de carne considerado sano”. Puede ser que al principio resulte desconcertante intentar armar un menú sin utilizar carne, pero esto puede llevarnos a explorar un crisol de posibilidades culinarias. Los expertos auguran el posible surgimiento de una tendencia alimenticia “flexitariana” que permita ir y venir entre el vegetarianismo y un consumo ocasional de carne, lo cual sería una forma más equilibrada de relacionarnos tanto con la comida como con el planeta.