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Un paraíso digital en honor a Jerry García

Por: pijamasurf - 03/19/2016

JerryGarcia.com hace desfilar vivas memorias y documentos invaluables para todos aquellos que se sintieron inspirados por el gran Jerry.

Necesitamos música, no sé por qué. Probablemente es una de esas cuestiones de Joseph Campbell, necesitamos rituales. Necesitamos magia y dicha, y poder y mito, y celebración y religión en nuestras vidas y la música es una buena manera de encapsular mucho de ello.

Jerry García

Una de las figuras más prominentes de la segunda ola psicodélica, allá a principios de los setentas, fue sin duda el señor Jerry García. Su rol en The Greatful Dead, así como su carisma y consistencia creativa, le valieron colocarse como una voz fundamental en esos tiempos. Hace un par de años, para deleite de muchos de nosotros, se estrenó el sitio JerryGarcia.com, arcón repleto de gemas asociadas a su trayectoria y personalidad. Administrado por la familia García, el jardín digital hace desfilar datos y documentos en torno a la carrera de Jerry. Pero quizá lo mejor son las más de cinco mil horas de música y tres mil conciertos.

Memorabilia vivia que no niega un dejo de nostalgia, en buena parte provista por la familia y amigos cercanos del guitarrista y vocalista de Greatful Dead, pero también mucho del material ha sido aportado por los propios seguidores de la banda. Así, se da vida a un colaborativo altar digital en honor a Jerry, a fin de cuentas la presencia de alguien no requiere de un cuerpo, pero si de una memoria latente, pulsante. 

 

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El hipnótico encanto de los videos de comida procesada en YouTube

Por: pijamasurf - 03/19/2016

Observar conjuntos y constelaciones de frutas y verduras encierra un disfrute enigmático, probablemente autista, pero en suma distinto a los viejos videos de gatitos

Hace unos días descubrimos este video de Shon Arieh-Lerer acerca de su fascinación por los videos de fábricas de comida en YouTube: lo que empezó como una forma menor de curiosidad se transformó poco a poco en una obsesión, y por qué no, en una estética. No se trata de denunciar las malas prácticas empresariales contra los tomates, el desgaste de los empleados que laboran empacando quesos, ni las condiciones de las mujeres embarazadas en plantas de extracción de leche de vaca en India: se trata de la galvanizante melodía de la máquina, la naturaleza y el absurdo.

Así como existen placeres muy particulares al navegar en YouTube o páginas de videos (desde gatitos hasta récords deportivos, pasando por el ASMR), hay otros de los cuáles es difícil enterarse: los videos de procesamiento de comida están producidos exclusivamente para audiencias corporativas y suelen formar parte del discurso de capacitación, ventas o de identidad corporativa de una empresa. 

Pero aunque no estén hechos para salir al mundo, estos videos tienen un encanto muy especial: no es solamente la música que parece de película porno de los 80 (y que conste que no tenemos nada contra la música del porno, todo lo contrario), sino el radiante placer de la máquina en su hipnotizante función: es un placer semejante a ver un GIF, un jardín zen o el vuelo de las aves en el horizonte.

¿Qué decir de la épica de los tomates?

 

Una sinfonía de quesos:

¿O la extracción de pulpa de mango?