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¿Quieres practicar y mejorar tu pronunciación en inglés? Este poema es un ejercicio arduo pero efectivo (AUDIO)

Arte

Por: pijamasurf - 03/09/2016

Este poema lleva casi 100 años probando ser una de las mejores maneras de ejercitarse en la pronunciación del idioma inglés y sus 44 fonemas

Sabemos bien que en las últimas décadas el estudio del inglés se ha vuelto una actividad masiva y no sólo eso, sino además una habilidad que se nos presenta bajo los tintes de lo necesario y lo casi imprescindible. La educación formal, incluso desde los primeros niveles, incluye en muchos países el inglés como una materia obligatoria para los alumnos, y las academias privadas donde se imparte su enseñanza igualmente se han multiplicado como una opción alternativa para aprender el idioma.

Más allá de las implicaciones económicas y sociales de esta tendencia –relacionadas con el sistema dominante que, como sabemos, es angloparlante– estudiar otro idioma casi siempre es una iniciativa personal loable y vale la pena alentarla por todos los medios posibles. De manera individual, se han comprobado sus beneficios para la salud del cerebro, pues adentrarse en un lenguaje es llevar a nuestras neuronas por nuevos caminos, lo cual, sorprendentemente, genera placer.

El inglés, por otra parte, es algo así como la lingua franca de nuestro tiempo, un idioma que nos permite tener contacto con casi cualquier persona del mundo, con contenidos –artículos, películas, libros, etc.– que de otro modo nos serían inaccesibles, y más. Eso sin contar su propia riqueza, que va de Shakespeare a John Banville y Ruth Padel, de Londres a Sudáfrica, con todo lo que ello implica y que sería poco inteligente menospreciar.

Sin embargo, también es cierto que, como todo idioma, el inglés tiene sus propias dificultades, entre las que se encuentra su pronunciación, que en especial para nosotros los hispanohablantes puede parecer mucho más amplia en comparación a lo que estamos habituados. En efecto, mientras que en nuestro idioma existen tan sólo 22 fonemas (17 consonánticos y 5 vocálicos), en inglés nos encontramos con el doble exacto, 44, a pesar de que nuestros alfabetos son prácticamente idénticos. Tan sólo sus sonidos vocálicos son 20, pues en especial sus vocales tienen distintos sonidos dependiendo de cómo se encuentren en una palabra.

Teniendo en cuenta esta peculiaridad del inglés, hace casi 100 años un hombre escribió un poema en el que se sirvió de su pericia para hacer algo así como un retrato sonoro del idioma y sus cualidades. Curiosamente el autor no fue un angloparlante, sino un holandés de curiosidad notable, Gerard Nolst Trenité, alias Charivarius, pseudónimo que utilizó para publicar The Chaos, un título sumamente elocuente para esa compilación lírica de las varias pronunciaciones posibles dentro del inglés. En su origen, el poema figuró como apéndice del libro Drop Your Foreign Accent: engelsche uitspraakoefeningen, de 1920, un manual con ejercicios de pronunciación para estudiantes holandeses.

A continuación compartimos una grabación del poema y su transcripción, disponible también en el video, para seguir el audio y notar las inflexiones propias de las palabras. La traducción queda a cargo de quien quiera practicar esta habilidad.

 

Dearest creature in creation,
Study English pronunciation.
I will teach you in my verse
Sounds like corpse, corps, horse, and worse.
I will keep you, Suzy, busy,
Make your head with heat grow dizzy.
Tear in eye, your dress will tear.
So shall I! Oh hear my prayer.
Just compare heart, beard, and heard,
Dies and diet, lord and word,
Sword and sward, retain and Britain.
(Mind the latter, how it’s written.)
Now I surely will not plague you
With such words as plaque and ague.
But be careful how you speak:
Say break and steak, but bleak and streak;
Cloven, oven, how and low,
Script, receipt, show, poem, and toe.
Hear me say, devoid of trickery,
Daughter, laughter, and Terpsichore,
Typhoid, measles, topsails, aisles,
Exiles, similes, and reviles;
Scholar, vicar, and cigar,
Solar, mica, war and far;
One, anemone, Balmoral,
Kitchen, lichen, laundry, laurel;
Gertrude, German, wind and mind,
Scene, Melpomene, mankind.
Billet does not rhyme with ballet,
Bouquet, wallet, mallet, chalet.
Blood and flood are not like food,
Nor is mould like should and would.
Viscous, viscount, load and broad,
Toward, to forward, to reward.
And your pronunciation’s OK
When you correctly say croquet,
Rounded, wounded, grieve and sieve,
Friend and fiend, alive and live.
Ivy, privy, famous; clamour
And enamour rhyme with hammer.
River, rival, tomb, bomb, comb,
Doll and roll and some and home.
Stranger does not rhyme with anger,
Neither does devour with clangour.
Souls but foul, haunt but aunt,
Font, front, wont, want, grand, and grant,
Shoes, goes, does. Now first say finger,
And then singer, ginger, linger,
Real, zeal, mauve, gauze, gouge and gauge,
Marriage, foliage, mirage, and age.
Query does not rhyme with very,
Nor does fury sound like bury.
Dost, lost, post and doth, cloth, loth.
Job, nob, bosom, transom, oath.
Though the differences seem little,
We say actual but victual.
Refer does not rhyme with deafer.
Fe0ffer does, and zephyr, heifer.
Mint, pint, senate and sedate;
Dull, bull, and George ate late.
Scenic, Arabic, Pacific,
Science, conscience, scientific.
Liberty, library, heave and heaven,
Rachel, ache, moustache, eleven.
We say hallowed, but allowed,
People, leopard, towed, but vowed.
Mark the differences, moreover,
Between mover, cover, clover;
Leeches, breeches, wise, precise,
Chalice, but police and lice;
Camel, constable, unstable,
Principle, disciple, label.
Petal, panel, and canal,
Wait, surprise, plait, promise, pal.
Worm and storm, chaise, chaos, chair,
Senator, spectator, mayor.
Tour, but our and succour, four.
Gas, alas, and Arkansas.
Sea, idea, Korea, area,
Psalm, Maria, but malaria.
Youth, south, southern, cleanse and clean.
Doctrine, turpentine, marine.
Compare alien with Italian,
Dandelion and battalion.
Sally with ally, yea, ye,
Eye, I, ay, aye, whey, and key.
Say aver, but ever, fever,
Neither, leisure, skein, deceiver.
Heron, granary, canary.
Crevice and device and aerie.
Face, but preface, not efface.
Phlegm, phlegmatic, ass, glass, bass.
Large, but target, gin, give, verging,
Ought, out, joust and scour, scourging.
Ear, but earn and wear and tear
Do not rhyme with here but ere.
Seven is right, but so is even,
Hyphen, roughen, nephew Stephen,
Monkey, donkey, Turk and jerk,
Ask, grasp, wasp, and cork and work.
Pronunciation (think of Psyche!)
Is a paling stout and spikey?
Won’t it make you lose your wits,
Writing groats and saying grits?
It’s a dark abyss or tunnel:
Strewn with stones, stowed, solace, gunwale,
Islington and Isle of Wight,
Housewife, verdict and indict.
Finally, which rhymes with enough,
Though, through, plough, or dough, or cough?
Hiccough has the sound of cup.
My advice is to give up!!!

 

El sitio Open Culture, por cierto, tiene una buena oferta de cursos de inglés (entre otros idiomas) en línea y gratuitos.

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Las fotografías de Matthieu Ricard, el monje budista considerado "el hombre más feliz del mundo"

Arte

Por: pijamasurf - 03/09/2016

Inspirando con majestuosas imágenes de la naturaleza en los Himalayas, Ricard llama a llevar una vida más lenta y menos consumista

Matthieu Ricard es un monje budista que dejó su carrera como científico en Francia para seguir el Dharma desde hace 40 años. Ricard, quien vive en Nepal, en una ocasión fue conectado a unos electrodos para medir sus ondas cerebrales mientras meditaba; los resultados de la medición --la firma neurológica de su estado mental, con grandes picos gama-- hicieron que fuera llamado "el hombre más feliz del mundo". Aunque él mismo dice que esto es una exageración, no hay duda de que en su estudio del budismo ha logrado una profunda y pacífica conciencia. Además de escribir, traducir y trabajar en proyectos humanitarios, se dedica también a la fotografía con el fin de inspirarnos a valorar la naturaleza y conservar el planeta.

En una reciente entrevista con el Garrison Institute, Ricard enfatizó la necesidad de vivir más lento:

No es contradictorio hablar de una emergencia de ir más lento. No es cómo si estás frenéticamente nervioso al bajar la velocidad. Simplemente es tiempo de ir más lento. Todos estos términos --bajar la velocidad, la simplicidad, hacer más con menos-- la gente responde a ello diciendo: "Ah, ya no voy a poder comer helado de fresa". Y se siente mal por ello. Pero en realidad lo que no notan es que la simplicidad voluntaria lleva a una forma de vida más feliz.  

Ricard considera que la gente tiene dificultades tomando medidas de austeridad, debido a que estamos acostumbrado a reaccionar sólo cuando sentimos un peligro inmediato. En este caso, es como si supiéramos que vamos a ser atacados por rinocerontes, pero esto ocurrirá en 30 años. Su fotografía, sin embargo, tiene la función de mostrar la belleza del mundo, sugiriendo "lo increíblemente triste que sería que fuera destruido. Debemos inspirar, pero también debemos ser honestos sobre lo que va pasar en el futuro si no dirigimos toda nuestra energía, ingenio, creatividad, decisión y determinación a resolver esta crisis".

Las imágenes de Ricard muestran la vida en Nepal, las altas cumbres, aves y monjes solitarios entre los picos nevados y las nubes, páramos del recogimiento espiritual, imágenes que son reflejos de una mente clara y calma y que nos llaman a buscar esos espacios en nuestro interior.

En su antología de textos budistas On the Path to Enlightenment, Ricard escribe:

El primer paso para alguien que aspira a seguir el camino espiritual es entender cuán preciosa es la vida humana. Usada sabiamente, es una oportunidad única para actualizar el potencial de iluminación que yace dentro de todos nosotros, pero que es fácil de dilapidar. Según el budismo, de todas las posibles formas de vida que podemos tomar en la rueda de existencias, nacer humanos es altamente inusual y es comparado con disfrutar de un banquete después de siglos de hambruna.

Este banquete que es la vida está formado de majestuosas montañas, ríos, mares, bosques, plantas, animales y hombres y la posibilidad de hermanarse con todo lo que existe, en la dicha de compartir la oportunidad de crecer.

 

Galería de fotos de Matthieu Ricard