*

X

Magneto: una proteína genéticamente modificada que permite el control mental

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/17/2016

Las aplicaciones de este método podrían ayudar a controlar las poblaciones de ratas, ¿pero qué pasaría si se utilizara en mamíferos más grandes, digamos, en humanos?

Ali Güler, neurólogo de la Universidad de Virginia, presentó una investigación en la revista Nature Neuroscience que parece sacada de un guión de cómics: una proteína genéticamente modificada que puede hacer que los roedores respondan al control magnético a distancia.

Otros métodos de control a distancia en animales previamente probados involucran señales de luz (optogenética) y drogas (quimiogenética), procesos invasivos que pueden tener efectos secundarios indeseables en los organismos vivos. El nuevo método --que se encuentra todavía en fase experimental-- involucra cirugía genética en los canales iónicos.

Estos canales son los encargados de administrar las corrientes eléctricas que controlan el circuito neuronal. Güler y su equipo modificaron el canal TRPV4, un canal que responde a la presión mecánica, fusionando dicho gen a una proteína que acumula hierro, conocida como ferritina, la cual responde ligeramente al magnetismo de fuentes externas.

El resultado fue una proteína híbrida genéticamente modificada, bautizada como Magneto. Cuando los investigadores mueven un imán cerca de las células, Magneto responde y abre el canal iónico; esto provoca una corriente de iones en las células, lo que cambia la corriente eléctrica que recibe el cerebro.

El método ha sido probado en peces cebra y en fecha más reciente se probó su efectividad en ratones. Los investigadores activaron Magneto en células que responden a la dopamina --el neurotransmisor que administra el reflejo de recompensa-- y por ahora el control solamente permite que los ratones "prefieran" una zona magnetizada de la jaula a otra. Cuando los ratones entran en contacto con el campo electromagnético reciben una gratificación química en forma de dopamina. Aunque el fin de esta manipulación puede ser controlar plagas nocivas para los humanos, las futuras aplicaciones pretenden ayudarnos a "entender mejor el desarrollo neuronal, su función y patologías".

¿La tecnología está atrofiando capacidades cognitivas básicas, haciéndonos estúpidos?

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/17/2016

A través de la historia, los cambios tecnológicos han tenido un fuerte impacto en cómo vivimos y pensamos. El uso irreflexivo de estas tecnologías podría tener consecuencias terribles para nuestro futuro

La tecnología se ha desarrollado bajo la premisa de que simplificará todos los aspectos de nuestra vida haciéndola más cómoda, sencilla y llevadera, pero esto no necesariamente es así. De hecho, la tecnología podría estarnos afectando negativamente más de lo que pensamos, y la posibilidad de una ulterior simplificación de nuestra existencia a través de la automatización podría tener consecuencias graves. 

En la década de los años 60 Marshall McLuhan ya había  dejado claro que los medios no son canales de información pasivos. ¿Pero qué tanto afectan los medios o las innovaciones tecnológicas la manera en la que procesamos el mundo que nos rodea y cómo nos relacionamos con él? De acuerdo con el autor Nicholas Carr, tenemos muchas razones para preocuparnos. Primero que nada en cuanto a la simplificación de nuestra existencia: la realidad es que las personas necesitamos retos, ya que a través de ellos adquirimos habilidades físicas y  cognitivas. Además, en el camino de intentar superar las dificultades afina nuestros talentos y nos ayuda desarrollar perseverancia, paciencia y algunos dirían que también carácter. 

Por otro lado, en su ensayo ¿Está Google haciéndonos estúpidos?, Carr ha tocado el tema de cómo la tecnología con la que interactuamos moldea la forma en que pensamos y nos relacionamos con el mundo y nuestro trabajo. Carr cita a Friedrich Nietzsche, quien dijo haber notado un cambio en su forma de pensar y transmitir sus ideas tras haber adquirido una máquina de escribir. Durante mucho tiempo se pensó que nuestras estructuras cerebrales eran fijas, pero el descubrimiento de la neuroplasticidad ha dejado claro que, por el contrario, nuestras estructuras cerebrales son flexibles y adaptables y asimismo se ven influenciadas por nuestros hábitos. Esto explica por qué la popularidad de la red así como su eficiencia, rapidez y facilidad podrían estar íntimamente relacionadas con una drástica reducción de los períodos de atención de las personas, a la par de su capacidad de concentración, entre otras cosas. 

Además, mientras que los humanos sufrimos estos rezagos congnitivos, las máquinas cada vez son más rápidas y eficientes. En palabras de Carr: "Los seres humanos se han vuelto obsoletos frente a la velocidad en la que las computadores pueden comprar y vender instrumentos financieros". 

Por otro lado, las máquinas no sólo nos superan en sus habilidades en la bolsa, también podrían tomar el control de las guerras, pues el uso de drones en los conflictos armados va en aumento. Y la velocidad de procesamiento de las máquinas para tomar decisiones nos excede. Uno de los pronósticos sombríos en este campo es que llegará el punto en que los humanos no podrán ir a la par de la velocidad de las máquinas y ellas quedarán al mando. ¿Deberíamos dejar vidas humanas, la economía y los poderes bélicos en manos de robots? 

Puede ser que el desarrollo tecnológico sea imparable, pero necesitamos mantener una actitud crítica con respecto a su uso. Dejar decisiones críticas en manos de robots podría llevar a un proceso de deshumanización de todas las áreas de nuestra vida en las que los valores de eficiencia y rapidez sean puestos por encima de los cuestionamientos éticos.