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El narcisismo, una epidemia contemporánea

Por: pijamasurf - 03/13/2016

La era de Internet se ha aliado a la tendencia individualista y juntos han detonado lo que muchos consideran un narcisismo epidémico

El concepto de narcisismo como tal nace hace más de 2 mil años con la leyenda de Narciso, escrita por Ovidio. Posteriormente se popularizaría gracias a que Freud retoma dicho mito para explicar aspectos de su teoría del ego, y a partir de entonces el narcisismo se ubicaría como un fenómeno de la psique humana que, cuando excede un cierto nivel, se torna una patología. 

El aspecto saludable o neutral de esta acepción tiene que ver con la seguridad de una persona en sí misma, así como con el amor propio. Sin embargo, cuando un individuo se muestra demasiado preocupado por sí mismo y su estabilidad requiere de la aceptación y admiración del otro, entonces empieza a florecer el doble filo. La carencia de estos ingredientes en la vida del narcisista detona un alto nivel de inseguridad en él, e inclusive depresión. Por eso busca casi insaciablemente estos aditamentos anímicos y aunque se muestra muy sólido y seguro frente al mundo, en realidad es un perfil psicológico bastante frágil. 

Si bien el narcisismo como fenómeno ha acompañado a la humanidad desde tiempos inmemorables, en los recientes se advierte una notable propagación de esta condición. Para explicar esta situación se han señalado diversos factores, entre ellos la orientación hacia el individualismo que se consolidó tras la era industrial y que en las últimas décadas ha acentuado el cambio de un compromiso con lo colectivo a un enfoque en el bienestar individual; también se apunta a este afán de las retóricas de autosuperación por nutrir, quizá en exceso, el tema de la autoestima. Como tercer factor se señala la revolución digital y la masificación de redes sociales; en particular se califica a Facebook e Instagram como vitrinas en las cuales proyectamos personalidades semificticias en espera de la aprobación colectiva y, aunque resulte un tanto paradójico, las "redes sociales" son virtuales comunidades que al parecer terminan alimentando más el ego individual que la responsabilidad colectiva o la empatía.

De hecho, como  bien menciona este artículo de Psypost, un gran cúmulo de estudios orquestados en la Universidad de Harvard concluyó que aquello que más felicidad genera son las relaciones fuertes y duraderas o, en otras palabras, que "la transición de la inmadurez a la madurez es análoga a la transición del narcisismo a la conexión".  

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5 rasgos de personalidad que forman y transforman la individualidad

Por: pijamasurf - 03/13/2016

La personalidad no puede reducirse a pares de opuestos como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde pero, según la psicología clínica actual, cada uno de nosotros es una mezcla de estos 5 tipos básicos de personalidad

Sin meternos en demasiadas complejidades, la psicóloga Amy Morin distingue cinco tipos de personalidad presentes en cualquier persona. La personalidad se entiende como aquellos patrones o rasgos individuales de pensamiento y emoción que predominan en un individuo (y que justamente por dicha prevalencia le confieren "personalidad" a la gente). 

El modelo de cinco factores puede parecer reduccionista, pero es un divertido ejercicio de identificación y autoconocimiento. Se extrae a través de distintos tipos de pruebas, pero aquí los presentamos únicamente como rasgos típicos:

 

1. Meticulosidad

Son personas eficientes y bien organizadas, además de autónomas. Planean con antelación y se proponen grandes metas. La gente con poca "meticulosidad" (conscientiousness) puede ver este rasgo como demasiado obsesivo pero, de manera interesante, una pareja sentimental con este rasgo de personalidad puede ayudar o complementar una personalidad más dispersa o menos consciente del orden.

 

2. Extroversión

Personas que se benefician positivamente de las actividades sociales: les gusta salir y hablar, y no se intimidan por ser el centro de atención. Pueden parecer dominantes y exagerados en su búsqueda de atención. A los hombres con este rasgo se les reconoce ya desde el fuerte apretón de manos, y suelen ser los menos neuróticos.

 

3. Simpatía

Son aquellos confiables y amables por excelencia, que no temen demostrar afecto por los demás. Se les puede encontrar haciendo trabajo comunitario o involucrados y comprometidos en habilidades sociales. Para otros tipos de personalidad pueden parecen ingenuos y pasivos, pero también son buenos si los encuentras en el ámbito financiero: prefiere un inversionista conservador (que cuida tu dinero) y no uno del tipo de personalidad receptiva (sigue leyendo) que podría tomarse libertades o riesgos excesivos con tu dinero.

 

4. Receptividad a la experiencia

Tienen muchos intereses distintos e imaginación vívida, y muestran preferencia por seguir su curiosidad y creatividad más que las rutinas demasiado planeadas. Se someten con mayor frecuencia a experiencias intensas, como prácticas espirituales o mudanzas internacionales. Pueden parecen impredecibles y dispersos para tipos de personalidades más rígidos. Estudios de personalidad los han asociado a la tendencia política liberal. 

 

5. Neuróticos

Aunque no se trate de un factor dominante, el rasgo neurótico se refiere a un alto grado de inestabilidad emocional, a la tendencia a sobrereaccionar frente a las provocaciones o las emociones dolorosas, así como proclives a la ansiedad y la irritabilidad. Otros tipos de personalidad los ven justamente así. Estudios sobre este tipo de personalidad muestran que son más proclives a publicar muchas fotos en Facebook, y no publican comentarios ni estados que provoquen controversia.

 

Estos rasgos de personalidad --nuevamente, según la psicología clínica de nuestros días-- se mantienen más o menos estables desde los 7 años de edad, pero pueden trabajarse y modificarse con esfuerzo y dedicación. ¿Te identificas más con alguno de estos tipos de personalidad? ¿Te parece un esquema demasiado vago o demasiado riguroso? Cuéntanos en los comentarios.