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Neurocientífico sobre lo que ocurre cuando morimos: existen múltiples posibilidades

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/24/2016

"Las lecciones de la ciencia son la vastedad de la ignorancia", dice David Eagleman

David Eagleman es uno de los neurocientíficos más populares, habiendo escrito numerosos best sellers, siendo una de las voces más seguidas en la divulgación científica. Lo interesante de Eagleman es que toma una postura de apertura mental en cuanto a lo que la ciencia conoce, sin ser tajante en su negación de posibilidades distintas al paradigma materialista.

Eagleman ha acuñado el término "posibilianismo" para esta postura de no afirmación categórica de la realidad en cosas como la existencia de Dios o la vida después de la muerte. Claro que esto, de una manera más sencilla, ha sido llamado "agnosticismo", y para algunos supone la base de la perspectiva científica. "Las lecciones de la ciencia son la vastedad de la ignorancia", dice Eagleman. Y cita a Voltaire: "La incertidumbre es incómoda, pero la certidumbre es absurda". Por el momento, nos dice, la ciencia no está capacitada para producir certidumbre, para determinar del todo qué es y qué no es. Eagleman, sin embargo, confía en el método científico, al cual considera la herramienta superior de la humanidad para producir conocimiento (esto es para algunos irrefutable, pero valdría reflexionar hasta qué punto el método científico está blindado de los prejuicios y las percepciones de los científicos que generan los experimentos. El mismo Eagleman señala que las personas asimilan las nociones de la cultura en la que nacen casi inevitablemente).

En el caso de lo que sucede cuando morimos, Eagleman toma el punto de vista de que realmente no sabemos qué sucede. Ello parece un poco más sano que los científicos que simplemente descartan la posibilidad de que la conciencia siga existiendo al morir, debido a que esto puede conciliarse con su visión materialista de la realidad. Ciertamente Eagleman no parece creer en la conciencia después de la muerte, pero al menos es suficientemente inteligente como para saber que no sabemos. Esto es el inicio de la sabiduría. Después de todo, existen dos diferentes caminos, el de la ciencia que luego va descartando cosas que comprueba o cree comprobar que no existen a través de experimentos, y el conocimiento intuitivo que a través de experiencias, imaginación e intuición produce un tipo de conocimiento interno a través de la identidad entre el sujeto y el objeto, partiendo de la creencia de que se puede conocer porque esencialmente el que conoce y lo que es conocido son una misma cosa.

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Lee el lenguaje corporal de una persona hasta con un 70% de precisión

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/24/2016

El cuerpo también habla, pero escucharlo requiere de ciertas habilidades

Desde un punto de vista más o menos superficial podemos pensar que “hablar” es únicamente servirnos de nuestros recursos vocales para hacer uso, justamente, del lenguaje hablado, ese que suena y que alguien más escucha.

Sin embargo, desde otra perspectiva, tomando laxamente el sentido de dicho verbo, también es posible decir que casi cualquier cosa de lo que somos “habla” de nosotros: la manera en que vestimos, la música que escuchamos y, más importante aún, las formas en que usamos nuestro cuerpo.

En este sentido, en psicología el concepto de “lenguaje corporal” alude a esos ademanes que hacemos en todo momento con nuestro cuerpo y que en muchos casos no son gratuitos: significan algo. A veces afirmamos con un movimiento de cabeza, o mostramos nuestra apertura o disposición hacia alguien extendiendo nuestros brazos, igualmente nuestro aburrimiento o seriedad se deja ver hacia el exterior por la expresión de nuestro rostro, por ejemplo, entre otras situaciones.

A este respecto, en el libro The Silent Language of Leaders: How Body Language Can Help--or Hurt--How You Lead, de Carol Kinsey Goman, se aventura la posibilidad de “leer” el lenguaje corporal de una persona tomando en cuenta cuatro aspectos y, por otro lado, hasta con un 70% de precisión.

 

Toma en cuenta el contexto

Un mismo gesto puede tener distintos significados en distintos contextos. Cruzar los brazos, por ejemplo, que usualmente se toma como gesto de defensa, puede ser también una manera instintiva de conservar el calor en una habitación fría, o simplemente que la silla donde se encuentra una persona no cuenta con descansabrazos.

 

Agrupa

Como las palabras o los números, el significado de un gesto también puede cambiar si se encuentra en compañía de otros. Si a alguien le sudan las manos pero nada más que eso, no es lo mismo que si dicho sudor ocurre junto con un tocamiento constante de cara o el movimiento inquieto del resto de su cuerpo.

 

Contrasta

Todos tenemos una especie de “normalidad” personal sobre la cual nos movemos cotidianamente. En cierta forma, al observar a alguien, eso sería nuestra referencia de “control”, a partir de la cual es posible hablar de otras formas de ser que salen de lo normal, que de algún modo son extraordinarias. Si, por ejemplo, vemos que una persona saluda a otras con cierta seriedad pero con una en especial se muestra efusiva, entonces, bueno, eso es indicador de algo.

 

Considera tus propios prejuicios

En cuestiones de percepción uno de los principales puntos a tomar en cuenta es nuestra propia posición de observadores que, contrario a lo que se cree, no es nunca objetiva pero sí puede ser consciente, esto es, podemos darnos cuenta de los prejuicios, suposiciones e ideas previas que ponemos en nuestra mirada y nuestra percepción. Si alguien nos es antipático probablemente interpretemos su lenguaje corporal de manera severa, y lo contrario si se trata de un amigo a quien queremos y apreciamos.

 

¿Qué te parece? ¿Crees que así ya no se te escapará ningún mensaje corporal?