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Los bocetos inéditos del brillante Edward Hopper

Arte

Por: pijamasurf - 02/14/2016

Las atmosferas anímicas que muchos adoramos se originaron en estos bocetos que hasta hace poco habían permanecido ocultos al público

Fue apenas hace un par de años que los bocetos que sirvieron como base para algunas de las más intrigantes obras del pintor Edward Hopper (1882–1967) emergieron en una exposición en Nueva York. Si bien seguramente el artista jamás concibió estos bocetos como piezas en sí, su relevancia y la seducción que ha producido su corpus de obra a través de los años hacen de ellos un excitante tesoro para muchos. 

En un continuo de la tradición que atesora los instantes cotidianos, Hopper cristaliza aquellos intervalos que enmarcan la exhalación de la existencia. La fría luz matutina en un apartamento de la gran ciudad es el escenario en que atestiguamos el cuerpo desnudo de una mujer que cavila mirando por la ventana. Una sensación de vacío, un instante de fuga en que nos volvemos consientes de nuestro propio desamparo, una invitación para atestiguar un bello momento que los sujetos retratados suponían íntimo.

El pintor neoyorquino no sólo atisba la vida cotidiana de la ciudad moderna, retrata el espasmo disimulado, extrae de la cotidianidad urbana el alma de los personajes. Ahora, gracias a estos bocetos develados por su viuda, tenemos la oportunidad de abonar al espíritu la visión de un magnifico creador, así como encarar el reflejo de nuestro tiempo y condición, ya que la obra de este artista siempre será vigente.   

En muchas de estas piezas reconocerás el aliento fantasmagórico de obras que quizá te han robado de este mundo durante segundos, minutos u horas, para sumergirte en los ambientes de un universo que sólo le pertenece a él, a Hopper. 

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Así sonaba el instrumento musical que Da Vinci diseñó

Arte

Por: pijamasurf - 02/14/2016

Slawomir Zubrzycki construyó un diseño de Leonardo da Vinci nunca antes materializado; se trata de un órgano-violonchelo que conjuga, sutil y estimulantemente, los sonidos de instrumentos de viento y cuerda

Es bien sabido que la mayoría de los aparatos diseñados por Da Vinci nunca fueron fabricados; como en cualquier época las limitaciones ideológicas, morales, tecnológicas y financieras impidieron que este gran inventor llevara a cabo la totalidad de sus obras. Así, este genial artista e ingeniero murió sin ver concretados muchos de sus inventos.

Recientemente el pianista polaco Slawomir Zubrzycki realizó la primera presentación acústica de un instrumento diseñado por el brillante renacentista, llamado viola organista; se trata de un imponente órgano que conjuga en su interior una gama de cuerdas, como si se tratase de un arpa incorporada al interior del piano, la cual queda descubierta, es decir, las teclas van al frente como en cualquier piano, pero en la parte trasera y acostada, una aparente arpa reposa bocarriba.

Zubrzycki empleó 3 años, invirtiendo alrededor de 5 mil horas de trabajo, en construir la viola organista; la viola, el piano y el clavecín son los tres instrumentos se conjugan en este nuevo ejemplar. El resultado es alucinante, pues la combinación de sonidos transporta a composiciones permeadas de sonidos de violines que se enlazan con las notas simultáneas de un órgano emanando fuerza y, simultáneamente, serenidad.

Zubrzycki debutó este instrumento en el 5th International Royal Krakow Piano Festival, después de 500 años de la creación del diseño de Da Vinci; el resultado ha sido exquisito, pues el tipo de sonido emanado por la viola organista remite a una conjugación de elementos instrumentales que penetran en el ambiente en un trabajo orquestal con el toque de una sola nota.

Seguramente los trabajos de Da Vinci seguirán siendo no sólo referencia creativa, sino también una innovación después de siglos de su muerte; su gran imaginación y optimismo inventivo continúan escandalizando a aquellos que no pueden concebir la aplicación real de sus propuestas, pero también deleitando a aquellos que por alguna razón, como en el caso de Zubrzycki, asumen estos diseños como retos pulsantes.