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La mujer que asistió a su propio funeral para hacer justicia

Por: pijamasurf - 02/08/2016

La historia ocurrió hace 1 año en Australia, pero la determinación de esta mujer es digna de conocerse

Noela Rukundo esperó a que salieran los asistentes al servicio fúnebre en su honor. Luego bajó del auto y encaró a su ahora exesposo, Balenga Kalala, quien preguntó: “¿Eres un fantasma?”.

“Sorpresa”, respondió Noela. “Sigo viva”.

La extraña escena tuvo lugar afuera de la casa que Noela y Balenga compartieron a las afueras de Melbourne durante los últimos 9 años de matrimonio. Momentos después llegó la policía para llevarse a Balenga detenido. ¿Bajo qué cargos? Pagar asesinos a sueldo para ejecutar a Noela.

La odisea de Noela comenzó 1 año atrás, cuando asistió junto a su esposo al funeral de su madrastra en su nativa Burundi. Un hombre la encañonó afuera de su habitación y la llevó vendada de ojos a un lugar lejano, donde el grupo de asesinos a sueldo le informó que su esposo les había pagado para asesinarla.

Noela Rukundo

Hubiera podido ser un crimen consumado de no ser por la extraña vuelta de tuerca moral de los asesinos, quienes le dijeron a Noela que no mataban mujeres ni niños; los asesinos la mantuvieron cautiva mientras cobraron los 7 mil dólares australianos del esposo y posteriormente la dejaron ir, proporcionándole un teléfono celular, llamadas grabadas con la voz de Balenga ordenando la ejecución, y otras evidencias incriminatorias.

Con ayuda de un pastor de su localidad, Noela pudo regresar a tiempo para confrontar a Balenga, quien se mostró aterrado, incapaz de articular palabra. El móvil del crimen no consumado habrían sido los celos del marido, quien creyó que Noela lo dejaría por otro hombre. Balenga pasará los próximos 9 años tras las rejas y Noela regresará con sus ocho hijos (tres de Balenga y cinco de su matrimonio anterior) y buscará casarse nuevamente, según comentó al Washington Post

4'33" de John Cage interpretada notablemente en un refrigerador (VIDEO)

Por: pijamasurf - 02/08/2016

Un ejercicio que lleva nuestra atención a los orígenes de la pieza más conocida de John Cage

En la historia de la música, 4’33” de John Cage tiene un lugar legendario, curiosamente, no tanto por sus cualidades musicales sino más bien por otras en torno a su creación y su irrupción como pieza creativa.

En términos generales, sabemos que la pieza se inscribe en las exploraciones que Cage hizo de las ideas de silencio dentro de la música y lo absoluto como dimensión espiritual, además de que abreva de su acercamiento al budismo zen. Sin embargo, más que una respuesta a esas interrogantes, 4’33” es otra pregunta, o eso intenta ser, la pregunta que relaciona a todas las respuesta posibles y que subyace a éstas.

Por eso, porque en cierta forma 4’33” es una genialidad y porque hay quienes nunca nos cansaremos de ver sus muchas interpretaciones, compartimos ahora esta grabación de la pieza ejecutada con un instrumento más bien inesperado y poco convencional: un frigorífico, a cargo de Egnekn Montgomery. Montgomery es un artista sonoro que reside en Nueva York y que desde finales de los 80 destacó en este ámbito.

Aconsejamos iniciar la reproducción del video, quizá ponerlo en pantalla completa y, durante los 4 minutos y medio que dura la ejecución, intentar poner toda tu atención en lo que sucede. Y si es necesario, recomendamos recordar el dicho de Cage:

Si algo te parece aburrido después de 2 minutos, inténtalo por 4. Si todavía es aburrido, que sean 8. Después 16. Después 32. Eventualmente uno descubre que no es tan aburrido, después de todo.

 

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