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El arte de concluir: las 10 mejores secuencias finales en la historia del cine (VIDEO)

Por: pijamasurf - 02/15/2016

"Cerrar con broche de oro" no es una expresión gratuita o vacua: es dar a una obra el término que se merece

Terminar es un gesto profundamente simbólico. Ya sea que se trate de una relación amorosa, de un ciclo en nuestra vida, de un proyecto al que concedimos particular importancia o de una obra creativa, finalizar algo implica detenerlo pero, idealmente, no bajo la forma de la interrupción sino de la conclusión, no como algo inesperado y súbito sino más bien como el arribo voluntario --y quizá planeado-- al punto al que queríamos llegar.

En el caso de las obras de arte, marcar su término puede no ser sencillo, pero al mismo tiempo es necesario. El fin de una historia (y si algo hace el arte es contar historias) puede ser claro y evidente, pero también enigmático, adscrito a un cliché (digamos, “vivieron felices para siempre”) o más bien abierto, elocuente en su ambigüedad o secretamente emotivo, como el sonido de un campanario perdiéndose en la lejanía.

En el video que ahora compartimos se compilan las 10 mejores secuencias finales en la historia del cine, cada una con cualidades distintas que, por ello, dan cuenta de la amplitud de posibilidades que permite el lenguaje cinematográfico para acabar una película.

 

Se trata de un recuento guiado por el staff del canal de YouTube CineFix High, una especie de “escuela” en línea que con frecuencia semanal comparte análisis de este tipo, con los cuales podemos estar o no de acuerdo pero que sin duda nos ofrecen un estimulante punto de vista al respecto.

 

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Investigación revela que Hitler sufría de malformaciones genitales

Por: pijamasurf - 02/15/2016

A pesar de llevar un matrimonio público y muy publicitado con Eva Braun, Hitler no habría gozado de una vida sexual satisfactoria debido a los complejos que le provocaban dos malformaciones de nacimiento en la zona genital

Uno no sale a invadir Polonia a menos que le haga falta algo: el rumor según el cual la campaña militar de Adolf Hitler obedece a una sobrecompensación por una vida sexual insatisfactoria parece hallar algo de crédito en una investigación de los historiadores Jonathan Mayo y Emma Craigie. Según ellos, el Führer tenía no sólo una sino dos malformaciones genitales: una de ellas era la hispospadias peniana, y la otra era un testículo no descendido.

Si no quieres buscarlo en Google, no te culpamos: consiste en tener un pene anormalmente pequeño que impide incluso orinar normalmente, por lo que quienes sufren de esta condición deben hacer sus necesidades por un agujero uretral ubicado en la base del pene, en lugar de en la punta.

Esto explicaría también los rumores de que Hitler no quisiera ser visto desnudo y tuviera aversión a las relaciones sexuales, por un supuesto miedo de contraer enfermedades venéreas (esto según la biografía escrita por Ian Kershaw).

Mayo y Craigie habrían indagado en archivos médicos recién descubiertos, como la prescripción de hormonas y anfetaminas expedida por el médico personal del Führer, Theodor Morell, en un intento por mejorar su deseo sexual. Una balada vulgar que se popularizó en 1939 tenía como tema la discusión de la "hombría" de los miembros más eminentes del Tercer Reich, y si lo que dicen Mayo y Craigie es cierto, podemos entender un poco mejor la infatigable furia de Hitler provocada por su inseguridad genital. La balada decía: 

Hitler Has Only Got One Ball

Hitler has only got one ball

The other is in the Albert Hall

His mother, the dirty b*****,

Cut it off when he was small

Hitler has only got one ball,

Göring has two but very small,

Himmler has something sim'lar,

But poor old Goebbels has no balls at all.

[Hitler sólo tiene una pelota/ La otra está en el Albert Hall/ Su madre, la sucia p****/ Se la cortó desde pequeño/ Hitler sólo tiene una pelota/ Göring tiene dos pero muy pequeñas/ Himmler tiene algo parecido/ Pero el pobre Goebbels no tiene ninguna]

 

(Vía The Telegraph)