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Cuando el alcohol mejora tu memoria (sobre la memoria dependiente del estado)

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/17/2016

¿Beber para recordar? En ciertos casos, el alcohol pude hacer que recordemos lo que de otra forma nos sería más difícil guardar en la memoria

Una buena memoria es quizás el signo más claro de inteligencia, y a lo largo de la historia el ser humano ha desarrollado complejos sistemas para mejorar esta facultad --los más "memorables", quizás, fueron el arte de la memoria de Giordano Bruno y el teatro de la memoria de Giulio Camillo. Uno no pensaría incluir al alcohol como un elemento o un truco que permite aumentar esta facultad, sino más bien lo contrario: asociamos al alcohol con el olvido y la obnubilación. Ciertamente hay algo de esto, pero en algunos casos beber alcohol puede hacernos recordar cosas que de otra forma serían más difíciles de rememorar. Esto es debido a lo que se conoce como memoria dependiente del estado o memoria del estado específico.

El neurocientífico Dean Burnett escribe:

El contexto externo ayuda a recordar una memoria; tienes más posibilidad de recordarla si te encuentras en el mismo ambiente en el que la memoria fue adquirida. Pero, y esto es lo genial, esto también aplica al contexto interno, o estado, por eso el recuerdo dependiente del estado. Para decirlo de manera sencilla, las sustancias como el alcohol o los estimulantes o cualquier cosa que altere la actividad del cerebro traen un estado neurológico específico.

Este estado neurológico específico se codifica junto con el contenido de la memoria. Por ejemplo, es más fácil que nos acordemos de algo que pensamos cuando estábamos en la cocina preparando la cena si regresamos a la cocina y hacemos lo mismo, y lo mismo ocurre --como un medio ambiente interno-- cuando bebemos una cerveza y pensamos en algo: nos será más fácil recordarlo si bebemos una cerveza también..

Las memorias van reforzando las memorias en espirales ascendentes y descendentes conforme a su propio código mnemónico. "Si aprendes algo cuando estás de mal humor, es probable que lo recuerdes luego cuando estás de mal humor otra vez". Lo mismo puede aplicar a un estado de ánimo positivo, lo cual abre la puerta a una disciplina del reforzamiento de la memoria como método para el desarrollo personal.

Burnett explica que en ciertos casos un vaso de vino puede mejorar la memoria --por ejemplo, si nos queremos acordar de lo que nos dijo una persona cuando bebimos vino con ella. Pero esto no significa que sea recomendable beber para recordar (contrariamente al famoso dicho de "beber para olvidar"), especialmente porque si lo hacemos seguido ya no podremos rememorar nada cuando no estemos borrachos. Pero sí tiene una aplicación un poco más sana para el café o para algunos hábitos de estudio, por ejemplo estudiar mascando un chicle y mascar un chicle durante un examen. 

El doctor Ernest Lawrence Rossi escribe sobre la memoria dependiente del estado:

La naturaleza fundamental de toda experiencia fenomenológica es dependiente-al-estado. La aparente continuidad de la conciencia que existe en la vida cotidiana es en realidad una ilusión precaria hecha posible por las conexiones asociativas que existen entre pedazos de conversaciones y la orientación de nuestras tareas, etc. Todos hemos experimentado las amnesias instantáneas que ocurren cuando nos vamos demasiado por una vía tangente por lo que "perdemos el hilo del pensamiento" u "olvidamos lo que ibamos a hacer", etc. Sin estos puentes asociativos que conectan los flujos mentales, la conciencia se desmoronaría en una serie de estados discretos con poca contigüidad como resulta aparente en nuestra vida onírica.

Si quieres conocer más sobre la memoria dependiente del estado y cómo puedes aplicarla a tu vida cotidiana, lee el siguiente artículo: "¿Quieres reprogramar tu mente y ser feliz? Tienes que saber qué es la memoria dependiente del estado".

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¿Quieres saber qué se siente tener dislexia? Este sitio web reproduce la lectura bajo esa condición

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/17/2016

La dislexia hace confundir el orden en las letras de las palabras, ¿pero cómo exactamente? Un programador realizó este sencillo sitio web que nos acerca a esa experiencia

En términos generales, es posible que muchos de nosotros tengamos una idea, así sea vaga, de la dislexia. Sabemos que se trata de una circunstancia relacionada con el lenguaje, específicamente con su forma escrita, que se expresa en la dificultad para leer y escribir, sobre todo en la confusión que vive una persona al momento de seguir el orden de las letras, la mescolanza en que las encuentra, como si en vez de poder leer o escribir "conejo", una fuerza misteriosa e incontrolable la llevara a leer o escribir "cojeno" o "coenjo" o "cojneo". Hasta ahora la causa de esta condición no se conoce con certeza, pues lo mismo se han dado explicaciones genéticas como del entorno y neurológicas, sin atinar a señalar fehacientemente su origen.

Como con otras circunstancias de la mente y el cuerpo, la dislexia genera cierta curiosidad en aquellos que no la tenemos. En cierta forma, se trata de una expresión de ese impulso por querer ver el mundo con los ojos del otro, y qué experiencia de la alteridad más radical que la del “enfermo” (dicho no en forma peyorativa), la de aquel que por una causa desconocida ha salido de la normalidad para acaso nunca regresar.

En parte para contribuir a la concientización de la vida con dislexia y también como una forma sencilla y hasta atractiva de comprenderla, el programador Victor Widell realizó un sitio web que reproduce las condiciones de lectura de una persona disléxica, a partir de la descripción que le hizo un amigo que la padece.

El sitio es sencillo pero profundamente elocuente y significativo, pues enfrenta a los no disléxicos con esa dificultad que toca un aspecto fundamental de la vida cotidiana, llevándonos a imaginar lo que sería vivir así y, acaso, ser mucho más empáticos con todos aquellos que la tienen.