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El clima es el resultado de numerosos factores cósmicos; debemos sumar uno más

El clima en la Tierra es de muchas formas resultado de la influencia sideral. Si bien sabíamos que la Luna influye en las mareas y en los cultivos, un nuevo atributo lunar ha sido confirmado por investigadores de la Universidad de Washington: la Luna influye en la precipitación.

Aunque existían estudios previos que sugerían un efecto lunar en la lluvia esta es la primera investigación en confirmarlo, según comenta el investigador Tsubasa Kohyama.

El estudio reveló que cuando la Luna está alta en el cielo su gravedad hace que la atmósfera de la Tierra crezca hacia ella, por lo que la presión de la atmósfera de ese lado del planeta se incrementa. Una presión más alta significa una mayor temperatura en las parcelas de aire, lo cual a su vez implica menor humedad y por lo tanto menos lluvia. La investigación tomó en cuenta más de 15 años de datos sobre la oscilación del clima en relación con las fases de la Luna. Sin embargo, los investigadores recalcan que los efectos de la Luna en el clima son menores. 

En el futuro se planea investigar la posible influencia de la Luna en fuertes tormentas, o si las fases del astro afectan la frecuencia de tormentas.

Por lo pronto, el estudio podrá ser tomado en cuenta para formular modelos de predicción de clima más precisos, que incorporen variables multifactoriales. Queda claro que el cosmos es parte de nuestra existencia de diversas y sutiles maneras. Históricamente, la Luna ha sido ligada al elemento de agua. 

 

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La Tierra es la fusión de dos planetas, según nueva investigación

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/06/2016

Conoce a Theia, el planeta del cual también estamos hechos (y también la Luna)

Un equipo de científicos de UCLA ha determinado que nuestro planeta es el resultado de una colisión con otro planeta, a partir de la cual se produjo una integración de diferentes cuerpos planetarios. 

Investigando cómo se formó la Luna, estudiando rocas de las misiones Apolo en conjunto con rocas del manto terrestre, astrónomos hallaron evidencia de que el impacto fue producido después de que un pequeño planeta chocara con la Tierra hace 4.5 mil millones de años. La enorme fuerza de este choque cósmico hizo que este pequeño planeta, llamado "Theia", acabara fusionándose tanto con la Luna como con la Tierra.

La idea anterior era que, al chocar con la Tierra, Theia lanzó a la Luna en órbita y otra parte se separó y siguió su camino en el espacio. La nueva versión indica que Theia nunca nos dejó, sino que es parte de nuestro planeta.

Los investigadores estudiaron la "huella digital" de las rocas terrestres y lunares buscando isótopos de oxígeno, pues cada cuerpo planetario tiene su propia "huella digital", esto es, una proporción de isótopos de oxígeno. Ello permite identificar, por ejemplo, si una piedra en la Tierra tiene un origen extraplanetario.

La nueva teoría se basa en que las rocas de la Luna tienen la misma composición de isótopos de oxígeno. "Theia se mezcló en su totalidad con la Tierra y con la Luna, y se dispersó entre las dos. Esto explica por qué no vemos una diferente firma de Theia en la Luna, a diferencia de la Tierra", dijo el doctor Young, uno de los autores de la investigación.

Entendiendo los procesos de formación planetaria desde una perspectiva de relación entre el microcosmos y el macrocosmos, el trayecto y la integración de este planeta embrionario puede apreciarse como una forma de inseminación cósmica que seguramente intervino en crear las condiciones para que la vida emergiera en la Tierra.