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Comida adictiva: investigan restaurantes en China por utilizar cápsulas de amapola como condimento

Por: pijamasurf - 02/07/2016

Algunos restaurantes en China condimentan su comida con opio, según investigación

En algunos restaurantes en China la comida está siendo condimentada con opiáceos, según informa el New York Times. Autoridades chinas han encontrado por lo menos 36 establecimientos que emplean cápsulas de amapola  como ingrediente en sus alimentos. Las cápsulas están hechas de pericarpio seco de esta planta y contienen 20 diferentes alcaloides, incluyendo aquellos que se hallan en la morfina y la heroína.

Esta modalidad del opio es utilizado en la medicina china, pero es ilegal en la cocina y tenerla resulta en multas y detenciones para quien sea encontrado portando dichas cápsulas.

El New York Times informa que los restaurantes suelen poner estas cápsulas de amapola en las salsas, camufladas entre los diversos sabores que suelen contener (algunos de los cuales son por sí mismos un poco adictivos). Recientemente, para evitar que ello se descubra, se han empezado a mezclar con glutamato monosódico.

La industria alimenticia china ha vivido recientemente todo tipo de escándalos, luego de que se acusara a diversos restaurantes de reciclar aceites que pueden contener sustancias cancerígenas. 

La relación con el opio es aún más problemática, siendo el tema central de un par de guerras con el Imperio Británico, que exportaba grandes cantidades a China y que la dinastía Qing quería detener.

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Escucha cada capítulo de "Finnegans Wake" de James Joyce en versiones musicales

Por: pijamasurf - 02/07/2016

Leer la obra del autor irlandés ya es en sí mismo una forma de arte, pero la premisa de la musicalización fue que el texto estuviera presente en cada pieza, aunque el tratamiento cambiara según los músicos y ensambles que participaron

Uno de los más radicales experimentos narrativos del siglo XX, Finnegans Wake de James Joyce, ha sido musicalizado por 17 músicos/lectores muy distintos entre sí y de procedencias distintas.

La impronta era asignar a cada músico un capítulo del libro (a menudo referido como novela, y las más de las veces calificado de intraducible o simplemente ilegible) para darle tratamiento musical (“auralmente”, dicen en la página del proyecto).

El único requisito era que las palabras del texto fueran claramente diferenciables dentro de la mezcla y que no se cambiara nada de ellas. La idea surgió cuando la gente de waywordsandmeansigns.com se preguntó cuántas personas realmente leían la novela.

Publicada por primera vez en 1939, Finnegans Wake es, junto con Ulysses (1922), una de las obras literarias más exigentes de la lengua inglesa, despertando comentarios y reacciones críticas de lo más contrastantes. Este experimento podría devolver a Finnegans... cierta accesibilidad, al proponer una interpretación de la sinuosidad de su lenguaje igualándolo a una más de las cadencias musicales propuestas.

Sin embargo, la historia de Finnegans Wake (así como otros aspectos de la obra de Joyce) siempre ha estado ligada por la música: se trata de una vieja balada de taberna del siglo XIX donde Tim Finnegan cae por una escalera —en evidente estado alcohólico— y muere, sólo para resucitar poco después.

 

Escucha los otros 16 capítulos en Internet Archive