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8 y 9 de marzo: Eclipse total de Sol + Superluna, los primeros de este año

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/25/2016

Una coincidencia poco frecuente: los días 8 y 9 de marzo una parte del planeta disfrutará del primer eclipse total de Sol de este año que, además, llega acompañado de la primera superluna de 2016

Ve aquí la transmisión en vivo del eclipse total de sol de este 8 y 9 de marzo de 2016

Los fenómenos astronómicos nos asombran y nos conmueven, más aún cuando se trata de coincidencias poco frecuentes, eventos que de alguna manera nos recuerdan cómo allá, afuera de nuestro planeta, el tiempo y la distancia suceden de otra manera, ajenos a la existencia humana y sin embargo en el campo de nuestra percepción.

Los próximo 8 y 9 de marzo de este año tendrá lugar en los cielos de una parte del planeta uno de estos acontecimientos sincrónicos, toda vez que ocurrirán dos fenómenos mayores que se presentan por primera vez en 2016: un eclipse total de Sol y una superluna.

En el caso del eclipse total de Sol, su observación en vivo será posible en algunas partes de Indonesia, Borneo y otros puntos cercanos del océano Pacífico. En el norte y este de Australia y en el sureste y este de Asia también se avistará, pero de manera parcial. Asimismo, comenzará a las 23:19 UTC del 8 de marzo y terminará a las 01:59 UTC del día 9, con una duración calculada en 4 minutos y 9 segundos.

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En cuanto a la superluna, ésta tendrá lugar las noches del 8 y 9 de marzo (dependiendo de la zona horaria donde te encuentres) y se trata de una luna nueva en perigeo, es decir, en el punto de su órbita más cercano a la Tierra. Por encontrarse en dicha fase nuestro satélite natural no tendrá la espectacularidad de otras superlunas, pero su efecto se dejará sentir en los océanos de nuestro planeta. Además, por coincidir con el eclipse total de Sol (que sucede cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra), es posible que en algunos puntos se observe su silueta justo frente al astro.

Dadas las limitaciones geográficas del avistamiento en Pijama Surf contaremos con una transmisión en vivo del evento, por lo que te sugerimos mantenerte atento a nuestras publicaciones.

Una guía astronómica y astrológica para ver el eclipse solar

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Cruzamos el punto de no retorno del calentamiento global (y esas son las buenas noticias)

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/25/2016

Durante el último mes nuestro planeta experimentó las temperaturas más altas jamás registradas en la Historia

El miércoles 2 de marzo de 2016 fue un día como cualquiera, pero marcó un umbral imperceptible que el planeta y todos los seres que vivimos en él atravesamos por unas horas: cruzamos los 2°C que los gobiernos del mundo colocaron como el punto de no retorno del calentamiento global. Aunque esta medida es arbitraria, se basa en las temperaturas promedio registradas históricamente; desde el inicio de la era industrial en el siglo XIX hasta octubre del año 2015 la temperatura global aumentó 1°C, y sólo 5 meses después se incrementó otro grado.

Las consecuencias de este aumento general de la temperatura no siempre son visibles, pero ya existen indicios de que los problemas asociados al calentamiento global no serán cosa de las "generaciones futuras", sino que amenazan a nuestra propia civilización. Por ejemplo, los organizadores de la famosa carrera de trineos Iditarod --donde los carros tirados por perros entrenados cubren una distancia de más de 1,600km-- tuvieron que traer nieve desde otros sitios debido a que el invierno fue caluroso y en la mayor parte del hemisferio fue más bien caliente.

Información dada a conocer por la NASA el sábado 12 de marzo confirmó que febrero fue el mes más caliente registrado en la Historia, con 1.35°C por encima del promedio histórico. Febrero también tuvo el infame récord de haber superado a enero (el mes más caliente registrado hasta entonces) por 0.2°C. No queremos alarmar a nadie ni ser amarillistas, pero febrero de 2016 fue el mes más caliente que la especie humana ha vivido en el planeta.

Sin embargo, es necesario recalcar que sólo 7% de los gases de invernadero se quedan en la superficie terrestre, donde sentimos sus efectos a través de eventos meteorológicos como el ciclón tropical Winston que azotó las costas de Fiji en febrero, registrando los vientos más fuertes de la Historia; otro efecto superficial del calentamiento global es la diseminación del mosquito que transmite el virus de Zika, y un efecto más puede hallarse en la sequía que azotó a Siria, la cual ha movilizado a miles de familias por Europa, creando un ambiente de tensión racial y social.

¿A dónde va el 93% del calor restante? A los océanos.

[caption id="attachment_107177" align="aligncenter" width="720"]Blanqueamiento de corales en el Pacífico Sur (Crédito: XL Catlin Seaview Survey, 2016) Blanqueamiento de corales en el Pacífico Sur (Crédito: XL Catlin Seaview Survey, 2016)[/caption]

 

Las altas temperaturas del Pacífico (que se corresponden con los mínimos históricos registrados de hielo polar) producen un fenómeno conocido como "blanqueamiento de corales" (en el GIF superior), donde los arrecifes de coral del océano son incapaces de alimentarse y mueren, dejando inmensas barreras de huesos. Solamente en tres ocasiones se han registrado blanqueamientos coralinos: en 1998, en 2010 y en 2016, años donde El Niño hizo su aparición. Por las altas temperatura del Pacífico (llegando en algunos sitios a superar los 6ºF) se espera que a fines de este año también aparezca La Niña (temperaturas bajísimas del agua).

Nunca ha estado muy claro si una acción correctiva global podría frenar los devastadores e imprevisibles efectos del cambio climático, o si el umbral de la temperatura representa un signo de no retorno por el que nos encaminamos a una catástrofe medioambiental irremediable. Sin embargo, activistas como Bill McKibben se preparan para manifestarse en forma de desobediencia civil no violenta en los mayores depósitos de carbono del planeta: las minas de carbón de Australia, las minas de alquitrán de Canadá y los yacimientos de gas de Rusia. Como afirma McKibben, "el único lugar seguro para el carbón es enterrado bajo el suelo, donde ha permanecido por eones".