*

X

Narcoentertainment: ¿la entrevista de Sean Penn a El Chapo Guzmán es un insulto a los verdaderos periodistas que cubren el narco?

Política

Por: pijamasurf - 01/12/2016

Periodista que cubre el narco considera que la entrevista de Penn es una ofensa a los periodistas que han perdido sus vidas luchando contra la censura en México

penn-chapo-guzman-rolling-stone-cwd-820x430

La entrevista de Sean Penn a "El Chapo" Guzmán ha causado sensación en los últimos días de frenesí mediático en los que también se ha difundido su recaptura de manera entusiasta por el gobierno de México y en un cóctel de conmoción la muerte de David Bowie más un crítico inicio de año en la economía mundial que ha pasado a segundo término.

El Washington Post publica las impresiones del periodista del Dallas Morning News, Alfredo Corchado, un hombre que ha investigado el narco durante 2 décadas. Ser periodista en México --o en lo estados fronterizos de Estados Unidos-- y cubrir el narco es uno de los oficios más peligrosos, con más de 60 periodistas muertos o desaparecidos en la última década. 

Corchado tiene un problema con la historia publicada por Penn en una revista de entretenimiento, puntualmente que sólo existió bajo el control del mismo Chapo, quien estaba buscando engrandecer su legado haciendo una biopic. Corchado señala que la entrevista de Penn es una muestra del conflicto inherente entre el verdadero periodismo y el entretenimiento:

Cuando no estás realmente desfiando a la persona que entrevistas y aceptas enviarle la historia para su aprobación, suena más como entretenimiento estilo Hollywood. No está a la par del sacrificio de muchos de mis colegas en México y en otras partes del mundo que han perdido sus vidas luchando contra la censura.

El tema es sin duda complejo, puesto que se podría argumentar que la entrevista es un documento histórico (en la edad del infotainment) y que de otra forma no se hubiera generado --y así cualquier condición e imperfección en la realización es excusable. Otros pensarán que existe cierta envidia porque una persona no ligada al medio del periodismo logró lo que quizás cualquier periodista hubiera querido. Dicho eso, Corchado tiene un punto cuando remarca que es difícil separar lo sucedido de una pieza de entretenimiento, quizás no del todo diferente a una de las series de Netflix sobre el narco tan populares en nuestros días. De igual manera, la entrevista sobre "El Chapo", la cual seguramente será la más leída del año y quizás de más tiempo, distorsiona la realidad al acercarse a ella a través de un ángulo limitado por las condiciones y los filtros puestos por el narcotraficante, y la falta de conocimiento periodístico profundo de Penn sobre el caso. No es lo mismo que lo entrevistara el actor, con su enlace Kate del Castillo, tomando tequila con el jefe del Cártel de Sinaloa, entrando a un mundo que no conoce y por eso puede ser fácilmente encandilado, a que lo entrevistara un periodista con conocimiento de los asuntos reales y las polémicas que preocupan a los ciudadanos. De cualquiera manera esto es mera especulación y la entrevista que ocurrió y pasará a la historia es esta, una pieza que borra totalmente las fronteras entre el periodismo y el entretenimiento, y en ello es completamente fiel al espíritu de nuestro tiempo.  

Te podría interesar:

Espeluznantes cifras en Siria: 11.5% de la población ha muerto o ha sido herida

Política

Por: pijamasurf - 01/12/2016

La guerra civil más la intervención de potencias extranjeras han masacrado a Siria: en tan sólo 5 años la expectativa de vida ha caído 15 años y más de 470 mil personas han muerto

Las consecuencias de un conflicto armado que ha durado ya 5 años en Siria y en el que han participado también las grandes potencias mundiales son completamente devastadoras. Según un reciente estudio publicado por el Syrian Centre for Policy Research, el número de muertos asciende a 470 mil personas y el número de heridos a 1.9 millones de personas, lo que significa que 11.5% de la población de este país con una enorme y antiquísima cultura se encuentra seriamente afectado. Se estima que las pérdidas económicas llegan a los 255 mil millones de dólares y que la expectativa de vida se ha reducido de 70 años en 2010 a 55 en 2015. 

El conflicto intestino en Siria ha sido reforzado por la intervención de diferentes países como Rusia, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Con el ataque de París la intervención se ha recrudecido, siendo que Siria es considerado el centro neurálgico de ISIS y desde hace unos años los poderes aliados han apoyado a los grupos opositores al gobierno de Assad. La cruzada por eliminar a los terroristas ha acabado con un importante porcentaje de la población, la mayoría de los cuales no tiene nada ver con los ataques que han recibido países occidentales. Recientemente la crítica ha sido dirigida a los ataques aéreos rusos, los cuales, según Estados Unidos, no discriminan entre la población y los grupos armados.

Actualmente se discute la posibilidad de hacer un cese al fuego (y, según la BBC, se habría llegado a un preacuerdo). Moscú habría enviado una carta a Washington proponiendo el 1 de marzo como la fecha. Mientras tanto, Siria está prácticamente destruida.

Resulta dramático ver cómo la reiteración de una política intervencionista rinde siempre resultados similares (antes Irak, y previamente Afganistán). Todo lo cual se agrava cuando se analiza la formación de los extremistas musulmanes, un proceso relativamente reciente, el cual es inexplicable sin el fondeo y el aliento propagandístico de los programas de inteligencia de Estados Unidos primero en Afganistán y luego en otros países. Un caso sumamente alarmante pero que no recibe casi nada de atención fue el programa de radicalización en las escuelas de Afganistán y Pakistán, donde por más de 1 década agencias estadounidenses colocaron textos editados por expertos de universidades de su  país en los que los alumnos aprendían a contar con tanques y bombas y fueron expuestos a una versión alterada del Corán para mostrarles un destino bélico y familiarizarlos con la violencia. Esto, entre otras cosas (incluyendo los constantes ataques que reciben sus países), ha criado una hueste de musulmanes extremistas. Por lo anterior es adecuado decir que el problema del terrorismo no es religioso, es político.