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Muere Pierre Boulez, gran compositor y director de la vanguardia musical del siglo XX

Por: pijamasurf - 01/06/2016

Pierre Boulez fue una figura capital de la música clásica del siglo XX, como compositor y como director de orquesta

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La música clásica está hoy de luto debido a la pérdida de Pierre Boulez, una de las figuras clave de la vanguardia musical de la segunda mitad del siglo XX, la que experimentó con los sintetizadores y las armonías, la música heredera de la experimentación de Arnold Schönberg, Igor Stravisnki, Edgar Varèse y algunos otros compositores que revolucionar tanto la creación como la escucha de la música académica.

Boulez, nacido en Montbrison, Francia, en 1925, comenzó su formación como músico en el Conservatorio de París bajo la égida de Olivier Messiaen, otro de los compositores más importantes del siglo XX (autor, entre otras obras, del célebre Quatuor pour la fin du temps). Con Messiaen, Boulez se inició en las técnicas de composición dodecafónica, atonal y serial, todas ellas sistematizadas por Schönberg y sus alumnos más destacados, Alban Berg y Anton Webern. A partir de entonces, Boulez emprendió también el camino de la vanguardia, el ejercicio experimental, la búsqueda de los límites de la composición y otras inquietudes intelectuales y artísticas que devinieron en la creación de obras como "Segunda sonata para piano", de 1948, recibida con entusiasmo aun en vista de la juventud del compositor (entonces contaba con 23 años):

 

Afortunada o casualmente, Boulez coincidió en aquella época con compositores como Luciano Berio, Karlheinz Stockhausen y Luigi Nono (decisivos en el desarrollo de la música electrónica), con quienes compartió buena parte de su aventura artística.

Otra faceta importante del francés fue la de director de orquesta, labor que inició desde la década de 1950 y sostuvo hasta 2015, año en que grabó el Adagio de la décima sinfonía de Gustav Mahler (inacabada) para el sello Deutsche Grammophon, completando así el integral de las sinfonías del alemán. Durante este largo período, Boulez se empeñó en llevar a los programas de las orquestas la música del siglo XX, en especial composciones de Berg, Claude Debussy, Mahler, Schönberg, Stravinski y otros. Esta preferencia fue un tanto polémica, pues en general aun el público de orquestas asentadas en grandes metrópolis como Nueva York o Londres no está del todo habituado a recibir dicha música. Con todo, Boulez persistió y no es exagerado afirmar que su persistencia contribuyó a transformar la escucha contemporánea de la música, al menos en el intento de volver familiar la obra de dichos compositores. Entre sus interpretaciones más elogiadas se encuentran las de composiciones de Stravinski, Béla Bartók y Mahler, además de obras del siglo XIX limítrofes entre el clasicismo y la vanguardia de Richard Wagner (de quien grabó el Ciclo del Nibelungo en ocasión del centenario de la composición) y Anton Bruckner.

 

En este espacio es difícil completar una semblanza justa del compositor, pero animamos a quien tenga la curiosidad a buscar el material existente sobre Boulez tanto en línea como en otros medios. En YouTube se encuentran varios videos y audios tanto de sus obras como de sus presentaciones como director. Asimismo, en español se han publicado algunas de sus compilaciones de artículos y algunas entrevistas. Boulez fue también un gran analista de la música, dotado de una idea clara de los propósitos y alcances de este arte; es cierto que sus textos pueden ser áridos y técnicos, pero no por ello menos agudos y, para el lector atento, siempre resultarán en un gran aprendizaje del ámbito musical. Un buen inicio puede ser La escritura del gesto, una entrevista publicada hace unos años por la editorial Gedisa en donde Boulez habla sobre su trayectoria, su estilo de conducción, su faceta como compositor y otros temas que sin duda retratan a la perfección a este gran hombre que hoy cerró su legado.

 

Lecciones de mindfulness cortesía de Sherlock Holmes

Por: pijamasurf - 01/06/2016

¿Cuáles son los beneficios que conlleva vivir la vida aplicando la capacidad de lógica y concentración del famoso detective?

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La famosa frase “Elemental, mi querido Watson” fungía como un buen cierre para las brillantes conclusiones a las cuales llegaba Sherlock Holmes después de una serie de asociaciones lógicas que precedían la resolución de un caso misterioso. 

El célebre razonamiento de Holmes ilustra lo que Maria Konnikova describe en su nuevo libro Mastermind: How to Think Like Sherlock Holmes como mindfulness, un concepto carente de una traducción adecuada al castellano y que se encuentra inscrito en el poder de la concentración, de la conciencia plena, pero sobre todo de aquel “saber estar” asociado al budismo. 

El concepto mindfulness remite a la propuesta de la psicóloga cognitiva Ellen Langer, cuya tesis principal residía en los grandes cambios observados en la cognición y funciones vitales de los adultos mayores que llevaban a cabo ejercicios para desarrollar la habilidad de aquietar la mente.

Screen Shot 2016-01-07 at 10.31.13 AMEn el contexto de la vida cotidiana, resulta difícil imaginar a los sujetos racionalizando cada uno de sus actos. Los individuos realizan diferentes acciones de forma automatizada.

Por ejemplo, al preparar el café matutino diariamente no estamos constantemente preguntándonos los pasos a seguir o el modo de preparación a menos que algo surja; si la cafetera llegara a descomponerse necesitaríamos analizar detalladamente las múltiples opciones que nos permitirían solucionar el problema de una cafetera descompuesta (Schultz, 1995).

Según esta perspectiva, es gracias a las contingencias que podemos salir de este automatismo, porque el mundo se nos presenta al enfrentar lo que nos toca vivir –la bondad de los problemas a la cual se refiere el cineasta David Lynch como parte de sus procesos creativos. 

En el caso de Holmes, su capacidad de razonamiento y su creatividad puesta en marcha posibilitaba dar con los motivos delictivos. Konnikova expone los aspectos positivos de este enfoque racional del legendario detective, mientras que su libro aporta, además, una interesante filosofía de vida: el análisis consciente de las disyuntivas cotidianas.