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Cómo debes ajustar tus horarios de sueño según las diferentes estaciones para maximizar energía

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/20/2016

No hay la misma energía en el ambiente en verano que en invierno; la medicina china te dice cómo modular los horarios en los que duermes

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La perfecta armonía en forma de maravillosa salud es el fluir natural del ser en concordancia justa con las leyes universales.

Clásico del Emperador Amarillo

Ninguna cultura ha profundizado tanto en torno a la energía vital y la cultivación de la longevidad como la milenaria cultura china. Dueños de una medicina tradicional que aún permanece vigente después de miles de años de práctica, la cultura china, particularmente tomando de la filosofía daoísta, ha elaborado un cuerpo de conocimiento sobre los ritmos naturales y los hábitos del organismo que es difícil de superar. Antes de que la ciencia moderna ideara la cronobiología, los chinos ya habían desarrollado el arte de cultivar la salud conforme a los patrones que marca la naturaleza o el yang shèng. En uno de los textos centrales de la medicina china, la "Biblia de la acupuntura", el famosos Clásico interior del emperador amarillo (Huangdi neijing) se explica que el ser humano debe adaptarse a las diferentes estaciones puesto que cada una de ellas tiene diferentes cualidades; particularmente, entre menos sol hay en la naturaleza a menos energía vital (qi) tiene acceso el hombre. 

De aquí que podamos tomar el protocolo de ajustar los horarios en los cuales nos dormimos según la temporada. El esquema expuesto en este libro es el siguiente:

-En invierno se debe acostar temprano y levantarse tarde. Esto es especialmente importante para cuidar el riñón.  

-En primavera uno debe acostarse tarde y levantarse temprano. En esta temporada el cuidado especial es sobre la energía del hígado.

-En verano uno se debe acostar tarde y levantarse temprano. Aquí hay que cuidar el corazón.

-En otoño se debe acostarse temprano y levantarse temprano. Aquí se cuida la energía pulmonar.

Como puede apreciarse la disposición del sueño va en función a la cantidad de energía diurna celeste (el yang). Asimismo, la medicina china tiene una marcada tendencia hacia la prevención de la salud más que a la corrección de una enfermedad. Por eso, por ejemplo, se busca durante el año almacenar energía para no enfermarse en invierno. En otoño se cuida el sistema respiratorio especialmente, ya que éste suele enfermarse en invierno (la previsión es fundamental).

Las estaciones en el calendario chino no son exactamente las mismas que en el calendario occidental. Asimismo es importante tomar en cuenta las horas de sol según la latitud: una persona que vive en el ecuador no tendrá realmente por qué aplicar con el mismo rigor está práctica. Puedes visitar la página de la Asociación Daoísta Mexicana para conocer más al respecto.

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Venus forma un asombroso pentagrama, también visto como una rosa, en su ciclo sinódico de conjunciones inferiores con el Sol. En una coincidencia matemática asombrosa, 13 revoluciones de Venus equivalen casi exactamente a 8 revoluciones o años de la Tierra

En diversas culturas el planeta Venus fue asociado con la belleza y la armonía del cosmos; al ver la figura que teje la órbita de Venus en relación a la Tierra, no podemos dejar de pensar que hay en esto una fabulosa coincidencia (o quizás una muestra de una misteriosa inteligencia). Parafraseando un famoso dictum platónico: "El universo geometriza".

El video que compartimos muestra 8 años de la órbita de Venus o cinco ciclos sinódicos, esto es igual a 584 días, que son los días que tarda Venus en alinearse con el Sol con respecto a la Tierra, en una conjunción inferior (esto sería equivalente a un eclipse si estuviéramos hablando de la Luna). "Sínodo" significa "encuentro", estos son los cinco puntos de encuentro en un período de 8 años en los que Venus se interpone, por así decirlo, entre el Sol y la Tierra. Existe una asombrosa relación matemática en esto, dado que ocho órbitas de la Tierra coinciden de manera casi exactamente con 13 de Venus, formando una proporción 5:8. Esto también es conocido como "resonancia sinódica". Venus tarda 224.7 días en dar una vuelta al Sol. Aquí esta fascinante relación:

224.701 / 365.256 ≈ 0.615187

8/13 ≈ 0.615385

El ciclo completo de los 584 días hace que Venus pase 263 días como estrella de la mañana, 50 días ausente ("bajo los rayos del Sol"), 263 como estrella de la tarde y 8 días ausente. En 8 años Venus y el Sol entran en conjunción 10 veces, pero son las cinco conjunciones inferiores (los puntos más cercanos a la Tierra, en la parte interior de la órbita) las que marcan el ciclo sinódico y dibujan los vértices o tejen los moños de esta rosa cósmica que también puede ser representada como un pentagrama (forma que prefieren los fanáticos del ocultismo conectando el pentagrama con Venus-Lucifer, la estrella del amanecer), ya que los vértices de estas conjunciones tienen la misma relación geométrica que un pentagrama. Es en cada una de estas conjunciones inferiores que ocurre lo que ha sido llamado el "beso" de Venus y el Sol. Para añadir a esta especie de poesía romántica de los movimientos venusinos, también se han visto los bucles que forman las conjunciones interiores como motivos de corazón tejidos sobre el telar sideral.   

El astrólogo Nick Kollerstrom nota que en su Armonía de los mundos, Kepler describió con entusiasmo la relación sinódica de Venus y la Tierra, incluso la vio como una relación "marital", un amoroso vals. El intervalo musical que generan Venus y la Tierra, para Kepler es una "sexta", dada por la división de una cuerda en una fracción de 5/8. Hay quien ha visto en esta casi perfecta proporción una muestra de la inteligencia que informa al cosmos, un sello de la idea platónica de que "Dios geometriza". O, como el mismo Kepler creía, que el universo es el pensamiento geométrico de la divinidad. 

El baile de Venus y la Tierra desde la perspectiva del Sol

Las coincidencias matemáticas entre las relaciones de las órbitas y distancias planetarias ha hecho que diversos científicos y filósofos se maravillaran por esta "armonía de las esferas". En el Greenwich Guide to Planets, un texto del Royal Observatory británico, se dice: "Existen demasiadas coincidencias numéricas en el Sistema Solar para que sean meras coincidencias, así parece que es la Tierra la que controla la longitud del día de Venus, posiblemente a través de una interacción gravitacional [tidal interaction]". Esta interacción no parece existir tal como entendemos la física moderna, sin embargo, existen diversas extrañas observaciones, según cuenta Kollerstrom, por ejemplo, un meteorólogo australiano que notó que el campo magnético de la Tierra se aquieta cuando Venus entra en apogeo (disminuyen las tormentas geomagnéticas cuando Venus está más cerca). El artículo publicado en el Journal of Geophysical Research sugiere también una influencia magnética de la Luna, Mercurio y Marte.  

Para los mayas, que vincularon a Venus con Kukulkán, el ciclo sinódico de este planeta era fundamental en su calendario y por ello lo registraron con asombrosa precisión. El poeta Octavio Paz escribió una de sus obras más importantes, "Piedra de Sol", en 584 versos, uno por cada día del ciclo sinódico de Venus. ¿Qué son los planetas sino piedras solares?

Uno de los textos astrológicos más antiguos, el Libro de los Dioses del Cielo y la TierraEnuma Anu Enlil, encontrado en Nínive, registra cinco períodos sinódicos de Venus de 584 días, equivalentes casi exactamente a 8 años terrestres. En el libro de 1799 de James Ferguson, Astronomy Explained Upon Sir Isaac Newton’s Principles podemos ver una ilustración de una figura que evoca una flor cósmica o un pentagrama en función de los movimientos de Venus:

Nassim Haramein llama a esto, una "danza fractal de una vuelta dentro de una vuelta". Dice Plutarco que Pitágoras creía que el tiempo era el alma del mundo. Para los filósofos platónicos y para la tradición órfica, Venus (la Afrodita Celeste) era considerada no sólo la diosa de la belleza sino también el alma del mundo (el anima mundi). Para los filósofos pitagóricos el pentagrama era símbolo de la salud, una salud que venía de la conformidad con el orden y la belleza del cosmos (de hecho la palabra "cosmos" significa belleza y orden y fue acuñada por Pitágoras). Así podemos encontrar una identidad entre el tiempo (marcado por el movimiento en este caso de Venus) la belleza (la forma, la simetría, el orden matemático) y el alma (que es sinónimo de belleza y movimiento en la tradición filosófica). Así vemos en esta rosa sideral una proyección de la rosa de la eternidad, una imagen divina del alma del cosmos. "La rosa de las rosas/ la joven flor platónica" (Borges). 

 

Twitter: @alepholo