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Bye Festival, un movimiento de antropología tropical para recuperar la cultura y el color en Veracruz

Arte

Por: pijamasurf - 01/09/2016

El colectivo Kracatoa lanza un festival mutidisciplinario para dar un impulso vital a la cultura en el asolado estado de Veracruz

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Llamando a "tropicalizar el mundo" y dejando a nadie afuera de su fiesta, el colectivo Kracatoa ha lanzado el Bye Festival en Veracruz, un estado mexicano que ha sido devastado por las mafias políticas, bajo el común denominador de su total abandono del alma de la vida en sociedad que es la cultura.

El festival, que promete "alimentar la realidad alucinante", se celebrará en Jalapa el 14 y 15 de enero y contará con mesas de creadores en las que se propicie el intercambio de experiencias y la discusión sobre políticas culturales, el lugar de las humanidades y la reflexión crítica en la construcción social del pensamiento. Redondeando el evento y para no excluir el espíritu particular del estado habrá airadas presentaciones de libros, música, baile y poesía.

El incipiente colectivo Kracatoa está formado por Rafael Toriz (colaborador de Pijama Surf), Luis Emilio Gomagú, Fernando León, Jair Kai y Marduck Obrador. Algunos de los miembros de este ensamble han estado fincados en otros lugares, regresando particularmente de Buenos Aires para trazar un puente "con la bohemia y la esperanza de otro tiempo" y cruzar vientos del sur con vientos del norte y del trópico, vientos multicolores. 

Los miembros de esta agrupación denuncian que:

desde hace ya demasiado tiempo, Veracruz ha sido el escenario de varios despojos. Han desaparecido publicaciones y festivales. Se ha ocultado la esperanza y hasta el color en la ciudad de las flores. Por ello, y amparados bajo los designios de la antropología tropical, nace el Bye Festival, un sonido con sentido que saluda al presente cuando los demás han dicho adiós. 

Ante la apremiante situación y abismada circunstancia en las que está sumida la cultura en México y especialmente en Veracruz, los navegantes de esta barca volcánica no pecan de optimismo, por lo que anuncian que si no es posible salvarse plácidamente del naufragio, al menos queda "hundirnos cantando una misma canción".

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Bye Festival 15 de enero

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"Animalia" en Tenochtitlán: el bestiario fantástico de Rafael Toriz llega a la gran ciudad

Arte

Por: pijamasurf - 01/09/2016

Rafael Toriz nos comparte un extracto de su libro "Animalia", a presentarse este sábado 23 de enero en la Ciudad de México

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El intermitente y espiritoso tour literario de Rafael Toriz llega a la Ciudad de México con la presentación de la nueva edición de Animalia, de la editorial Vanilla Planifolia. El libro seminal de Rafael Toriz, colaborador de Pijama Surf, Clarín, Letras Libres, Perfil y otros medios, es una mezcla de zoología fantástica, poesía y furor precoz que ahora cuenta con las ilustraciones de Édgar Cano.

La cita es el próximo sábado 23 de enero a las 16:00 en el centro de la Ciudad de México. La presentación estará a cargo del poeta Fabio Morábito y se llevará a cabo en Casa de El Hijo del Ahuizote, un edificio histórico donde tuvo su redacción el diario antiporfirista El Hijo del Ahuizote, la célebre publicación de la que se hicieron cargo los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, órgano que criticaba al régimen del dictador a través de la sátira humorística, esencialmente con la caricatura.

Animalia es un fresco testimonio de una voz mercurial y lúcidamente tropical, un bestiario de la escuela de Arreola y Borges, de una ebriedad fantástica en contacto con los seres esenciales de la imaginaria mexicana.

Como regalo para los lectores compartimos el Ahuizotl, animal contenido en el bestiario y símbolo de la casa donde se presentará el libro e iniciará el guateque:

 

AHUIZOTL

Nací viejo, bajo cielos muy antiguos, como el último de mi raza. Mi tierra era Tlatilco, que en lengua natural significa “el lugar de las cosas escondidas”, pero en aquellas leguas nunca fui bueno, ni justo ni bien querido: los hombres rojos me odiaban por engañarlos como a niños. Y por ahogarlos a las orillas de los lagos.

Al tercer día –y sólo hasta al tercer día– volvían sus cuerpos rotos por el agua. Sin dientes, sin carne y sin ojos, como balsas maldecidas por mi aliento para el estudio de sus profetas.

Pero nada fueron mis tormentos comparados con lo que habría de venir: vi arder a manos de rufianes a la civilización más pura, la de la ciudad flotante; vi las violaciones con la espada con que partieron a las mujeres y vi también cómo la enfermedad de la piel acabó con hombres recios, ancianos y niños, profanando sus despojos más allá de la muerte.

Todo lo que trajo el hombre blanco fue una ruina sanguinaria; acabó con los señores de esta tierra y anegó de sangre enferma los altares de los templos.

Soy el último de mi especie, ya nadie nunca dirá mi nombre ni sabrá que yo era el coyote del agua con los pies de mono. Por eso, antes de que mis ojos salgan de sus cuencas y atestigüen los horrores del Mictlán, muero bebiéndome este lago envenenado, junto con la pesadilla de lumbre de lo que supo ser Tenochtitlán.

 

Puedes leer aquí también la entrada del jaguar