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Algunas personalidades de esta mujer son ciegas (pero no hay nada mal con su cerebro)

Por: pijamasurf - 01/28/2016

Los términos "personalidad disociada" o "histeria" son problemáticos aún, pero esta paciente logró recobrar la vista para algunas de sus "disociaciones"

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Un accidente hizo que una mujer alemana conocida como BT perdiera súbitamente la vista. Los médicos que la atendieron diagnosticaron ceguera cortical y le asignaron un perro guía para su nueva situación. 13 años después, durante una consulta con su psicoterapeuta, una de las personalidades de BT pudo leer una palabra. ¿Cómo es esto posible?

El trastorno de personalidad disociativa (o personalidad múltiple, como se le conoce también) es una afección psíquica difícil de definir y de tratar. En el caso de BT, el trastorno se presentó desde joven y su médico tratante, el doctor Hans Strasburger, llegó a diferenciar hasta 10 personalidades, todas con edades, género, hábitos y temperamentos bien diferenciados entre sí. Algunas de sus personalidades sólo hablan en inglés (pues BT vivió en un país anglosajón de niña), otras sólo en alemán, y algunas son bilingües. 

Strasburger trató a BT durante 4 años y daba por hecho que era completamente ciega, hasta que una de las personalidades (un adolescente hombre) de pronto pudo reconocer el título de una revista. Entonces llamó a su colega, el psicólogo Bruno Waldvogel, para realizarle a BT una serie de pruebas de visión: a través de rayos láser, lentes especiales y habitaciones con distintas condiciones de iluminación.

Posteriormente, gracias a estudios de resonancia magnética, los médicos se dieron cuenta de que el cerebro de BT no responde a la luz, a pesar de que no se percibe el daño cerebral que le diagnosticaron hace 17 años, luego del accidente (el estudio no da detalles respecto al mismo). Creen que puede deberse a una disfunción del núcleo geniculado lateral (NGL), el centro de procesamiento primario de la información visual. 

El diagnóstico para el caso de BT se llama "ceguera psicógena", es decir, cuyas causas son psicológicas y no fisiológicas. Los médicos suponen que algo en el accidente de BT debió impresionarla al grado de que algunas de sus personalidades decidieron "dejar de ver". Con el tiempo, BT (a través de sus avatares) ha entrenado a ocho de sus personalidades en habilidades como reconocimiento de letras, palabras e incluso lectura, mientras que dos de ellas permanecen completamente ciegas. Una teoría a futuro sería observar el patrón visual de las personalidades que ven en la resonancia magnética y compararlas con las que no ven.

 

(The Institute of Psychology)

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Tu nombre puede ser la causa de baja promoción laboral e incluso de discriminación

Por: pijamasurf - 01/28/2016

Nuestro nombre determina no sólo cómo nos llaman los demás, sino también nuestras oportunidades laborales
[caption id="attachment_105718" align="aligncenter" width="614"]hello my name is (Imagen vía Flickr)[/caption]

 

Además de nuestro rostro y nuestra presencia física, nuestro nombre es una de las primeras cartas de presentación para nuevas relaciones; y es que de un nombre se puede derivar información como la procedencia racial, la edad, la religión e incluso el estatus socioeconómico de las personas. ¿Pero será posible que existan nombres más "ventajosos" que otros para sobrevivir en el panorama laboral de hoy en día?

Existen algunos estudios que así lo demuestran. A la preferencia subjetiva que hace que algunos nombres (especialmente los que suenan a hombre blanco de clase media o media alta) sean elegidos con más frecuencia por entrevistadores laborales, especialmente en un contexto legal, se le conoce como la hipótesis de Porcia.

Porcia es la prometida de Antonio en El mercader de Venecia de William Shakespeare, la cual se disfraza de abogado y cambia su nombre a Baltasar para defender a su amado de un juicio grotesco. Hay una investigación que afirma que las abogadas con nombres "masculinos" (como Dale o Leslie) suelen ganar más casos que sus compañeras de nombres más "femeninos."

Según el estudio, cambiar el nombre de una candidata de "Sue" a "Cameron" triplicó la probabilidad de ser elegida como jueza, mientras que cambiarlo a "Bruce" multiplicó por 5 dicha probabilidad. Otro estudio afirma que los nombres más fáciles de pronunciar crean una mejor opinión en las personas que los nombres "difíciles".

La hipótesis de Porcia revela aun otros rasgos inconscientes o involuntarios de interacción: la disparidad que afecta la percepción salarial y las oportunidades laborales entre hombres y mujeres aumenta aún más cuando el nombre proviene de un contexto sociocultural de percepción indígena o de bajos recursos. Según la revista Proceso, la funcionaria mexicana Nuvia Mayorga, titular de la Comisión Nacional para el desarrollo de los Pueblos Indígenas, trastabilló al pronunciar el nombre de varios poblados indígenas de Puebla, excusándose con la frase "es que luego sus nombres son medio raros".

Probablemente una rosa con otro nombre seguiría despidiendo la misma deliciosa fragancia, pero una mujer indígena de nombre Rosa quizá tendría mayores dificultades laborales y sociales que alguien con un nombre asociado a valores "blancos", masculinos y coloniales.