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Un satélite diluye la "verdad histórica" sobre los 43 estudiantes desaparecidos en México

Por: Ana Paula de la Torre - 12/07/2015

Las mentiras sobre la inadmisible desaparición de los estudiantes son cada vez más sacadas a la luz

El mundo entero se estremeció al conocer la magnitud de la violencia e impunidad en México cuando desaparecieron los 43 estudiantes la noche del 27 de septiembre de 2014. La actuación del gobierno además ha sido sospechosa, ya que desde un inicio apresuraron las conclusiones buscando cerrar el caso: la "verdad histórica" de los hechos, dijeron.

Con el tiempo esa supuesta verdad se ha ido derrumbando poco a poco. ¿Dónde están los 43? ¿Por qué necesariamente se habla de incineración y no se ha permitido revisar los centros de cremación de los militares? Más aún, ¿por qué no se ha dejado que los militares declaren? y, ¿por qué la periodista Anabel Hernández encontró que la Policía Federal y los militares también estuvieron presentes en la escena esa noche?

Ahora el grupo independiente de investigación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha encontrado, gracias a evidencia satelital, que ese día no hubo un incendio en el basurero de Cocula (como apunta la versión oficial). Aquel 27 de septiembre del año pasado, como han advertido muchos, llovió un promedio de 21.8mm desde la 1 a las 4am. 

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd

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La secreta vida sexual del queso

Por: pijamasurf - 12/07/2015

El queso es un pequeño y cambiante ecosistema que, sin embargo, conserva algunas de sus características genéticas predominantes gracias a la función sexual

roquefort

El queso añejo es una delicia para unos y algo desagradable para otros, pero lo que tienen en común el queso azul, el roquefort y otras variedades es la presencia de bacterias en su preparación. Según el estudio Sex in Cheese: Evidence for Sexuality in the Fungus Penicillium roqueforti, los hongos presentes en algunos tipos de queso sugieren huellas evolutivas ligadas a la reproducción sexual.

Jeanne Ropars y sus colegas analizaron el genoma de las especies de moho para preparar queso roquefort y encontraron evidencias de que la diversidad presente en el moho no podía explicarse según la reproducción asexual. La prueba es que los genes utilizados por los hongos para hallar parejas se han conservado prácticamente intactos gracias a la evolución. A menudo suponemos que la evolución es lo que hace que las especies cambien, pero es también lo que explica que algunos aspectos benéficos para la vida se mantengan sin modificaciones.

Cuando el moho se reproduce de manera asexual los genes pueden verse afectados por mutaciones indeseables o, como se lee en el estudio, "en esta especie de alta importancia industrial, la inducción de un ciclo sexual podría abrir la posibilidad de generar nuevos genotipos que podrían ser extremadamente útiles para diversificar los productos del queso".

Si la mutación afectara a los genes "importantes" del moho, las generaciones siguientes tendrían menos oportunidades de sobrevivir y morirían. La extraña perspectiva es que, aunque nadie ha visto al queso teniendo sexo, a nivel microscópico existe un intercambio sexual mientras masticas. ¿Eso hace al queso más delicioso o más desagradable?