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Tus hábitos están determinando tu calidad (y cantidad) de vida

Por: pijamasurf - 12/14/2015

Cada acción abona o resta minutos a la vida según sus efectos en la salud, pero más importante aún es que ellas determinan tu calidad de vida en el ahora

Sería difícil cuestionar el planteamiento de que tus hábitos, es decir la repetición de ciertas acciones de manera cotidiana y a lo largo de tu vida, moldearán en buena medida tu existencia. Recién revisamos las rutinas diarias de grandes figuras de la historia (entre ellas Kant, Nabokov y Le Corbusier) y justo utilizamos ese pretexto para afirmar la determinante importancia de los hábitos en la vida de una persona, desde su potencial creatividad hasta prácticamente cualquier otro aspecto.   

Cuando escuchamos que cierto hábito es nocivo para la salud es probable que no dimensionemos cuán dañino resulta, y lo mismo ocurre a la inversa, pero, ¿cómo mapear esta relación proporcional para aterrizarla con claridad? Por esta razón, suponemos, David Spiegelhalter, profesor de asesoría de riesgo de la Universidad de Cambridge, elaboró una tabla que ejemplifica qué hábitos abonan o restan tiempo a tu vida (y cuánto). Para consumar este ejercicio creó una unidad llamada ‘microvida’, la cual equivale a 30 minutos adicionales o menos de vida para una persona. 

Un ejemplo de lo anterior es un cigarrillo. En el infográfico propuesto por Spiegelhalter, fumar dos cigarros restará 1/2 hora a tu existencia –evidentemente, es más fácil evitar fumar comprendiendo tajantemente las consecuencias en relación a nuestro tiempo de vida. En cambio, ejercitarte por tan sólo 20 minutos te abonarían dos ‘microvidas’, es decir, extenderían tu existencia 1 hora más.

Un caso curioso es el de la ingesta de bebidas alcohólicas, ya que si bien una mínima dosis suma tiempo de vida, excederla (lo cual ocurre prácticamente con cualquier persona que gusta de beber) termina jugando en tu contra. 

Pero lejos de proponer al temor como un motor de cambio, lo que resulta fundamental en este contexto es ser capaces de hacer consciente el impacto que cada acción tiene a corto, mediano y largo plazo. Recordemos que de alguna forma cada suceso de nuestras vidas, o por lo menos la forma en la que lo vivimos, es resultado de todas las decisiones que has tomado hasta ese momento. Asumir esta responsabilidad individual nos convierte en nuestro mejor aliado en la persecución cotidiana de una mayor calidad de vida.

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4 estrategias para recordar TODO lo que aprendes

Por: pijamasurf - 12/14/2015

¿Es posible modificar el azar con que parece trabajar la memoria para conducirla más según nuestra voluntad?
[caption id="" align="aligncenter" width="500"] Imagen: TED-Ed[/caption]

 

La memoria es una cualidad misteriosa. Por mucho tiempo se creyó que era una suerte de archivo adonde se almacenaba si no todo lo que vivimos sí una parte de ello, eso que justamente es memorable por significativo, aunque muchas veces azaroso. Y esa, de hecho, es una contrariedad, pues a veces quisiéramos que la memoria no fuera tan caprichosa y obedeciera un poco más a nuestra voluntad, que recordáramos aquello que de verdad queremos recordar y quizá menos aquello que se encuentra en nuestra mente y a lo cual no le encontramos mayor utilidad.

Con todo, sí hay formas de reconducir dicha capacidad y enfocarla hacia aquello que necesitas recordar.

A continuación te compartimos 4 recomendaciones para reforzar dicha voluntad sobre tu memoria y, quizá, poder recordar todo lo que aprendes o buscas volver memorable.

 

Oblígate a recordar

Sí, puede ser que esto suene poco atractivo, pero si quieres recordar algo, eso no va a suceder mágicamente: tienes que hacer un esfuerzo al respecto. Empieza por hacer consciente que hay algo que estás aprendiendo y que quieres recordar.

 

Si parece fácil, ¡cuidado!

Tal vez ye haya pasado que estudias o lees y de pronto todo parece muy fácil. Hacer eso puede ser una forma de subestimar lo que estás aprendiendo y, por eso mismo, perderá importancia para tu memoria.

 

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Establecer vínculos entre lo que ya sabes y lo que estás aprendiendo es una de las estrategias más efectivas para fijar algo en la memoria. El funcionamiento de una autoclave (e incluso su nombre) puede ser más asequible si, por ejemplo, la asocias con una olla exprés común y corriente; igualmente un concepto teórico complejo puede ser más sencillo de aprender si encuentras la expresión cotidiana en donde ocurre.

 

Reflexiona siempre

De acuerdo con un estudio realizado por la Harvard Business School, un período de al menos 15 minutos al final del día para reflexionar sobre lo hecho en el trabajo mejora el rendimiento de un empleado hasta en un 23%. Francesca Gino, una de las responsables del estudio, asegura que “cuando la gente tiene la oportunidad de reflexionar experimentan un boost en su propia eficacia: se sienten más confiados de que pueden conseguir cosas y, como resultado de esto, se esfuerzan más en lo que hacen y aprenden”. Como publicamos hace poco, reconocer tus progresos es una de las mejores formas de incorporar a tu vida aquello que aprendes.