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Por qué el origen del llamado "terrorismo islámico" es político y no religioso

Política

Por: pijamasurf - 12/11/2015

El terrorismo islámico no existía hasta que Estados Unidos infiltró Pakistán y Afganistán y cultivó un ejército de yihadistas
Muhammad_Zia-ul-Haq,_Ronald_Reagan_and_William_Clark_1982

El presidente de Pakistán, Muhammad Zia-ul-Haq, y Ronald Reagan en 1982

 

La sociedad occidental ha asociado el terrorismo con la religión islámica. Por más que esto es reconocido como una manifestación de ignorancia y prejuicio, muchos gobiernos contribuyen a que se difunda esta idea. No sólo no todos los musulmanes son terroristas sino que, de hecho, no todos los terroristas son musulmanes, en tanto que sus actos van claramente en contra de los principios básicos de esta religión.

Un artículo escrito por escrito por Sheheryar Ahmad para el sitio Patheos sugiere con bastante lucidez que el terrorismo no es religioso sino geopolítico. Ahmad no tiene que mencionar el término "terrorismo islámico", puesto que la asociación ocurre directamente en nuestra mente: el terrorismo que se vive en la modernidad es producido por musulmanes.

Una interesante reflexión tiene que ver con que el término "terrorista musulmán" o "yihadista" no existía antes de 1980. Los primeros ataques terroristas islámicos fueron los bombardeos de Tiro en 1982. "¿Era el Islam diferente antes de 1980?", se pregunta Ahmad.

El Islam permite la guerra para defenderse de una agresión, nos dice Ahmad, pero existen estrictas reglas, como ni siquiera cortar árboles en territorio enemigo, mucho menos destruir templos o iglesias. La regla más importante es no "forzar el Islam a no musulmanes". ISIS ha elegido un dogma muy distinto para la guerra, quizás porque no tiene que ver con la religión y sí con la política. Dice Ahmad que las reglas de guerra de ISIS o del Talibán no tienen nada que ver con el profeta Mahoma, por lo que debemos preguntarnos dónde desarrollaron su ethos bélico.

La respuesta está en la intervención de fuerzas armadas y agencias de inteligencia de Estados Unidos en Afganistán para organizar a los Contras y oponerse a la influencia soviética en la región. Ahmad relata cómo, durante la Guerra Fría, Estados Unidos vio con recelo el poder que tenía el general Zia-ul-Haq en Pakistán. Favorecido por la invasión soviética en dicho país, el islamismo sharia de este general y la cercanía de Pakistán con los países de Medio Oriente que controlan el petróleo fue diagnosticada como una situación alarmante. Para evitar un conflicto de gran escala con la Unión Soviética, la estrategia fue aliarse con Zia-ul-Haq y adoctrinar a los jóvenes con un concepto tergiversado de la Yihad, "la guerra santa". En ese entonces se tenía un sistema escolar conocido como "madrasas" en el que los alumnos aprendían los conceptos básicos del Islam, pero la CIA y sus aliados en Pakistán gastaron millones de dólares para sustituir esta tradición educativa con libros de texto que ellos mismos proveyeron, inflamados con una retórica yihadista. Este plan ha sido documentado por el Washington Post: Estados Unidos gastó más de 50 millones de dólares en esta iniciativa, fabricando ellos mismos los libros de texto de propaganda bélico-religiosa en el Centro de Estudios Afganos de la Universidad de Nebraska en Omaha. ¿Qué ocurre cuando a los niños se les enseña el abecedario no con frutas y animales sino con bombas y tanques? Al parecer se gestan ejércitos radicales que se salen de control.

De manera estrepitosa, numerosos oficiales celebraron este programa. Por ejemplo, Chris Brown, de la Central Asia Task Force, declaró al Washington Post que "estuvimos felices de que esos libros destrozaron a la Unión Soviética", haciendo referencia a los rebeldes que se formaron con este programa de propaganda en Afganistán. Sólo que ahí también se gestó el liderazgo de Al Qaeda. Al crear al Talibán para luchar contra la Unión Soviética, también desataron una milicia organizada yihadista con acceso a armas modernas. Esta fue la mecha original de lo que hoy es ISIS. 

A finales de los 70, Estados Unidos “aprovechó” la oportunidad para canalizar a un grupo de resistencia anticomunista fondeando rebeldes que se oponían al gobierno prosoviético en Afganistán. La CIA suministró armas, dinero y demás recursos para fortalecer a los muyahidines. El más famosos de estos rebeldes mercenarios –que fueron glorificados en algunas películas de Hollywood como Rambo– fue Osama Bin Laden. Esta decisión estratégica fue implementada por el Consejero de Seguridad Nacional, Zbigniew Brzezinski, con el conocimiento del presidente Carter. En una entrevista años después Brzezinski dijo no arrepentirse de la operación secreta, ya que detuvo la expansión del comunismo y eso “es más importante que el Talibán”.

Por todo lo anterior Sheheryar Ahmad concluye que el  enemigo que efectúa este terrorismo global fue creado por los mismos que ahora lo padecen (y siguen alimentando como a la monstruosa Hidra de Lerna) y que por lo tanto es evidente que el problema no es religioso sino geopolítico.

 

Fuentes

http://www.patheos.com/blogs/islamahmadiyya/2015/12/the-origins-of-terrorism-are-geopolitical-not-religious/

http://blogs.tribune.com.pk/story/4877/learn-to-be-taliban-k-is-for-kalashinkov/

https://www.washingtonpost.com/archive/politics/2002/03/23/from-us-the-abcs-of-jihad/d079075a-3ed3-4030-9a96-0d48f6355e54/

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Narcoentertainment: ¿la entrevista de Sean Penn a El Chapo Guzmán es un insulto a los verdaderos periodistas que cubren el narco?

Política

Por: pijamasurf - 12/11/2015

Periodista que cubre el narco considera que la entrevista de Penn es una ofensa a los periodistas que han perdido sus vidas luchando contra la censura en México

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La entrevista de Sean Penn a "El Chapo" Guzmán ha causado sensación en los últimos días de frenesí mediático en los que también se ha difundido su recaptura de manera entusiasta por el gobierno de México y en un cóctel de conmoción la muerte de David Bowie más un crítico inicio de año en la economía mundial que ha pasado a segundo término.

El Washington Post publica las impresiones del periodista del Dallas Morning News, Alfredo Corchado, un hombre que ha investigado el narco durante 2 décadas. Ser periodista en México --o en lo estados fronterizos de Estados Unidos-- y cubrir el narco es uno de los oficios más peligrosos, con más de 60 periodistas muertos o desaparecidos en la última década. 

Corchado tiene un problema con la historia publicada por Penn en una revista de entretenimiento, puntualmente que sólo existió bajo el control del mismo Chapo, quien estaba buscando engrandecer su legado haciendo una biopic. Corchado señala que la entrevista de Penn es una muestra del conflicto inherente entre el verdadero periodismo y el entretenimiento:

Cuando no estás realmente desfiando a la persona que entrevistas y aceptas enviarle la historia para su aprobación, suena más como entretenimiento estilo Hollywood. No está a la par del sacrificio de muchos de mis colegas en México y en otras partes del mundo que han perdido sus vidas luchando contra la censura.

El tema es sin duda complejo, puesto que se podría argumentar que la entrevista es un documento histórico (en la edad del infotainment) y que de otra forma no se hubiera generado --y así cualquier condición e imperfección en la realización es excusable. Otros pensarán que existe cierta envidia porque una persona no ligada al medio del periodismo logró lo que quizás cualquier periodista hubiera querido. Dicho eso, Corchado tiene un punto cuando remarca que es difícil separar lo sucedido de una pieza de entretenimiento, quizás no del todo diferente a una de las series de Netflix sobre el narco tan populares en nuestros días. De igual manera, la entrevista sobre "El Chapo", la cual seguramente será la más leída del año y quizás de más tiempo, distorsiona la realidad al acercarse a ella a través de un ángulo limitado por las condiciones y los filtros puestos por el narcotraficante, y la falta de conocimiento periodístico profundo de Penn sobre el caso. No es lo mismo que lo entrevistara el actor, con su enlace Kate del Castillo, tomando tequila con el jefe del Cártel de Sinaloa, entrando a un mundo que no conoce y por eso puede ser fácilmente encandilado, a que lo entrevistara un periodista con conocimiento de los asuntos reales y las polémicas que preocupan a los ciudadanos. De cualquiera manera esto es mera especulación y la entrevista que ocurrió y pasará a la historia es esta, una pieza que borra totalmente las fronteras entre el periodismo y el entretenimiento, y en ello es completamente fiel al espíritu de nuestro tiempo.