*

X

Mujer habla a la policía luego de escuchar gritos sexuales: "ISIS es bueno, ISIS es grande"

Política

Por: pijamasurf - 12/29/2015

Una muestra más del pánico psicótico que vive buena parte de la sociedad estadounidense ante la amenaza terrorista de ISIS

SEX

Una nueva muestra de la paranoia colectiva que la política contra el terror desata en Estados Unidos fue registrada hace unos días cuando una mujer de 82 años del estado de Wisconsin reportó al 911 los gritos extáticos que escuchó cerca de su casa. La mujer contó a la policía de Brown Deer las palabras prohibidas que creyó escuchar entre gemidos sexuales en el número 4400 de Dean Road, en dicho poblado.

Después de la reacción de los medios, el jefe de la policía, Kass, dijo que "tal vez se ha llevado demasiado lejos el 'si ves algo, di algo'", un toque de humor en referencia a la campaña nacional de denuncia: "see something, say something". Sobra decir que, en Estados Unidos, el clima de alerta deviene en alarmismo generalizado.

Las bromas no se hicieron esperar y algunos usuarios de las redes sociales dijeron que tal vez estaban haciendo un juego de rol de dioses y diosas egipcios y pues, Isis era muy buena y muy grande. Incluso tal vez se podría tratar de un poco de magia sexual estilo Aleister Crowley, el mago británico que reclutaba a sus "diosas escarlatas" como médiums para acceder a los planos astrales durante el sexo. Claro que lo más probable es que simplemente se decía "This is good, This is great" (o algo similar) y la ansiedad y el frenesí psicoactivo hizo que la mujer escuchara el diabólico nombre de la organización extremista islámica.

Lo anterior nos hizo acordarnos de una broma que contaba Robert Anton Wilson: "Yo solía ser ateo, hasta que me di cuenta de que no tenía nada que gritar durante el sexo oral". 

 

(Vía Boing Boing)

Te podría interesar:

Espeluznantes cifras en Siria: 11.5% de la población ha muerto o ha sido herida

Política

Por: pijamasurf - 12/29/2015

La guerra civil más la intervención de potencias extranjeras han masacrado a Siria: en tan sólo 5 años la expectativa de vida ha caído 15 años y más de 470 mil personas han muerto

Las consecuencias de un conflicto armado que ha durado ya 5 años en Siria y en el que han participado también las grandes potencias mundiales son completamente devastadoras. Según un reciente estudio publicado por el Syrian Centre for Policy Research, el número de muertos asciende a 470 mil personas y el número de heridos a 1.9 millones de personas, lo que significa que 11.5% de la población de este país con una enorme y antiquísima cultura se encuentra seriamente afectado. Se estima que las pérdidas económicas llegan a los 255 mil millones de dólares y que la expectativa de vida se ha reducido de 70 años en 2010 a 55 en 2015. 

El conflicto intestino en Siria ha sido reforzado por la intervención de diferentes países como Rusia, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Con el ataque de París la intervención se ha recrudecido, siendo que Siria es considerado el centro neurálgico de ISIS y desde hace unos años los poderes aliados han apoyado a los grupos opositores al gobierno de Assad. La cruzada por eliminar a los terroristas ha acabado con un importante porcentaje de la población, la mayoría de los cuales no tiene nada ver con los ataques que han recibido países occidentales. Recientemente la crítica ha sido dirigida a los ataques aéreos rusos, los cuales, según Estados Unidos, no discriminan entre la población y los grupos armados.

Actualmente se discute la posibilidad de hacer un cese al fuego (y, según la BBC, se habría llegado a un preacuerdo). Moscú habría enviado una carta a Washington proponiendo el 1 de marzo como la fecha. Mientras tanto, Siria está prácticamente destruida.

Resulta dramático ver cómo la reiteración de una política intervencionista rinde siempre resultados similares (antes Irak, y previamente Afganistán). Todo lo cual se agrava cuando se analiza la formación de los extremistas musulmanes, un proceso relativamente reciente, el cual es inexplicable sin el fondeo y el aliento propagandístico de los programas de inteligencia de Estados Unidos primero en Afganistán y luego en otros países. Un caso sumamente alarmante pero que no recibe casi nada de atención fue el programa de radicalización en las escuelas de Afganistán y Pakistán, donde por más de 1 década agencias estadounidenses colocaron textos editados por expertos de universidades de su  país en los que los alumnos aprendían a contar con tanques y bombas y fueron expuestos a una versión alterada del Corán para mostrarles un destino bélico y familiarizarlos con la violencia. Esto, entre otras cosas (incluyendo los constantes ataques que reciben sus países), ha criado una hueste de musulmanes extremistas. Por lo anterior es adecuado decir que el problema del terrorismo no es religioso, es político.