*

X

¿Por qué los belgas están posteando fotos de gatos en las redes sociales ante la amenaza terrorista?

Por: pijamasurf - 11/24/2015

Combatiendo el pánico ante el terrorismo y el aburrimiento con fotos de gatos en Bélgica

bruselas1

Ante la amenaza de un ataque terrorista, acude a tu gato. Los gatos ciertamente son los amos y señores del Internet, y ahora también parecen haber dominado la política del terror.

El domingo pasado, cuando se pidió a los ciudadanos de Bélgica que guardaran discreción sobre las operaciones policíacas que se estaban llevando a cabo en el país en contra del terrorismo --luego de que se supiera que el autor intelectual de los ataques de París al parecer era de nacionalidad belga-- e incluso, que no postearan contenido en las redes sociales que pudiera dar información de esta campaña, los belgas decidieron responder con un adorable antídoto para el pánico. El humor y el elusivo cariño de un gato son ciertamente las mejores respuestas que se pueden tener en tiempos de miedo y preocupación.

Screen shot 2015-11-24 at 11.53.04 AM

Bajo hashtags como #BrusselsLockdown, durante el toque de queda, los belgas postearon una serie de imágenes de sus gatos disfrazados de potenciales terroristas según el estereotipo que se ha difundido en el mundo --o también, de gatos superhéroes que serían los encargados de combatir a los potenciales terroristas. De cualquier forma los gatos ganan, los gatos mandan, los gatos.

Así, los belgas han dado un ejemplo a seguir en tiempos de tensión: relajación y catarsis a través de los felinos.

Te podría interesar:

París no se acaba: los franceses vuelven a Hemingway luego de los ataques terroristas

Por: pijamasurf - 11/24/2015

La literatura como forma de resistencia frente a la barbarie y el horror
[caption id="attachment_103488" align="aligncenter" width="640"]parisafp Imagen: AFP[/caption]

El editor francés de las memorias de Ernest Hemingway, París era una fiesta (publicado en 1964 de manera póstuma) afirma que en un buen año pueden venderse 8 mil copias del libro, pero durante la última semana --luego de los ataques perpetrados en diversos puntos de la capital francesa-- se han recibido más órdenes de las que se pueden surtir en librerías.

hemingway

El fenómeno es interesante desde varios puntos de vista. Según AFP, el libro se ha convertido en una especie de tótem en los altares improvisados para las víctimas: "Las versiones de bolsillo son depositadas, junto con flores y velas, frente a las ventanas destrozadas por las balas en uno de los bares parisinos atacados por los pistoleros yihadistas".

Y es que eventos como el del trístemente célebre Bataclan, donde la cifra oficial de muertos asciende a 130 y más de 350 heridos, han forzado a la gente a configurar formas de manifestar su solidaridad con las víctimas, además de recordarse o afianzarse en el espíritu de la Ciudad Luz.

París no se acaba nunca cuenta los días de Hemingway junto a la élite artística parisina de los años 20, cuando la ciudad y Europa se recomponían luego de los estragos de la Primera Guerra Mundial, sugiriendo una idea de resiliencia y fuerza derivada del trato con los otros, del amor al arte y el amor a la belleza con los que suele ir asociado el nombre "París". Se trata de la literatura en su función de consuelo y esperanza, como cuando Hemingway escribe: "By then I knew that everything good and bad left an emptiness when it stopped. But if it was bad, the emptiness filled up by itself. If it was good you could only fill it by finding something better" ("Para entonces ya sabía que todo lo bueno y lo malo dejaba un vacío cuando terminaba. Pero si era malo, el vacío se llenaba por sí mismo. Si era bueno sólo podías llenarlo encontrando algo mejor").

Es posible que el auge de Hemingway (cuyo libro ingresó a la lista de los 100 libros más vendidos en Amazon France la semana pasada) se deba al consejo de una mujer entrevistada durante los días siguientes al ataque, quien declaró lo siguiente:

es muy importante llevarle flores a nuestros muertos. Es muy importante ver, muchas veces, el libro de Hemingway, París era una fiesta, porque somos una civilización muy antigua, y mantendremos en alto la bandera de nuestros valores, y mostraremos hermandad con los 5 millones de musulmanes que ejercen su religión libremente y compasivamente, y lucharemos contra los 10 mil bárbaros que matan, o eso dicen, en el nombre de Alá.