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Introducción al yoga de los sueños

Por: pijamasurf - 11/12/2015

¿Puedes navegar por el puente invisible entre los sueños y el despertar, entre los secretos de Oriente y Occidente?

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En los últimos años, de la mano de películas como Waking Life o Inception, los sueños lúcidos se han popularizado, sobre todo bajo la premisa de ser un vehículo para “hackear la realidad”. Sin embargo, controlar y explorar conscientemente los sueños es una disciplina milenaria. En el Tíbet, por ejemplo, el yoga de los sueños se ha practicado durante siglos y se concibe como una herramienta que favorece el despertar de la ilusión mundana.

Entre los pioneros de esta disciplina que han construido puentes entre tradiciones orientales o tradiciones esotéricas (como ocurre con Carlos Castaneda) podemos citar a Charlie Morley, quien fue formado en la tradición del budismo tibetano y recibió la autorización de su maestro Lama Yeshe Losal Rinpoche para enseñar este yoga onírco en Occidente.

En años recientes se han desarrollado numerosas técnicas para cobrar conciencia durante el sueño (de que se está soñado) y así poder maniobrar el flujo onírico, desde la famosa máxima de Castaneda de observarse las manos dentro de un sueño como detonador, hasta aparatos que emiten una señal al cerebro en los momentos de  movimientos oculares rápidos (REM en inglés). El acercamiento de Morley es más integral: busca desarrollar un estado meditativo de alerta en el presente (mindfulness) para salvar la brecha entre distintos estados de conciencia (se dice que los monjes tibetanos más avezados no pierden la conciencia al momento de dormirse). 

Morley señala que los sueños lúcidos no se tratan solamente de vivir supremas fantasías –como la multicitada de tener sexo con supermodelos volando en el cosmos— sino de una consolidación de un estado sutil de conciencia. “Dentro del budismo tibetano el sueño es visto como un ‘sueño dentro de un sueño’ porque el mundo de la vigilia es la ilusión compartida principal". La razón por la que entrenamos los sueños lúcidos es para algún día poder hacer lúcido este sueño compartido del mundo de la vigilia.

A fin de cuentas la meta es fusionar el mundo de la vigilia con el mundo de los sueños en un continuum indiviso, unidad perceptual desde un centro, como un ojo que lo ve todo y que nunca parpadea.

Legalización y centros autorizados de consumo: así enfrentará Irlanda la adicción a las drogas

Por: pijamasurf - 11/12/2015

Otro país podría sumarse pronto al cambio de enfoque con respecto al asunto de las drogas: Irlanda

 Marijuana

En la última década, una de las fuentes de violencia más notables en la vida cotidiana de distintos países es el narcotráfico. América Latina es quizá la zona donde se advierten con mayor crudeza los efectos del tráfico ilegal de drogas, pero igualmente en Europa, el sureste asiático o Estados Unidos, cada tanto ocurren episodios de violencia que descubren la presencia de cárteles y narcotraficantes de los que no es exagerado decir que han llevado su mercancía a prácticamente todo el mundo.

Para algunos, la violencia asociada al narcotráfico es consecuencia directa de una forma de considerar a las drogas como sustancias ilegales y, por lo tanto, a todos los implicados en su ámbito como delincuentes. La política de “guerra contra las drogas” auspiciada por el gobierno estadounidense es el ejemplo más claro de esta perspectiva que enfrenta la situación por medios militares y policíacos, más como una reacción que como una prevención, con acciones que generan todavía más violencia y que, a lo largo de estos años (más o menos desde tiempos de Richard Nixon, cuando se puso en marcha dicha estrategia), se ha revelado como poco eficaz para solucionar el problema que dice combatir, aunque efectiva como medio indirecto de control político sobre las zonas donde ha sido impuesta.

En ese sentido una alternativa más sensata, y quizá incluso cabría decir que más civilizada, apuesta por la legalización de las drogas en todas las etapas posibles: producción, distribución, comercialización y consumo. Ya en la Unión Americana algunos estados como Oregon y Washington han experimentado con esta medida, y en Europa Portugal es un buen ejemplo de las consecuencias positivas que suceden al implementarla. Asimismo, desde hace varios años expresidentes y líderes políticos de América latina han insistido sobre la necesidad de buscar otro camino además del de la prohibición y la persecución, punto de vista que también han compartido reconocidos economistas.

Pronto otra sociedad podría sumarse a esta otra forma de enfrentar el “problema” de las drogas: Irlanda, cuyo gobierno analiza la posibilidad de legalizar el uso recreativo de sustancias como la cocaína, la heroína y la marihuana, que al momento es sancionado con penas severas por las leyes del país.

De acuerdo con The Irish Times, Aodhán Ó Ríordáin, ministro de la Estrategia Nacional sobre Drogas, señaló recientemente la necesidad de un “cambio cultural radical” en la forma en que se utilizan dicha sustancias, con el objetivo de abatir la adicción tanto a éstas como al alcohol. Ó Ríordáin dijo esto en una conferencia que sostuvo en la London School of Economics.

El ministro asegura que en el país existe actualmente un consenso firme respecto de este asunto, que además de despenalizar la posesión en pequeñas cantidades de las sustancias mencionadas contempla también la apertura de centros supervisados donde cualquier persona podría acudir a que le suministren alguna de dichas drogas, los cuales estarían ubicados primero en Dublín, la capital, y después en las ciudades de Cork, Galway y Limerick. De acuerdo con Ó Ríordáin, todo este proyecto podría comenzar a implementarse a comienzos de este año.

Ó Ríordáin aseguró también que “la compasión tiene que traerse a este asunto, y tanto como sea posible, la adicción a las drogas debe ser eliminada del sistema criminal de justicia”, un enfoque sin duda diametralmente distinto al que actualmente impera al momento de encarar esta situación.