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Gonzo: la vida a partir de la obra de Hunter S. Thompson

Por: pijamasurf - 11/13/2015

De entre los muchos documentales que exploran la vida y obra de Thompson, "Gonzo" de Alex Gibney tiene la ventaja de concentrarse en la escritura y ver la obra como resultado de ella
Hunter Stockton Thomspn (imagen: cortesía de Magnolia Pictures)

Hunter Stockton Thomspn (imagen: cortesía de Magnolia Pictures)

when the going gets weird, the weird turns pro.

Hunter S. Thompson

La figura del doctor (en periodismo) Hunter S. Thompson ha rebasado desde hace tiempo los márgenes del ser humano y alcanzado las proporciones de leyenda, y a quien desee seguirle la pista más le vale tener un buen kit de resucitación de emergencia. Alex Gibney se propuso seguir ese rastro que todo gran escritor deja tras de sí y estrenó el resultado en el año 2008 con el filme Gonzo: The Life & Work of Dr. Hunter S. Thompson.

A diferencia de los documentales que se dedican a endiosar a Thompson, el filme de Gibney tiene la ventaja de concentrarse en el período entre 1965 y 1975, uno de los más productivos en la vida de Thompson, en el que su arriesgado estilo literario y de cobertura periodística encontraron una forma discernible y diferenciada. Su libro sobre los Hell's Angels le enseñó que si quería llegar al fondo de una historia, más le valía quitarse el cinturón de seguridad y sumergirse de lleno en ella. Su particular tipo de crónica tiene la ventaja de "ser completamente cierta y tener todos los datos falsos", como dijera George McGovern (que contendió contra Nixon por la presidencia de Estados Unidos en el año '72).

La vida de Thompson es indistinguible de su obra: si se quiere escudriñar en su carácter basta con seguir su cobertura de las elecciones presidenciales, de las convenciones del partido demócrata, de las reuniones de los aficionados a las armas, de su propia postulación para sheriff de Aspen y de eventos como el Derby de Kentucky o la pelea de Muhammad Ali contra George Foreman en Zaire en el '74, para lo cual no escribió nada, pues se perdió el combate más épico de todos los tiempos al estar tomando el sol en el hotel. El personaje devora al hombre; gonzo, adjetivo que describe el sonido impredecible de un riff de órgano Hammond de James Booker, sigue empujando a Thompson más allá de sí mismo incluso después de su muerte, cuando la realidad requiere de una visión alucinada y alucinante frente a las oleadas de miedo y asco. 

Para Gibney, Thompson "era este tipo loco y salvaje que era un héroe de acción de tomar drogas, pero creo que en realidad no le prestaríamos atención si no hubiera sido un escritor realmente bueno". Las camarillas de escritores cocainómanos, erotómanos, adictos a las armas y al peligro pululan en cada lugar del mundo donde exista una prensa, pero entre todos los locos, adictos, desquiciados y borderline del mundo, ¿de cuántos podemos decir que crearon una obra que va más allá de la "voluntad participativa" de las primeras coberturas gonzo: que va tan lejos como para no claudicar en la estúpida, ingenua, incluso cursi, descabellada y necia esperanza de que la escritura puede cambiar al mundo?

El filme tiene varios momentos donde "el límite", ese lugar que a decir de Thompson "sólo conocen quienes lo han cruzado", muestra su faceta más peligrosa, como en el relato del divorcio de su primera esposa, cuando su casa estaba invadida de gente desconocida y drogada, y la manera en que su hijo Juan relata como recuerdos de infancia las imágenes de su padre en estados alterados de conciencia disparándole a cosas; las escenas del funeral faraónico de Thompson (con espectáculo de fuegos artificiales incluido para dispersar las cenizas del difunto en las montañas) dejan un sabor extraño en la boca: ¿es la muerte celebrando la vida, es la muerte parodiando a la vida, o es la vida contada desde una vocación exhibicionista por el propio vacío?

El director afirma que "toda la vida de Hunter S. Thompson, y su arte, se trata de 'no tener miedo a meter la pata'. El periodismo gonzo es gonzo. [...] Si te quedas atorado basta dar un giro en cualquier otra dirección". Además de un documental, Gonzo funciona como las notas para una revisión de los manuscritos del autor. El actor Johnny Depp --en función de narrador-- lee diversos extractos de diarios, cartas, manuscritos inéditos (como un libro sobre la National Rifle Association) y más de 200 horas de cintas, películas caseras y dibujos del hombre que dio lugar al mito. El filme acaba de aparecer en Netflix, así que si no lo han visto es una buena recomendación ya sea para introducirse en el mundo de Thompson o para ahondar en datos e imágenes nunca antes presentados.

El efecto de viajar al espacio (experiencias místicas a gravedad cero)

Por: pijamasurf - 11/13/2015

En repetidas ocasiones, varios astronautas han reportado que contemplar la Tierra desde el espacio produce una sensación mística; un investigador busca determinar qué es lo que le sucede al organismo humano cuando viaja al espacio

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¿Es el espacio un droga cósmica? ¿El viaje del espacio, un viaje del espíritu? ¿Un desdoblamiento literalmente astral, de la matriz de la Tierra a las estrellas? Más allá de la belleza de contemplar las luces del universo o admirar nuestro planeta desde fuera de su atmósfera, existen reportes que señalan que viajar al espacio coloca a la conciencia humana en un estado alterado, descrito por algunos astronautas como un sentimiento oceánico de conexión cósmica. 

Algunos neurotransmisores del cerebro humano, como la melatonina, están estrechamente ligados a los campos magnéticos; esto permite especular que estar expuesto a un campo magnético distinto podría afectar la forma en la que se procesa la realidad. Algo que el mismo Stanley Kubrick parece sugerir en su película 2001: Odisea en el espacio, donde diferentes atmósferas –o la falta de ellas— alteran la conciencia de un astronauta.

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Diversos astronautas han descrito experiencias de  euforia e interconexión con el universo en el espacio. Rusty Schweikart tuvo una experiencia de conciencia cósmica al dar una caminata espacial en la misión del Apolo 9, como parte de una prueba de lo que sería el primer alunizaje. “Cuando das una vuelta por toda la Tierra en 1 hora y media, empiezas a reconocer que tu identidad es con el todo. Esto hace un cambio –llega a ti de forma tan poderosa que sientes que eres el elemento sensible del Hombre”, dijo Schweikart.

El astronauta Edgar Mitchell, el hombre que más tiempo ha estado en la Luna, reportó experimentar lo que llamó el “overview effect”, el efecto que ocurre al observar la Tierra desde arriba. Al igual que Schweikart, Mitchell sintió una profunda conexión entre todas las cosas y una sensación de euforia intemporal. Otros astronautas han narrado experiencias similares –las cuales han tenido secuelas ya de regreso en la Tierra.

El neurocientífico Andy Newberg se encuentra justamente investigado si este efecto de viajar al espacio en la conciencia es solamente el resultado de la magnitud de la impresión que causa en los astronautas dejar la atmósfera de la Tierra, o si en realidad es un fenómeno fisiológico. Newberg planea medir los cambios en el cerebro de los primeros turistas espaciales con algún lector encefalográfico, para poder determinar si el espacio altera la función cerebral del ser humano o si las experiencias reportadas son subjetivas.

¿La gravedad cero crea nuevas conexiones neurales? ¿O la simple vastedad y belleza del espacio generan naturalmente una respuesta psicológica que llega a traducirse en una experiencia mística? Estas son algunas de las preguntas que Newberg planea responder.