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Fotógrafo elimina móviles de fotografías para mostrar lo adictos que nos hemos vuelto

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/14/2015

El fotógrafo Eric Pickersgill realizó la serie fotográfica "Eliminado", que consiste en suprimir todos los dispositivos móviles de las fotos para mostrarnos una imagen escalofriante del presente
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Imagen: Eric Pickersgill

 

Multitud, soledad: términos iguales y convertibles para el poeta activo y fecundo. El que no sabe poblar su soledad, tampoco sabe estar solo en una muchedumbre atareada.

Charles Baudelaire

 

La idea de familias, amigos o simplemente personas desconocidas sentadas en las mismas mesas sin convivir entre ellos, absortos en las pantallas de sus dispositivos móviles, es una desoladora imagen cada vez más recurrente.

El fotógrafo Eric Pickersgill se inspiró en una imagen similar para realizar la serie de fotografías titulada Eliminado. Pickersgill cuenta que la serie surgió cuando estaba en un restaurante donde había una familia sentada al lado suyo, y describe cómo el padre y sus dos hijas tenían sus teléfonos pero no hablaban entre sí. La madre también tenía su teléfono, sin embargo, decidió guardarlo y quedarse mirando fijamente por la ventana, “triste y sola en compañía de su familia”, describe Pickersgill. El padre miraba hacia arriba de vez en cuando para anunciar alguno de los “hallazgos” de la información que encontraba en línea, aunque nadie le respondía.

Me entristece el uso de la tecnología para la interacción a cambio de no interactuar. Esto nunca había sucedido antes y dudo que hayamos arañado la superficie del impacto social de esta nueva experiencia. La unión de las personas a sus dispositivos ha sido rápida e inalterable. La aplicación del dispositivo personal en la vida diaria ha hecho que algunas tareas tomen menos tiempo. A lo lejos, los lugares y las personas se sienten más cerca que nunca.

Sin embargo, de cerca, las personas se sienten lejos. He ahí la paradoja de la hipercomunicación.

A pesar de los evidentes beneficios con que estos avances en la tecnología han contribuido a la sociedad, las implicaciones sociales y físicas se están revelando lentamente. De forma similar a como la fotografía transforma la experiencia vivida en experiencia fotografiable, realizable y reproducible, los dispositivos personales están cambiando el comportamiento al mismo tiempo que se integran en el paisaje mediante la adopción de la forma de ser uno con el cuerpo. 

Estos dispositivos se han convertido velozmente en prótesis, nuevas extensiones de nuestro cuerpo. ¿Qué pasaría se las amputaran de nosotros? ¿Qué pasaría con ese nuevo miembro fantasma? 

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La neurociencia de lo nuevo (o por qué tener experiencias nuevas es lo más inteligente que puedes hacer)

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/14/2015

Experiencias novedosas, desafíos, aprendizaje y encuentros estéticos producen nuevas neuronas

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Todos hemos escuchado que hacer cosas nuevas mantiene el cerebro joven y en general es bueno para la salud. Esto se ha confirmado científicamente y, de hecho, realizar actividades novedosas es uno de los factores principales que promueven la neurogénesis, es decir, la generación de neuronas durante el curso de la vida. Experimentar cosas nuevas es quizás la mejor forma de procurar el desarrollo perenne de nuestra inteligencia.

Antes se creía que uno nacía con las neuronas que iba tener y que si las perdía, ello era un daño irreversible; con el auge de la neuroplasticidad hoy sabemos que, por suerte, nuestro cerebro es un órgano dinámico. La neurocientífica Sandrine Thuret explica que todos los días producimos por lo menos 700 neuronas en el hipocampo. “Pueden pensar que esto no es mucho comparado con los millones de neuronas que tenemos, pero cuando llegamos a los 50, hemos intercambiado las neuronas con las que nacimos en esta estructura por neuronas nacidas en nuestro cerebro adulto”. 

Thuret entiende que la neurogénesis es una actividad en la que podemos influir voluntariamente. “Tenemos suficiente evidencia como para decir que la neurogénesis es un objetivo que podemos elegir si queremos mejorar nuestra memoria o nuestro estado de ánimo, e incluso prevenir el declive de funciones asociado con la edad o el estrés”. Thuret menciona tres actividades fundamentales que generan neuronas: correr (o hacer algún otro ejercicio), tener sexo y hacer algo nuevo (aprender un idioma, tomar clases de baile, etcétera).

El poder de aprender algo y de constantemente refrescarse sometiéndose a actividades novedosas --lo importante es que no nos estresemos haciéndolo-- no debe ser subestimado. Diversos estudios muestran que cuando aprendemos, las células del cerebro envían y reciben información relacionada a una tarea de manera más eficiente. Esta actividad intensificada hace que se formen nuevas conexiones --y son estas conexiones las que, a la larga, mantienen la salud del cerebro y su capacidad de seguir aprendiendo. 

Especialmente los nuevos pensamientos y habilidades son algo que crea vías neurales, las cuales pueden ser reforzadas a través de la repetición, formando hábitos; las vías neurales que se dejan de usar son como caminos que se van llenando de hierba y empiezan a desvanecerse. El  doctor Ernest Lawrence Rossi considera que el ejercicio físico, la estimulación neural mediante el aprendizaje de nuevos hábitos --como puede ser un idioma, la meditación y las experiencias estéticas son poderosas técnicas que fomentan la neurogénesis. La importancia de aprender cosas y estimular al cerebro es ejemplificada por investigaciones que muestran, quitando todas las demás variables, que las personas bilingües tardan 4.5 años más en desarrollar Alzheimer.

El caso de Rossi es particularmente notable, ya que él mismo sufrió daño cerebral a la vez que estudiaba los mecanismos de autosanación del cerebro. Según cuenta, someterse a novedosas experiencias artísticas y espirituales le ha permitido regenerar de manera importante su cerebro. Su hipótesis mantiene que existe un "efecto de novedad-numinosidad-neurogénesis":

Sugiero que de la misma manera en que estados emocionales negativos pueden llevar a la red genómica psicosocial a que inicie una expresión de genes que desencadena la sobreproducción de proteínas de estrés y enfermedades, así también las experiencias psicológicas inician el efecto novedad-numinosidad-neurogénesis para facilitar la reproducción de la expresión de genes para optimizar la neuroplasticidad, la solución de problemas y la sanación.

Rossi cita estudios que muestran que, en el caso de animales que son sometidos a experiencias nuevas y ambientes de estímulos enriquecidos, se ha observado que el gen zif-268 se expresa durante el sueño. Este gen está asociado con la producción de proteínas, facilita la sinaptogénesis y la neurogénesis. Es durante el sueño que se consolidan las memorias.

De lo anterior podemos concluir que buscar experiencias novedosas, especialmente aquellas que presentan un desafío de aprendizaje o que nos hacen entrar en contacto con la belleza y el arte, es (según Rossi) una excelente forma de seguir creciendo mentalmente, no obstante la edad que tengamos. Así que ya sabes: intenta buscar nuevas experiencias en tu vida, para cultivar tu salud cerebral. Eso sí: cuando tenemos estas experiencias es importante dormir bien, para que los trazos de memoria y las conexiones puedan cimentarse.

 

Nota cortesía de Figo, el nuevo auto de Ford