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Aparece una misteriosa ciudad en las nubes en China (VIDEO)

Por: pijamasurf - 10/18/2015

¿Se abre un universo paralelo, proyectan hologramas en las nubes, un fenómeno óptico o un nuevo hoax?

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Aparentemente, cientos de personas observaron lo que parece ser una ciudad bastante tenebrosa en los cielos de Foshán, en la provincia de Guangdong en China. Se dice que una ciudad similar fue avistada también en Jiangxi poco después.

Esto ocurrió hace unos días y el Internet, ávido de este tipo de fenómenos ---entre hoax, extrañeza óptica y caldo de conspiración-- se dio rienda suelta para reimaginar y circular estas imágenes.  

Algunos medios juegan con el atractivo titular --reflejo del zeitgeist de los thrillers de quantum sci-fi-- de que se abrió un universo paralelo en las nubes. Otros implican al siempre salpicado y ciertamente espectral proyecto Blue Beam, que supuestamente involucraría tecnología de proyección holográfica a prueba para transmitir la falsa llegada de una entidad o una hueste mesiánica. Según The Independent, es más probable que sea un fenómeno óptico estilo fata Morgana

¿Será esto sólo el periódico reciclaje de un hoax de ciudades fantasmas en las nubes chinas o realmente las leyendas de ciudades divinas encima de montañas como Shambhala y el Palacio de Jade son posibles, al menos como centelleantes y elusivos arquetipos que rompen de vez en cuando la membrana de la realidad colectiva? ¿De qué están hechas las ciudades en el cielo; son tan sólidas como un arcoíris?

Científicos logran "apagar" la fe en Dios mediante estímulos eléctricos en el cerebro

Por: pijamasurf - 10/18/2015

Una pequeña corriente eléctrica logró que las personas reaccionaran de manera más objetiva frente a temas donde la ideología suele aparecer

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Un estudio de la Universidad de York en el Reino Unido encontró una fascinante correlación entre la actividad cerebral y nuestros comportamientos motivados ideológicamente, entre ellos el religioso. Publicado en Oxford Journals, los científicos de York y de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) utilizaron electricidad en el cerebro de algunos participantes, y encontraron modificaciones de comportamiento palpables en la religión y el nacionalismo.

Los participantes se dividieron en dos grupos, de los cuales el primero recibió un placebo sin impacto en sus cerebros y al segundo se le administraron dosis de energía eléctrica en la corteza media frontal posterior, una zona asociada a la detección y resolución de problemas. Según el doctor Keise Izuma, uno de los autores de la investigación, se eligió esta zona porque "la gente a menudo recurre a la ideología cuando se le confronta con problemas".

Posteriormente, ambos grupos tuvieron que hacer un par de pruebas; la primera consistía en pensar en la muerte; la segunda, en compartir sus creencias sobre los migrantes que viven en Estados Unidos. El grupo que recibió energía eléctrica en el cerebro (lo que desactivó temporalmente el funcionamiento de la mencionada corteza) experimentó un descenso de 32.8% en su creencia en Dios, los ángeles o el cielo, mientras que las personas se mostraron un 28.5% más positivas en cuanto a las críticas de los migrantes a EE.UU.

Los investigadores hicieron que los participantes pensaran en la muerte porque otros estudios han mostrado que la gente recurre a la religión cuando se confronta con el miedo a la muerte, creando una zona de confort ideológico; lo mismo ocurre cuando alguien percibido como "extraño" para la comunidad se muestra crítico contra de los valores de dicha comunidad, como en el caso de los migrantes. A los participantes se les pidió que leyeran dos artículos, uno alabando al país y otro --escrito por un inmigrante-- criticándolo. En lugar de "exagerar" los valores del grupo --una respuesta ideológica típica de los nacionalistas cuando ven amenazados sus valores--, los participantes tuvieron "reacciones ideológicamente menos motivadas" y se mostraron más abiertos al diálogo.

Los efectos del experimento no serán duraderos, pero es interesante estudiar lo que el cableado de nuestro cerebro puede hacernos hacer y pensar frente a temas e interacciones sociales en los cuales creemos que somos autónomos.