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Los extraños empleos complementarios de grandes escritores (INFOGRÁFICO)

Por: pijamasurf - 09/23/2015

Labores de limpieza, cartero en una universidad, burócrata o mecánico son algunos de los empleos a los que grandes escritores tuvieron que recurrir

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La musa se guarda en lugares inesperados. Lejos de las cantinas bohemias, los pretenciosos círculos de artistas y creadores o la decadencia autoimpuesta de filósofos y escritores, al parecer la inspiración, ese ansiado combustible de la creatividad, prefiere los lugares más comunes, esos rincones ordinarios por los que pocos apuestan.

La premisa anterior podría ayudarnos a entender un inusual fenómeno, común entre algunos de los más grandes escritores de la historia: recurrir a empleos complementarios que parecieran demasiado distantes a la imagen que popularmente tenemos de un escritor. Esto obviamente nos remite a la histórica dificultad financiera que implica abocarse a una vida creativa, pero si profundizamos un poco en su reflexión, entonces el fenómeno nos sugiere que la más lúcida inspiración se encuentra en los contextos menos "artísticos".

Al parecer, a partir de observar y experimentar estos entornos que emergen de la sencillez se puede extraer una materia prima preciosa para luego trasladarse al mundo de lo creativo e imprimir ahí, con grandiosa naturalidad, algunas de las manifestaciones más preciadas. Así que si quieres inspirarte bien pudieras tomar la mayor distancia posible de los contextos más obvios alrededor de la creatividad, y mejor entregarte a escenarios o actividades que aparentemente poco tendrían que ver con la vida de, por ejemplo, un buen escritor. 

A continuación presentamos un infográfico creado por Unplag, que ilustra esos extraños oficios en los que incurrieron algunos grandes de las letras. Por ejemplo, la faceta de Faulkner como cartero, de Vonnegut como vendedor de automóviles, de Stephen King haciendo labores de limpieza en una escuela o de J. D. Salinger orquestando dinámicas de entretenimiento a bordo de un crucero. En la mayoría de los casos estos empleos fueron previos a que estos autores alcanzaran la celebridad suficiente como para poder vivir de escribir, y quizá por eso no se incluye el caso de Kafka, quien pasó toda su vida en puestos burocráticos dentro de instituciones de seguros y gubernamentales. 

Por cierto, además de estos antecedentes laborales "antiartísticos", muchos escritores comparten también ciertos rituales para estimular la inspiración y lubricar la creatividad. Aquí puedes consultar algunos de los que ayudaron a gente como Ray Bradbury, William Burroughs, Neil Gaiman o Susan Sontag.

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¿Estamos en la era dorada de la sinestesia?

Por: pijamasurf - 09/23/2015

La sinestesia es la alteración sensoperceptiva en la que la estimulación de un sentido produce la percepción de uno distinto ("ver" sonidos, por ejemplo)

SINESTESIA I

Los estudios sobre la percepción son en general sumamente complejos, sobre todo porque hay que partir de sensaciones subjetivas y sólo recientemente los avances en neurociencias han servido para descifrar sus misterios.

En el caso de la sinestesia, las mediciones objetivas han demostrado que alrededor de 4% de la población la posee en alguno de sus tipos. Esto según los estudios de David Eagleman, neurocientifico que ha trabajado para intentar responder cómo es que cada cerebro percibe realidades diferentes.

El estudio de la sinestesia ha estado históricamente marcado por una serie de malentendidos, en buena medida porque distintos grupos artísticos (como los románticos en el siglo XIX o los surrealistas a principios del siglo XX) se sintieron intrigados por el fenómeno y lo pusieron en boga. Sin embargo, con la llegada del conductivismo los casos sinestésicos fueron categorizados como estudios acerca de personas sumamente sensibles a asociaciones típicas de la memoria.

El número de publicaciones sobre el tema bajó drásticamente de 135 en 1920 a cinco en 1960.

Antes de la llegada de los escáneres neurológicos, la gente era muy renuente a hacerse cualquier tipo de análisis, según menciona, al igual que otros autores, Siri Hustvedt, autora de The Shaking Woman or A History of My Nerves (La mujer temblorosa), una novela sobre la llamada “enfermedad de los nervios”.

sinestesia

Por su parte Eagleman y su equipo son los responsables del primer laboratorio encargado de estudiar la sinestesia, el cual publica sus resultados en línea a través del sitio synesthete.org. A partir de dichas pesquisas Eagleman pretende dilucidar si la experiencia sinestésica es el resultado de lo comúnmente conocido bajo la expresión “cables cruzados”, o si es genéticamente derivada del exceso de conexiones neuronales en el cerebro (lo cual posiblemente también la haga hereditaria).

Para estos investigadores el reciente interés por la sinestesia es algo positivo, por ser una buena incursión respecto a la comprensión de cómo el cerebro de diferentes personas puede percibir la realidad de formas tan distintas: aun cuando todos nos encontremos sentados observando la misma cosa, la percepción nos permite ver el mundo de manera muy diferente a los demás.

Resulta fascinante que los sinestésicos pasen su vida entera sin sospechar que pueden percibir la realidad de manera completamente distinta a otras personas, pero lo cierto es que, de alguna manera, casi siempre aceptamos la realidad presentada ante nosotros sin ni siquiera cuestionarla. 

Si deseas averiguar si ver un arcoíris de manera involuntaria cada vez que suena tu canción favorita es algo común o no, haz el test del sitio de Eagleman.