*

X

Hombre toma 35 pastillas de Viagra "sólo por diversión"... y esto es lo que sucede

Por: pijamasurf - 09/23/2015

Daniel Medforth terminó en el hospital después de ingerir 35 pastillas de Viagra en 1 hora, lo cual le provocó una erección de 5 días

FILES-US-MEDICINE-PFIZER-VIAGRA

Daniel Medforth, de 36 años de edad, afirma haber tomado 35 pastillas de Viagra por pura “diversión” en un lapso de 60 minutos, después de una borrachera de 2 días.

Medforth, padre de dos niños, fue trasladado de urgencia al hospital y obligado a permanecer bajo observación médica durante 36 horas.

Medforth afirmó para The Sun:

Terminé sintiéndome enfermo, mareado y alucinante, todo lo que veía era verde. Y tuve una erección masiva que no se iba.

Los paramédicos fueron muy profesionales, aunque se podía ver que estaban tratando de no reírse. Los médicos y las enfermeras me dijeron que fuera.

Cuando llegó a casa, Medforth confesó a su esposa lo que había sucedido. Su esposa, sorprendida, llamó a una ambulancia.

La erección de Medforth duró 5 días, y después de ser dado de alta del hospital pasó los próximos días en cama:

Afortunadamente, mi esposa me ha perdonado y me doy cuenta de que he sido muy, muy afortunado.

viagra

 

Te podría interesar:

Esta fotógrafa documentó la vida de una prostituta y su familia durante 1 año (NSFW)

Por: pijamasurf - 09/23/2015

Una serie documental que presenta los marcos vitales de una prostituta de 39 años y su ajetreada vida a causa de los impuestos

El tema de la prostitución suele abordarse desde el ángulo legal de la prohibición o desde el espectacular, del morbo. En el caso de la serie fotográfica Bonnie, A Life in Prostitution de la fotógrafa danesa Marie Hald, hay un poco de ambos enfoques: una serie documental que presenta los marcos vitales de Bonnie, una prostituta de 39 años y su ajetreada vida a causa de los impuestos.

En Dinamarca la prostitución es una profesión legal, pero Bonnie ha estado tras las rejas varias veces a causa de la recaudación fiscal, una suerte de proxeneta institucional que, junto con el bullying que sufren los hijos de la mujer, conforma el coro de villanos de la historia.

Hald se dedicó a seguir la rutina de Bonnie durante 1 año: la vida familiar, así como la laboral, para contar su historia de una manera íntima y testimonial. "Mucha gente la juzga", dice Hald, "pero ella ha escogido ser honesta, y en ese sentido creo que es muy fuerte. He tratado de mostrar la vida de Bonnie con tanta honestidad como pude, brutal cuanto pueda ser".