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Graffiti digital: renombrar los routers del Wi-Fi

Por: pijamasurf - 09/05/2015

Se trata de una nueva forma de protesta digital y apropiación de medios públicos para manifestarse

 

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Las tecnologías se han convertido en algo más que meras herramientas para mejorar nuestras vidas. Detenerse a pensar un poco en cómo las tecnologías han permitido el desarrollo de la humanidad es reparar en la genealogía de los artefactos, desde el molino de El Quijote hasta el smartphone.

Asimismo, el mundo digital es un espacio en el cual la gente también puede construir su intimidad. En el mismo espacio es posible generar actos de desobediencia civil, y WifiTagger es un buen ejemplo. El hack diseñado por Addie Wagenknecht permite, en lugar de difundir un nombre de red único, escribir cuatro diferentes mensajes de 32 caracteres para un punto de acceso TP-Link WR74IND.

Es simple etiquetar el espacio digital si posees el modelo de router adecuado, sólo necesitas acceder a la red con un teléfono inteligente para actualizar los mensajes y jugar con la idea de graffitear la red.

Wagenknecht ha diseñado el router para que cualquier persona pueda acceder al puerto de acceso hackeado sin una contraseña para cambiar el nombre de las redes.

Si bien jugar con los nombres de las conexiones inalámbricas puede parecer superfluo y trivial, WifiTagger hace posible una expresión diferente de rebeldía, más cercana a las juventudes empapadas de los avances sociotécnicos y cuya necesidad de encontrar nuevos canales de protesta se manifiesta cada vez con mayor intensidad.

 

Fotógrafo hackea cámaras digitales para revelar su inconsciente

Por: pijamasurf - 09/05/2015

¿Sueñan las cámaras digitales con alegorías pixeleadas? Tal vez sí, o al menos, tienen una animada vida inconsciente

 

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Acostumbrados como estamos a pensar que la cámara fotográfica es un reproducción mecánica, casi idéntica, del ojo humano, una alteración en su funcionamiento nos parece anormal, confusa e incluso inquietante. 

Y eso fue justamente lo que hizo el fotógrafo Phillip David Stearns, quien deliberadamente desarmó viejas cámaras digitales y manipuló sus componentes electrónicos, todo con la finalidad de obtener imágenes que, dice Stearns con un guiño sci-fi, parecen salidas de la propia mente de los dispositivos: 

Al abrir estas cámaras y recablear sus electrónicos, pude desbloquear mundos extraños escondidos en el inconsciente de la máquina. Y sólo con unos pocos cables se puede hacer soñar a estas máquinas, estas cámaras.

A fin de cuentas el ejercicio responde a esta exploración histórica del hombre frente a las máquinas y la posibilidad de que, aunque ello resulte antagónico a la imagen cultural que de ellas tenemos, también estén impresas con propiedades abstractas, intangibles o, por qué no, inclusive metafísicas –pasiones, actividad onírica, deseos, etcétera.

El proyecto nos remite a Electric Sheep, que ilustra los sueños que sueñan miles de computadoras, representados cada uno por un screensaver que va rotándose de pantalla en pantalla a través de todas las computadoras registradas en esa comunidad y a manera de escenarios oníricos repletos de multicromáticos cuerpos de geometría fractal.  

El resultado, esos intrincados patrones que navegan por la estética glitch, se ha impreso en telas, creando así una nueva línea de textiles que puedes encontrar aquí. Por cierto, esta aventura comenzó gracias a que Stearns logró el financiamiento inicial mediante una campaña en Kickstarter hace un par de años. 

Pero entonces: ¿sueñan las cámaras digitales con campos infinitos de pixeles alojados en algún tipo de inconsciente colectivo?, ¿es la narrativa onírica de estos dispositivos un hipnótico cúmulo de mantos glitcheados al cual de vez en cuando tenemos nosotros, los humanos, fugaz acceso?

Glitch textiles by Phillip David Stearns /// Interiorator Glitch textiles by Phillip David Stearns /// Interiorator Glitch textiles by Phillip David Stearns /// Interiorator