*

X

Estudio revela cuál es la posición sexual más peligrosa

Por: pijamasurf - 09/09/2015

Estudio revela que una de las posiciones sexuales más comunes también es considerada la más riesgosa

L0028609 Woman seated upon a man like a horse

Un estudio publicado en Advances in Urology revela que una de las posiciones sexuales más comunes también es considerada la más peligrosa por un grupo de científicos.

La posición de la mujer arriba es responsable de la mitad de todas las fracturas de pene sufridas durante el coito en los casos registrados en tres hospitales, de acuerdo con investigadores de Brasil.

Los científicos dicen que esto puede deberse a que la mujer controla el pene con su aterrizaje y peso corporal entero y no puede interrumpirlo cuando se sufre una “penetración por el camino equivocado”.

El daño es generalmente de menor importancia para ella y sin dolor, pero importante para el pene. Posiciones que involucran a la mujer "en cuatro”, como corrientemente se dice, también fueron un factor importante de fractura, llevándose el 29% de los casos.

corkscrew2

Por otro lado, la posición más segura, según reveló dicho estudio, es la del “misionero” (el hombre arriba de la mujer).

sexo_785

Los investigadores examinaron 44 casos de hombres que asistieron a tres hospitales en la ciudad de Campinas, en Brasil, con un pene fracturado durante un período de 13 años. 42 de los casos fueron confirmados por los médicos.

28 fracturas se mantuvieron durante las relaciones sexuales heterosexuales, cuatro durante el sexo homosexual, seis después de "manipulación del pene" y cuatro en circunstancias que siguen siendo poco claras.

La mitad de los pacientes describió que antes de la fractura se alcanza a escuchar un crujido audible y se siente un gran dolor después del incidente. La mayoría asistió al hospital dentro de las primeras 5 o 6 horas.

Los autores observaron que la lesión es relativamente poco común y puede causar vergüenza entre los que sufren de un pene fracturado, lo que significa que a menudo posponen la búsqueda de tratamiento médico.

El documento concluye: "Nuestro estudio apoya el hecho de que las relaciones sexuales con la mujer arriba del hombre es la posición sexual potencialmente más riesgosa relacionada con fractura de pene".

Te podría interesar:

Sobre la generosidad que implica recibir

Por: pijamasurf - 09/09/2015

Henry Miller apela a la importancia fundamental de recibir, un acto que debiéramos considerar tan sano como dar

 iStock_000029386254_Medium-760x506 (1)

Generalmente se enaltece con razón el acto de dar, de compartir aquello que, por esfuerzo o fortuna, poseemos. Sin embargo es raro encontrar discursos que de forma refinada hagan énfasis en las bondades del otro lado de la moneda, tan importante para el balance como dar: recibir.  

Henry Miller, autor estadounidenses que se distinguió por su crítica a los absurdos de la hipocresía moral, se arraigó en la franqueza para desde ahí dinamitar lo establecido. Curiosamente, aunque hay quienes lo asocian con excesos y sarcasmo, recursos en los que alguna vez incurrió el autor de Trópico de Cáncer, cuando nos adentramos en su mundo, sobre todo en su etapa posterior –aunque con antecedentes ya desde sus obras y discursos primeros, nos encontramos con un Miller sensato, sincero y práctico. 

En la correspondencia que sostuvo con Anaïs Nin como parte de una relación salpicada de inspiración, erotismo y pasión, se incluye una misiva documentada en The Diary of Anaïs Nin, Vol. 3: 1939-1944, que como bien apunta el sitio Brain Pickingscondensa una especie de cátedra sobre el arte del altruismo, entendido en este caso como una relación simbiótica, yingyangueana, entre dos actos fundamentales: dar y recibir –una dinámica en la cual ambos tienen el mismo grado de importancia. 

Personalmente no es un problema depender de los demás. Siempre me mantengo curioso de ver hasta qué punto las personas irán, qué tan grande es la prueba en la que uno los puede colocar. Ciertamente hay humillaciones involucradas, ¿pero acaso estas humillaciones no son en realidad debido a nuestras limitaciones? ¿No es nuestro orgullo el que en realidad sufre? Es sólo cuando pedimos que somos lastimados. Yo, que he sido muy ayudado por otros, debo saber algo de los deberes del que recibe. Es mucho más fácil estar en el lado del que da.

Recibir es mucho más difícil –uno tiene que ser más delicado, si se me permite decirlo. Uno tiene que ayudar a las personas a ser más generosos. Al recibir de otros, al permitirles que te ayuden, en realidad los ayudas a hacerse más grandes, más generosos y más magnánimos. Les provees un servicio.

Y al final, a nadie le gusta hacer uno o lo otro solo. Tratamos de dar y recibir, lo mejor que podemos. Es sólo porque dar está tan asociado con el aspecto material que recibir se ve mal. Sería una terrible calamidad para el mundo si elimináramos al mendigo. Los mendigos son tan importantes para el esquema de las cosas como el dador. Si los mendigos fueran eliminados, que Dios nos ayude si no hubiera ya la necesidad de apelar a otro ser humano, hacer que dé sus riquezas. ¿Qué bien tendría entonces la abundancia? ¿Acaso no necesitamos hacernos más fuertes para ayudar, ricos para dar y así sucesivamente? ¿Cómo cambiarían estos aspectos fundamentales de la vida?.

Culturalmente, recibir conlleva una cierta dosis de sumisión; sin embargo Miller advierte que cuando se canaliza sanamente es, por lo menos, tan preciado como recibir –y tal vez un poco más humilde y menos cómodo que lo primero.