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La viabilidad futura de la UNAM depende de una comunidad académica joven, productiva y actualizada

Está por emitirse la convocatoria con la que se inicia el proceso que culminará con la decisión de la Junta de Gobierno de la UNAM a favor de alguno de los candidatos para ocupar la rectoría de la Máxima Casa de Estudios durante los próximos 4 años. 

Un grupo de destacados universitarios, miembros de la Junta, será el que ausculte a la comunidad académica y entreviste a los candidatos interesados en dirigirla. La comunidad emitirá su opinión y los candidatos presentarán su plan de trabajo. La Junta evaluará opiniones y planes y decidirá por cuenta propia. Ni la comunidad académica, ni la opinión pública, han tenido acceso, hasta ahora, a los planes de trabajo de los candidatos. Pero el proceso, que dista de ser democrático, funciona. Ha garantizado la estabilidad y continuidad de la institución quizá más respetada y querida del país.

Lo que es inaceptable es que no falten académicos, con o sin línea, que pretendan demostrar que el proceso mediante el cual se elige al rector de la UNAM, es democrático. En lugar de gestar y defender falacias, la comunidad académica podría demandar, en cambio, la transparencia en la última fase del proceso. Difundir, en vivo y en directo, la sesión en la que se lleve al cabo el debate previo a la votación en la que se elija al nuevo rector, por ejemplo. O al menos, que se pueda tener acceso oportuno a los planes que presentan los aspirantes. Todo ello no puede sino fortalecer el proceso de esta elección sui generis.

Por lo pronto, ojalá se nos pudiera facilitar el plan del doctor Narro para sus dos períodos como rector, para poder evaluarlo. Las horas Narro a las que nos hemos rendido durante 8 largos años en los medios, nos han dejado exhaustos. Pero también insatisfechos, por lo que respecta a ciertos hechos, que apenas narró y menos resolvió. Los rufianes que, de forma auspiciada o de manera autónoma, ocupan el auditorio Ché Guevara, antes Justo Sierra, de la Facultad de Filosofía y Letras, desde hace años, perduran ahí sin que haya mediado acción legal alguna para echarlos. El ambulantaje campea también en la UNAM. No emprendió tampoco José Narro ninguna solución a la jubilación digna, pero obligatoria, de su planta de profesores, cuya edad promedio se cifra en los 57 años de edad. La viabilidad futura de la UNAM depende de una comunidad académica joven, productiva, actualizada y familiarizada con al menos tres idiomas. Durante el lapso referido, la UNAM siguió dependiendo casi exclusivamente del erario público y extendió la mano para garantizar sus proyectos, pero también para consolidar sus intereses e inercias internos. Seguimos a la espera de planes importantes vinculados a la problemática que enfrenta el país. Seguimos esperando un registro de patentes generadas por investigadores de la UNAM. Y en el ramo de las ciencias sociales y el derecho, se nos quedan a deber Facultades que dejen de ser factorías de desempleo, o comadronas de licenciados carentes de identidad placentaria, o pródigos en inmunodeficiencia intelectual adquirida.

Al tenor de lo anterior, otra Junta de Gobierno, también  funcional, la de El Colegio de México, determinó que la doctora Silvia Giorguli fungirá como presidenta de esa institución durante el período 2015-2020. Apenas unos días después, la columna "Templo Mayor", del diario Reforma, difundió la  inconformidad, por parte de un grupo de académicos que no quiso identificarse, con el consenso que sumó la demógrafa en su designación. 

El reparo consistió en señalar que la ahora presidenta no cuenta con libros reconocidos y que su nivel en el Sistema Nacional de Investigadores está por debajo del de otros aspirantes.

Supongamos que lo anterior sea cierto, aunque tengamos que recordar, por ejemplo, que el licenciado Mario Ojeda Gómez tampoco escribió un libro reconocido, eventualidad que no se contrapuso para que sea recordado como un buen presidente de El Colegio.

Y por lo que respecta al nivel de la doctora Giorguli en el Sistema Nacional de Investigadores, pues resulta que, a decir de los miembros de la Junta de Gobierno, fue su plan de trabajo para El Colegio el que se impuso sobre el de los otros aspirantes con mejor nivel en el Sistema. Prueba suficiente para responsabilizarla del destino de una institución tan extraordinaria como lo es El Colegio de México durante el próximo quinquenio.

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Mapamundi trágico muestra cómo nuestra empatía varía según el país de la tragedia

Política

Por: pijamasurf - 09/23/2015

Una tragedia en Estados Unidos no genera la misma empatía que una tragedia Senegal

mapamundi-tragico

El sitio Cinismo Ilustrado diseñó esta imagen que ahora se está viralizando. Se trata de un mapamundi que muestra la preocupación o empatía que se genera cuando ocurre una tragedia en una país desde la perspectiva de Occidente. No queda muy claro cómo sacaron estas cifras, a cuántas personas sondearon o si se trata sólo de un acercamiento humorístico. Sin embargo, sitios como Big Think han recogido esta imagen y la interpretan de la siguiente forma:

Este mapa codifica con colores el horror que experimentamos, y la empatía concomitante que sentimos, por las tragedias que ocurren en el mundo desde la perspectiva Occidental. Esos sentimientos de empatía disminuyen cuando se incrementa la distancia económica, cultural y geográfica de las víctimas del desastre.

El mapa detalla 5 zonas concéntricas de compasión. La zona roja coincide con lo que se llamaba antes "el primer mundo", este es el lugar central de nuestras simpatías. Para desastres en Canadá, Estados Unidos (pero no Alaska), Europa Occidental y Central, Israel, Japón y Australia decimos: ¡Qué gran tragedia! 

Estas delimitaciones no pueden tomarse demasiado en serio sin los datos de la muestra. De cualquier manera es indudable que el principio que se ilustra sí opera en la realidad. Para algunos es lógico: uno se siente más conmovido con aquello que es más cercano: ¿cómo sentir la misma empatía por un país cuyo nombre ni siquiera sabemos? Para otros es hipócrita, puesto que se predican valores universales y se habla de humanismo sin fronteras (y esas fronteras son invadidas justificando ideas como la libertad, la igualdad, la democracia). No hay duda de que el tema es polémico.