*

X

El uso de dispositivos móviles podría aumentar el riesgo de cáncer, según estudio

Salud

Por: pijamasurf - 09/09/2015

Un estudio publicado en septiembre plantea que los dispositivos móviles como tabletas, smartphones y computadoras portátiles pueden reflejar la luz ultravioleta del Sol y aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de piel

intro-ipad

Un estudio publicado en septiembre por el Journal of the American Academy of Dermatology plantea que los dispositivos móviles como tabletas, smartphones y laptops pueden reflejar la luz ultravioleta del Sol y aumentar indirectamente la exposición de los usuarios a las longitudes de onda que causan cáncer.

"Estos dispositivos se utilizan generalmente para la comunicación o el entretenimiento, así que puede ser fácil no prestar atención a sus propiedades de reflexión", dijo Mary E. Logue de la Universidad de Nuevo México en Albuquerque, coautora del la investigación junto al doctor Barrett J. Zlotoff.

"Nos preguntamos si, como esos antiguos reflectores de bronceado, los dispositivos electrónicos personales también podrían plantear riesgos para la salud de la piel", dijo Logue para la agencia Reuters Health en un correo electrónico.

En un pequeño estudio observacional realizado en un campo en Albuquerque, los investigadores pusieron una cabeza de maniquí con un medidor de luz UV sobre un atril de partituras y luego colocaron diversos dispositivos móviles en el atril.

En dos experimentos, los académicos registraron las lecturas de 1 hora de exposición a los rayos  UV, de 11 de la mañana hasta el mediodía, utilizando una revista, un iPhone 5, varios modelos de iPad, dos laptops Mac y un lector electrónico Kindle.

En el primer experimento, los dispositivos fueron situados a 16.5 pulgadas de distancia del sensor UV. Para el segundo experimento, estuvieron colocados 12.25 pulgadas más lejos.

Los dispositivos y el sensor UV estaban dispuestos en un ángulo específico, para imitar la mirada de un adulto viendo hacia abajo al dispositivo de mano.

El equipo de estudio midió las dosis de exposición de luz UV reflejada por los dispositivos en Jxcm2 durante 1 hora, y luego compararon estos resultados con las lecturas UV en el atril vacío.

En la primera prueba, cuando los dispositivos estaban más alejados del maniquí, una revista abierta incrementó la dosis de exposición UV a 46% comparada con la del atril solo, un iPad aumentó la exposición cerca de 85% y una Mac de 11 pulgadas incrementó la exposición UV un 75%.

Sólo en la segunda prueba con los dispositivos dispuestos más cerca de la cara del maniquí, incluyendo el iPhone 5, se incrementó la exposición UV en un 36%, como los investigadores reportaron en el Journal of the American Academy of Dermatology.

"Los efectos dañinos de los rayos UVA y UVB han sido bien documentados, y limitándonos a esta exposición es la única y más efectiva forma de cuidado preventivo que un individuo puede tomar".

"Dado el aumento de la exposición a los rayos UV, es necesario que haya más investigaciones para ver si los riesgos de cáncer de piel se ven afectados", agregó Logue.

“Los propios dispositivos podrían ser rediseñados para ser menos reflejantes, o para incluir la tecnología de sensor UV con la que sus usuarios podrían realizar un seguimiento de su exposición a estos rayos”, dijo la académica.

El doctor Robert Dellavalle, jefe del Servicio de Dermatología del Denver VA Medical Center, dijo que si bien la investigación no involucró a personas reales que utilizan los dispositivos, todavía plantea una cuestión práctica: "En el uso del mundo real, puede ser difícil ver la pantalla del teléfono o tableta en plena luz del Sol, y su uso en realidad puede fomentar un comportamiento que busque los lugares de sombra", señaló.

 

Te podría interesar:

4 razones por las cuales vivimos una crisis gastrointestinal mundial

Salud

Por: pijamasurf - 09/09/2015

Muchas de las enfermedades modernas parecen tener su origen en el intestino
[caption id="attachment_100330" align="aligncenter" width="620"]gutbug Es un mundo allá adentro: miles de millones de bacterias viven en el intestino[/caption]

Comúnmente el corazón y el hígados son considerados como los órganos más importantes para la salud humana. Si bien hoy sabemos que el cuerpo humano es un organismo holístico en el que cada órgano y cada proceso vital están estrechamente interconectados, esa distinción --la de órgano primordial para el funcionamiento de todo el organismo-- debe tener en cuenta sin duda al intestino. Ya lo intuía Hipócrates, a quien se le atribuye la frase "Toda enfermedad inicia en el intestino". Y es que el intestino es una especie de puerta sinuosa entre el mundo exterior y el interior del cuerpo, encargada de decidir qué entra y cómo es etiquetado al entrar: las toxinas, los microorganismos patógenos, alergénos y demás agentes patógenos, todos entran mayormente a través de la pared intestinal. La importancia del intestino es hoy más apreciada ya que sabemos que alrededor de este órgano se encuentra la mayor parte de los microbios humanos y de las células del sistema inmune. Aunque el sistema que conforman todos los microorganismos que habitan dentro de nosotros y el sistema inmune estén difundidos por todo el cuerpo, su foco se encuentra en el intestino. Podemos entender, entonces, por qué se dice que la enfermedad se origina en el intestino.

Se calcula que el ser humano está formado por 100 billones de células de microbios, 90% del total de nuestro material biológico. Esta profusa selva microscópica –que compone entre 3 y 5 millones de genes, más de 90% de nuestro material genético– se conoce como microbioma humano, es decir, el ecosistema interno que conformamos humanos y microorganismos. El microbioma es considerado un segundo genoma o un nuevo órgano, ya que fue descubierto hasta los años 90.

Algunos médicos, como el doctor Martin Blaser, han identificado una crisis mundial en la salud propiciada por el abuso de antibióticos y el poco cuidado que en general se tiene con este órgano microbiótico. Blaser considera que el incremento en enfermedades tan diversas como la diabetes, el autismo, el intestino irritable o hasta la obsesidad y la depresión esta asociado con una disbiosis o un desequilibrio en lo que antes se conocía como la flora intestinal.

La bióloga Alanna Collen, autora del libro 10% Human: How Your Body's Microbes Hold the Key to Health and Happiness, ha identificado las siguientes cuatro grandes causas por las cuales estamos en una crisis macrobiótica:

1) El uso de antibióticos: El incremento en el uso de antibióticos para controlar todo tipo de infecciones (incluyendo aquellas para las que no son efectivos, como las gripas) en humanos y animales de granja (que consumimos en alimentos) ha hecho que muchas especies de nuestro microbioma “indígena”, por así decirlo, se extingan o estén seriamente amenazadas.

2) Nuestra dieta moderna: La dieta moderna, basada en poca fibra y en general en un menor consumo de plantas prebióticas, ha hecho mella en nuestro microbioma. A la par, la comida procesada, sustancias que son “como comida” (pero no realmente comida), la dieta de “papitas y hamburguesas”, ha limado el camino para que el ecosistema interno sea dominado por bacterias agresivas propensas a la inflamación.

3) El incremento en las cesáreas: No es un secreto que hoy en día algunas mujeres eligen que sus hijos nazcan por cesárea no sólo por evitar riesgos, sino también por comodidad. Esto es preocupante ya que el microbioma, ese órgano adquirido, se forma justamente cuando el bebé cruza el canal vaginal y se llena de las bacterias de su madre. Estas amorosas bacterias –muchas de ellas lactobacilos– son la primera línea de defensa del organismo y desempañan papeles protagónicos en la secreción de hormonas y neurotransmisores. Al faltar este feliz ejército, un bebé forma su microbioma de un entorno más agresivo, como el que puede encontrar en un hospital.

4) La disminución de horas netas de lactancia: La otra vía por la que un bebé abastece su microbioma es a través de la leche materna, rica en bifidobacterias, algo que simplemente no tiene sustituto, aunque puede paliarse con probióticos.

No hay duda de que es necesario un cambio de paradigma, del uso indiscriminado de antibióticos y el aniquilamiento de todo microorganismo a una visión más moderada y preventiva, probiótica: a favor de la vida y el equilibrio.