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Un teléfono que no hace nada es mejor que uno que hace todo por ti

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El NoPhone Zero es un rectángulo de plástico que sustituye la necesidad de interactuar con un teléfono inteligente. No hace nada, "es menos que un teléfono" y de hecho es un downgrade del NoPhone original, que tampoco hacía nada pero costaba más caro. Este nuevo rectángulo cuesta 5 dólares, y si bien esa cantidad podría ser demasiado alta para una figura que no hace nada el valor intangible es el tiempo que libera, al no pasar todo el día con un iPhone o con otro rectángulo interactivo. Como no es nada, puede ser todo.

La gente lo ama: 

"Se siente como un smartphone, pero es sólo un rectángulo de plástico" (Monica P.).

"Ahora ya puedo comer sin tomarle fotos a la comida. Gracias, NoPhone!" (Andrea J.).

"Gracias al NoPhone, no le hablado borracho a mi exnovia en más de 1 año" (Craig G.).

 

 

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La campaña de Kickstarter de este no-teléfono ha sido exitosa, recaudando más de 500 dólares. Los fondeadores pueden conseguir uno de estos aparatos por 5 dólares. El NoPhone es real, aunque no es un teléfono verdadero, y si bien resulta altamente irónico, un aparato como este es muy necesario en un mundo de adictos a los teléfonos inteligentes, a las distracciones y al hiperconsumo. ¿Has probado salir sin teléfono a la calle, ir a una cita sin él o abandonarlo a lo largo de toda una vacación? ¿Crees poder hacerlo, o tu teléfono es más fuerte e inteligente que tú? 

Mark Zuckerberg anuncia en carta a su bebé que donará 99% de sus acciones de FB; el Internet se burla de él

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 09/13/2015

Las acciones de Zuckerberg están valuadas en 45 mil millones de dólares; el Internet reacciona con sarcasmo ante la decisión del CEO de Facebook

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El Internet, esa entidad hipotética que forma la información y sus usuarios, parece tener un humor un poco ácido. O tal vez es que el Internet está acostumbrado a ver a Mark Zuckerberg como el líder de una empresa que de alguna forma acabó con lo que el Internet parecía ser: libre, anónimo, descentralizado, etc., y no confía mucho en el empresario.

Dicho eso, en principio habría que celebrar la noticia que dio a conocer Zuckerberg --de una manera un poco cursi, si se quiere-- sobre su plan de donar 99% de sus acciones de Facebook, equivalentes a 45 mil millones de dólares, durante su vida, lo cual significa que su hija va a ser mucho menos rica de lo que podría ser. Pero también, en teoría, que muchas más personas se van a poder beneficiar de la desorbitada cantidad de dinero que posee el millonario. Algún día la niña podrá entender que la decisión de su padre fue acertada.

Algunas de las críticas vienen del tono de la carta, donde Zuckerberg se vuelve la figura paternal, geek-mesiánica, haciendo afirmaciones ciertamente discutibles, tratando tal vez de ser el nuevo Bill Gates. "La pobreza se está encogiendo. El conocimiento está creciendo. Las personas están conectándose". No sería muy difícil argumentar exactamente lo contrario: la desigualdad está creciendo (son los ricos los que cada vez tienen más), así como el conocimiento de datos superficiales y de información científica que no se traduce en sabiduría, las personas se están conectado virtualmente y desconectando en el mundo real, y a todo esto contribuye en primera plana Facebook

La otra crítica tiene que ver con que Zuckerberg de cualquier manera va a mantener una enorme fortuna de miles de millones de dólares, así que realmente no está haciendo un importante sacrificio (pero hay que decir que no son muchos los multimillonarios de su nivel que se atreverían a donar tales cantidades). Asimismo, su decisión se puede incrustar dentro del llamado filantrocapitalismo, la noción de que las donaciones filantrópicas están orquestadas para seguir manteniendo el statu quo

 

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